“Cáncer no es una ‘mala palabra’ y menos, sinónimo de muerte”

Matías Chacón, vicepresidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica, instó a hacerles caso a las campañas de prevención.

09 Ago 2017
1

“El cáncer es más frecuente que antes, es cierto... Pero ¡porque hay más gente y vive más tiempo! Y también porque hemos mejorado los métodos de detección. Pero hay que entender que no es una ‘mala palabra’; y menos, sinónimo de muerte. No sólo tenemos que entenderlo; tenemos que poder transmitirlo con urgencia”, reflexionó Matías Chacón, vicepresidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica.

Él estaba en Tucumán y se avino a esta charla en un ratito “robado” a la vorágine de la XXVII Reunión de Trabajos y Actualización Post Chicago, la reunión que todos los años realiza la Asociación Argentina de Oncología Clínica después del también anual congreso mundial de oncólogos en EE.UU.

- ¿Cómo explicarle a la gente qué es el cáncer y cómo se combate?

- Empecemos por las definiciones: el cáncer no es EL cáncer. Es un enorme conjunto de enfermedades que sólo tienen el nombre en común. Pero que se comportan, se tratan y evolucionan de maneras muy diferentes. De algunos, conocemos las causas; sabemos también que hay conductas que automáticamente aumentan el riesgo de contraerlo, como fumar, una alimentación no saludable o la exposición al sol. Sabemos también que algunos se pueden prevenir. Para otros, lamentablemente, no hay cura al día de hoy; pero insisto, no es lo mismo que una condena a muerte rápida.

- ¿Por qué se lo vive en todos los casos como una amenaza de muerte?

- Hoy, en ciertos casos, por falta de información, y porque las políticas sanitarias tiene que educar a mucha, mucha gente. Pero vamos por partes: cánceres como el de cuello de útero y el de colon se pueden prevenir muy fácilmente; el de mama se puede curar si se detecta precozmente mediante una mamografía anual. Y sin embargo, la gente sigue muriendo. Hay otros que son muy difíciles de curar; sin embargo, los tratamientos han avanzado mucho, y permiten prolongar la vida y mejorar su calidad. Y en el medio, insisto, hay una serie enorme de enfermedades diferentes.

- No se conocen todas las causas, pero sí el mecanismo que las dispara, ¿no?

- Sí. Nuestro ADN se está replicando todo el tiempo, y en ese proceso se producen errores: ¡más de 10.000 por minuto! Lo que sucede es que el cuerpo tiene una maquinaria generalmente muy eficiente para reparar esos errores. En general esa maquinaria pierde eficiencia con el paso de los años (y no sólo en relación con el cáncer), y por eso, con una población más longeva la incidencia del cáncer crece. Otras veces, falla a edades tempranas. En ese caso, se debe a mutaciones del ADN que uno adquiere durante la gestación. Lo concreto es que cuando el sistema falla, células “falladas” se escapan de su control, se reproducen y, si no se las detecta a tiempo, son capaces de escaparse al resto del cuerpo.

- ¿Cuál sería su consejo, como oncólogo, a la población?

- A los oncólogos el problema ya nos llega bastante tarde. Lo primero es recordarle a la gente que, si lleva una vida saludable, las probabilidades de contraer cáncer bajan. Y que las conductas preventivas (vacunación contra VPH, control de VPH en mujeres adultas, papanicolau, detección de sangre oculta en materia fecal, etc.) pueden salvarle la vida, lo mismo que la mamografía. Pero una advertencia: es indispensable que todas esas técnicas se apliquen bajo estrictos controles de calidad. Y allí entra una de las responsabilidades del Estado (¡la otra es comunicar con eficiencia las campañas!): construir herramientas de control a favor de la población. Porque una colonoscopia mal hecha (hay que tener en cuenta el tiempo de retirada del colonoscopio) y con un falso negativo puede, ahí sí, ser mortal.

Comentarios