“El sexo ayuda a disminuir el estrés y a aliviar dolores”

23 Ago 2017

Un paciente oriundo de los Valles despertó en él -cuenta el psicólogo tucumano Gustavo Vaquera- el hambre de investigación. Y a fines de 2016 publicó sus conclusiones en un libro que tituló “El viagra mental. La última revolución sexual”, que está disponible en Amazon.

La hipótesis central del trabajo es que la sexualidad plena es algo que los seres humanos podemos disfrutar hasta el fin de nuestra vida, y que si no lo hacemos se debe a que estamos neurolingüísticamente programados para ello. “Una serie de mitos influye en ello, y el más fuerte en la actualidad es que el goce sexual es cosa de jóvenes”, afirma.

Otro error grave -añade- sostiene que la convivencia mata el deseo, y Vaquera afirma que en realidad debería ocurrir lo contrario.

Aquí aparece otra pata de su trabajo: “ en los humanos jamás se independiza el sexo de la necesidad afectiva; el deseo sexual es una función afectiva, y el amor por el otro perpetúa el deseo”, sostiene. “Se ha demostrado que el mayor deseo sexual se da con quien se tiene más confianza, se logra una comunicación eficiente y brinda más seguridad. Son elementos mucho más importantes, desde el punto de vista de nuestro cerebro, que los atractivos físicos impuestos por el marketing. Y hay que tener claro que el principal órgano sexual es el cerebro, ninguno de los órganos genitales”, afirma.

Vaquera sostiene que su libro busca que las personas no sólo sean más felices sino más sanas, y resalta: “la actividad sexual ayuda a disminuir el estrés y aliviar dolores, gracias a la oxitocina liberada; por el contrario, existe una correlación positiva entre infelicidad sexual y enfermedades cardiovasculares”.

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