Buscan a cuatro hermanos por un homicidio

Los familiares del hombre que perdió la vida denunciaron que le quisieron robar la moto, pero los investigadores no descartan otras hipótesis

19 Ago 2017

Poco después de las 17, los médicos del hospital Padilla recibieron a un hombre que había recibido un balazo y ya no tenía pulso. Intentaron revivirlo, pero la herida era demasiado grave: el proyectil había ingresado por el hombro izquierdo y había salido por el derecho. Fabián Maximiliano Varela, de 29 años, no reaccionó.

Cuando la guardia policial le preguntó a los apenados familiares del fallecido, estos dijeron que Varela había sido víctima de un asalto. También relataron a la Policía que el fallecido había sido atacado en la puerta de su casa del barrio El Salvador, en el sur de la ciudad, por parte de ladrones que querían quitarle la moto.

Para evitar cualquier tipo de incidentes, el jefe de la Regional Capital, Martín Galván, envió a la zona a un grupo de efectivos que se encontraban haciendo controles en la avenida Jujuy, en el marco del programa “Tucumán Activa”. Por otro lado, desde la fiscalía I° se envió a efectivos de la división Homicidios, a cargo de Hugo Cabezas y Sergio Juárez, a investigar el hecho.

Lo primero que notaron los pesquisas es que la casa de Varela tenía algunos impactos de bala, por lo que los atacantes habrían disparado más de una vez. Al recorrer la cuadra, recogieron la versión de varios testigos: la mayoría de ellos apuntó contra cuatro hermanos que viven no muy lejos de allí. Les explicaron que estos acusados trabajan en un pabellón con chatarra de automóviles. Sin embargo, no pudieron aportar demasiado sobre el móvil del asesinato.

Pronto, a los investigadores les llegó otro dato que hasta ayer estaban tratando de chequear. Según les explicaron por lo bajo un grupo de temerosos informantes, estos cuatro hermanos se dedicarían a la venta de drogas. Esto no fue sorpresivo: en el sur de la ciudad, según fuentes judiciales, existen grupos narco que luchan por ese territorio.

Al empezar a unir todas las informaciones, fueron surgiendo algunas otras dudas en el seno de la investigación. Sin dejar de lado la denuncia de los familiares, los pesquisas abrieron la puerta a otro tipo de hipótesis sobre el ataque. Uno de los elementos que más les llamó la atención es la cantidad de balazos que dispararon los atacantes, como si no tuvieran prisa por huir. También les resultó llamativo que este episodio ocurriera a plena luz del día, con varios vecinos en las puertas de sus casas y niños jugando en la calle. Por el momento, no descartan que se trate de algún ajuste de cuentas. La causa quedó en manos de la fiscala Mariana Rivadeneira. Hasta el cierre de esta edición, no había detenidos por este hecho.

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