Dramático: fue a depilarse, sufrió 150 quemaduras y tardó cinco años en recuperarse

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DOLOROSO. Constanza relató las penurias por las que pasó después del tratamiento fallido. FOTO TOMADA DE CLARIN.COM

Una mujer de 40 años relató las penurias que sufrió por someterse a un tratamiento. La Justicia dictaminó que sea indemnizada con $103.000.

16 Ago 2017

Una empresa de estética de Buenos Aires deberá pagarle $102.932 a una mujer que hace seis años sufrió 150 quemaduras durante una sesión de depilación definitiva. Además, debió pasar 26 días encerrada en su casa y tardó cinco años en recuperarse.

En fallo de la Sala D de la Cámara Civil, los jueces sostuvieron que el consentimiento entre el paciente y la centro de estética no libera de responsabilidad a los profesionales que apliquen el tratamiento en una zona del cuerpo que no está preparada para ello, precisó Clarín.com. "Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias posibles de los hechos", resumió el fallo.

Todo comenzó el 14 de abril de 2011, cuando Constanza María Victoria Picciani se sometió a la novena sesión de depilación definitiva. "Depilife usaba distintas instituciones para atender a sus clientes. Yo iba dos veces por mes a ese local para realizar el tratamiento. Hasta ese momento no había tenido ningún problema. Me había depilado tres zonas del cuerpo: las piernas completas, el cavado y las axilas. Ese día me hicieron las piernas y cuando la chica que me atendió empezó disparar el láser comencé a sentir mucho ardor y le pedí que parara. Pero siguió y me dijo: 'estoy aplicando la misma intensidad que dice tu história clínica'", relató Picciani, quien detalló también que había "una chica distinta en cada sesión".


El tratamiento con luz pulsada, es un método de fotodepilación con un principio de funcionamiento que destruye el folículo piloso del vello mediante calor. Es este método, la luz se mueve en todas las direcciones, es policromática y tiene distintas longitudes de onda.

"Cuando terminó y retiró el gel frío que te ponen para protegerte, sentí que me quemaba viva. Fue la única vez que por el dolor aluciné", continuó la víctima, que es abogada y tiene 40 años. Al día siguiente Constanza fue atendida en la guardia del Hospital del Quemado, donde luego de examinarla le diagnosticaron 150 quemaduras de primer grado, y le indicaron reposo, ningún contacto con el sol ni roces que le puedan provocar cicatrices.

"Estuve 26 días encerrada en mi casa. Todas mis piernas estaban quemadas. No podía trabajar, no podía hacer nada", recordó Picciani, que después de 5 años de tratamiento médico pudo sanar las numerosas máculas que tenía en la piel.

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