La Nación dispondrá $90 millones para comprar salas

El Instituto Nacional de Teatro lanzó un programa para que los grupos adquieran sus propios espacios o refaccionen los existentes.

16 Ago 2017
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ASIMETRÍAS. Marcelo Allasino reconoce una situación dispar en el NOA.- LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA.-

El año pasado, las salas Ross y La Gloriosa se postularon sin éxito para lograr un subsidio y acceder a un espacio propio, sin tener que seguir pagando alquiler, luego de muchos años de trabajo teatral. En este 2017, El Círculo de la Prensa requiere de una ayuda especial para relanzar su complejo, referencia artística de la provincia. Y así están muchos otros teatros independientes de Tucumán, sostenidos por la voluntad de sus hacedores y el tesón de sus administradores, a la espera de consolidar en sus lugares la recuperación del público que se viene dando en los últimos meses.

Todos tendrán la oportunidad de acceder a una línea de aportes especiales del Instituto Nacional de Teatro (INT). Su Plan Nacional de Infraestructura dispone el otorgamiento de subsidios para la compra de inmuebles o construcción de salas por hasta $5 millones; y de hasta $1 millón para ampliación, remodelación y/o refacción (el monto se reduce a la mitad si el espacio es alquilado).

El llamado a inscripción de interesados está en marcha y vence a fin de mes. Los formularios están disponibles en inteatro.gob.ar/BecasConcursos/Formulariosgenerales. Las postulaciones serán evaluadas por el Jurado Nacional de Calificación de Proyectos del INT, y la calificación se complementará con el trabajo de peritos. Este plan se enlaza con las celebraciones por los 20 años de la sanción de la Ley Nacional de Teatro.

“Estos aportes responden al objetivo que nos trazamos al llegar a este lugar: fortalecer la infraestructura teatral y garantizar la continuidad de la labor en esos espacios por los próximos 20 años”, explica a LA GACETA Marcelo Allasino, el director ejecutivo del INT.

El plazo de dos décadas no es caprichoso: ocurre que al entregar el dinero se constituye una hipoteca a favor del INT, lo que obliga a las salas a funcionar como espacios artísticos por ese lapso. Si se cambia el destino o se las quiere vender, quedan en propiedad de la Nación. “Es un reaseguro, que responde a la política estratégica que nos trazamos, con una mirada a largo plazo”, agrega Allasino.

- ¿Poner esa mirada sobre los espacios para hacer teatro era una necesidad que relevaron en su primer año de trabajo?

- Totalmente, en cada reunión que tuvimos en el plan federal de contactos en los viajes a las provincias detectamos problemas al respecto. Por supuesto, hay regiones que tienen dificultades más profundas en infraestructura que las que tienen más desarrollo, pero es un tema en común, que requería de una decisión política seria y profunda.

- ¿Cómo está el NOA en el panorama nacional?

- Tiene situaciones muy diversas entre las provincias. El año pasado otorgamos un subsidio para compra en Jujuy. En Tucumán tenemos una situación especial, con salas de larga trayectoria de grupos que uno acompaña; y en Catamarca no hay ninguna sala independiente. Esperamos que se equilibre un poco la balanza y se siembre algo que perdure a futuro donde mayor déficit existe.

- ¿Quienes se presentaron en 2016 pueden volver a hacerlo en esta oportunidad?

- Sí pueden volver a hacerlo. El año pasado hubo 16 casos que no llegaron a la instancia final porque no reunían los requisitos administrativos o no cumplían con alguna exigencia. Entiendo que esa experiencia les puede ser útil para esta nueva convocatoria. Hemos hecho una capacitación específica a los empleados de las oficinas del INT para ayudar en esta instancia.

- ¿Es el mismo programa del año pasado?

- Cuando asumimos esta gestión, con el nuevo Gobierno, lanzamos la convocatoria sólo para compra. Ahora, y luego de la evaluación que efectuamos, lo ampliamos a construcción y a refacciones, que van a requerir de un trabajo intenso de los peritos, con visitas presenciales. Son complementos de una misma idea para apoyar al teatro de todo el país. Antes ya se habían hecho aportes para comprar salas, pero por una decisión política directa y no por concurso. De este modo, son calificados por el jurado y por los peritos. Esto garantiza una decisión más ecuánime, transparente y democrática.

- ¿Hay un presupuesto total asignado?

- Tenemos que hacer una estimación presupuestaria general, es una imposición de la administración pública para pedir una ampliación específica de fondos. Dentro del INT ya hicimos la proyección y calculamos unos $90 millones para todo el país. El monto tope es por proyecto y colaboramos hasta ese importe. Dar todo o parte depende de la calificación que obtenga cada carpeta.

- Los proyectos deben superar varias instancias...

- Primero pasan por las áreas técnicas del INT, que controlan lo documental para constatar que se presentó todo lo que se exige. Luego, los peritos analizan lo específico y determinan su viabilidad; y después el jurado analiza los proyectos y los califica en un orden de mérito. La última etapa es la evaluación del Consejo de Dirección, que es el que otorga los subsidios.

- ¿Se prioriza lo técnico a lo político?

- No, es tan importante lo técnico como nuestra evaluación política. Se distribuyen las cargas entre quienes nos toca actuar. Debemos distribuir los fondos de manera inteligente y responsable.

- También lanzaron un programa de reingeniería para el mejoramiento técnico.

- Sí, vamos a elegir una sala por provincia y es un programa del Ministerio de Cultura de la Nación. Tiene que ver con un proceso de diagnóstico para una reconversión energética profunda y reducir el consumo eléctrico. Ya se hizo una experiencia piloto en el Celcit, en Buenos Aires, y se bajó en un 80% el gasto. Es un cambio que hay que enfrentar porque la tecnología led se impondrá en el mercado y va a cambiar la iluminación teatral. El plan incluye también toda la infraestructura, como calefacción y refrigeración.

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