Este domingo, cada “cacique” fiscalizará su territorio

El Frente Justicialista y Cambiemos se apoyarán en sus dirigentes y militantes para los controles del domingo

11 Ago 2017
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LA OBSESIÓN. Cambiemos y el Frente Justicialista se preocuparon por tener fiscales en cada una de las mesas. la gaceta / foto de Osvaldo Ripoll (archivo)

En las horas finales de cara a las PASO, los estrategas de la Casa de Gobierno y del frente Cambiemos ultiman detalles para no dejar nada librado al azar en los circuitos electorales de la capital. De todas formas, según anticiparon algunos de los protagonistas a este diario, se espera que el domingo la postal sea mucho más parecida al balotaje presidencial de octubre de 2015 que a los convulsionados comicios provinciales de agosto de ese año.

Aunque se esperan menos “movilizadores”, los principales armados en pugna estarán atentos a la fiscalización de los comicios. Ambos espacios tratarán de tener un fiscal por mesa. Se estima que cada uno, entre viáticos y comida, costará unos $ 1.000. Así, si los frentes quieren tener presencia en todas las escuelas de la provincia deberán desembolsar unos $ 3,6 millones en controlar la votación.

Por el lado del Frente Justicialista por Tucumán (FJT), cuya lista oficial es encabezada por el vicegobernador en uso de licencia, Osvaldo Jaldo, la estructura electoral se apoyará sobre la labor de los legisladores, concejales y funcionarios que son afines al Ejecutivo provincial y tiene un “trabajo territorial” en San Miguel de Tucumán.

¿Cuál será la función de los “caciques” del oficialismo provincial? Por lo pronto, deberán aportar los fiscales de mesa para las escuelas que estén dentro de los circuitos asignados. “No hay recursos para ‘movilizadores’, pero cada uno tiene que trabajar en su territorio con sus dirigentes”, consignó un legislador peronista con experiencia en estas contiendas. Esto va en línea con lo anunciado por Jaldo días atrás. “Tenemos que eliminar todo lo que significa el clientelismo político”, manifestó el precandidato.

Los nombres que suenan en los despachos oficialistas para afrontar estas tareas son conocidos en la escena política local. Entre ellos aparecen el “vice” 1° de la Legislatura, Guillermo Gassenbauer; los hermanos Carolina (secretaria de Gobierno y Justicia) y Emiliano Vargas Aignasse; el secretario de Saneamiento, Carlos Assán, y su hija, la legisladora Sara Assán; el interventor de la Caja Popular de Ahorros, Armando Cortalezzi, y su hermana, la legisladora María Elena Cortalezzi; el jefe del bloque oficialista de la Legislatura, Ramón Santiago Cano, y su esposa, la concejal capitalina Graciela Suárez; el apoderado local del PJ, el legislador Marcelo Caponio; el ex vicegobernador y actual parlamentario, Fernando Juri; y el joven legislador Pablo Alfaro, hijo del ex funcionario alperovichista Rolando “Tano” Alfaro.

El armado de Cambiemos por el Bicentenario, que encabeza el ex titular del Plan Belgrano, José Manuel Cano, apuesta por los votos de la capital como punto fuerte para la contienda del domingo. Será clave la estructura que pueda aportar el espacio del intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, quien buscará impulsar la figura de su esposa, la ex legisladora Beatriz Ávila, segunda precandidata en la nómina que responde al presidente, Mauricio Macri. Buena parte de los fiscales de mesa de Cambiemos saldrán de la pata del peronismo disidente. Además, Cano y Ávila se nutrirán de militantes de las agrupaciones radicales de la capital para supervisar qué ocurre en las escuelas. Eso sí, con relación a los comicios provinciales de 2015, la alianza que rivaliza con la Casa de Gobierno no contará con el estratégico apoyo de la Asociación Bancaria. En esa ocasión, el secretario general del gremio en Tucumán, Eduardo Bourlé, integró el “acople” más votado de la oposición en ese distrito. Pero desde su llegada al recinto legislativo, Bourlé comenzó a tomar distancia del canismo. De hecho, conformó un bloque unipersonal, Trabajo y Dignidad, y define con autonomía de los demás opositores sus votos en cada sesión.

¿Cómo les fue a la Casa de Gobierno y a Cambiemos en 2013, cuando se celebraron las últimas elecciones intermedias? La lista para diputados que entonces encabezaban Juan Manzur y Jaldo fue derrotada en 19 de 33 circuitos de la capital y empató en dos. San Miguel de Tucumán fue el distrito que más sufragios le aportó al armado de Cano y de Silvia Elías de Pérez. La tercera fuerza que más votos recolectó en la capital había sido Fuerza Republicana (FR), en aquella ocasión también liderada por el concejal Ricardo Bussi.

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