Dyango, un romántico que quiso y no puede despedirse

El músico español intentó abandonar los escenarios. “Pero volví a las giras porque el contacto con la gente es lo más importante”

19 Ago 2017
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ETERNO. Dyango sostiene que las canciones que llegan al corazón de la gente no pasan nunca de moda.

SHOW REPROGRAMADO

Por una indisposición del artista, el show se reprogramo para mañana domingo, a las 22, en el Teatro Mercedes Sosa (San Martín 479).

Dyango no necesita presentación alguna aunque, revisando su historial, llama la atención que interprete correctamente el violín y la trompeta, y sin embargo sea la voz, su voz, lo suyo en una carrera artística en la que ha obtenido 55 discos de oro y 40 de platino, y más de un millón de satisfacciones en venta de producciones. En cuanto a las presentaciones en vivo del músico español nacido en Cataluña, la cifra es ya incalculable.

Tal vez sea uno de los últimos románticos: no se ha cansado de cantar boleros, rancheras y tangos, viejas canciones de los guateques de los 60; hay selecciones de sus mayores éxitos, muchos de los cuales están en su reciente disco “Y ahora qué”, pero esas selecciones se suman por decenas en su décadas como artista.

Hace tres años, vino a Tucumán con “Gracias y adiós”, como tituló la gira con la que anunciaba que cerraba una etapa: la de los tours por todo el mundo, al cabo de 47 años en la ruta. Entonces actuó en un hotel frente al parque 9 de Julio, en lo que se anunció como la última vez. Pero la conexión con el público pudo más: “es lo más importante en mi vida”, le dijo a LA GACETA en una entrevista telefónica. “La música romántica es una necesidad”, afirmó con su particular voz. Por eso regresa esta noche, esta vez al Teatro Mercedes Sosa.

- Te habías despedido de las giras en 2014, pero estás de vuelta.

- Así es, me despedía pero no pude irme y tuve que volver a cantar. Fue una mentira de la que después me arrepentí; en verdad, en ese momento quería retirarme aunque tenía bastante trabajo. Pasa que el contacto con la gente es lo más importante para cualquier artista. Es una necesidad. Las canciones de amor y románticas que tocan las fibras son muy importantes para la gente. Soy un profesional, y seguí. Creí que podía ser más fuerte, pero necesito el vínculo con mi público. Recibí miles y miles de mensajes de cariño a través de las redes sociales pidiéndome volver y no puedo negarme.

- ¿No es que el romanticismo era cosa del pasado?

- Pero es que yo soy del pasado y la música romántica es una necesidad, insisto. Bach y Beethoven también componían música romántica, aunque sin letra. Y sigue gustando, eso se ve en cualquier país. Mis canciones románticas no pasan de moda y siguen vigentes.

- Y después de recorrer tantos géneros y estilos, ¿cuál es el que más le gusta?

- Lo que más me gusta es lo mismo que le pasa al tango, que cambia un poco el ritmo, pero todo son canciones románticas en el 2x4. Los tangueros dicen que soy uno de los que canta mejor el género, lo digo con honestidad y humildad. Vuelvo con un nuevo disco que se llama “Y ahora qué”, que es el número 54.

- Justamente, ¿y ahora qué?

- Pues a seguir cantando; ya vimos que es imposible que deje de hacerlo, que abandone el escenario. Es que donde voy, tengo que volver, la gente me quiere mucho como persona y como cantante. Sucede que lo más importante en este oficio es saber decir cada canción, porque si tienes una hermosa voz pero no transmites, no tiene sentido.

- ¿Dyango es el último romántico?

- Seguramente uno de los últimos románticos. La gente grande, “de los 40 pa’ arriba, tenemos barriga”, como dice un dicho, aunque muchos artistas tengan estilo y esté de moda el reggaetón o la cumbia, siempre la música romántica saldrá adelante y será una necesidad. Mis canciones han llegado al corazón de la gente, y estoy muy orgulloso de que ello haya sido así.


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