Cartas de lectores

08 Ago 2017 Por LA GACETA

Desilusión empresaria

He vuelto de un viaje maravilloso y revelador por los países nórdicos. Cada vez que viajo trato de aprovechar al máximo las actividades para poder conocer cómo vive realmente la gente de otras latitudes. Es lo que más me interesa de los viajes. Debo decir que he visto muchos lugares, muchísimas culturas y situaciones diferentes a lo largo de mi vida pero jamás había sentido tanto dolor por mi país como en esta visita a los países nórdicos. Nunca antes me había costado volver a mi tierra (muy amada por cierto). Podría contarles miles de cosas, como por ejemplo que allí las cárceles se cerraron porque no hay a quién poner preso; que el transporte público es excelente y gratuito; que la educación es la mejor del mundo y gratuita; que la salud es la misma para todos y gratuita; que el 80% de los habitantes tiene casa propia; que la música es una materia obligatoria desde la primaria, por eso en las calles hay gente dando conciertos por todos lados; que hablan tres idiomas obligatoriamente... y la lista podría seguir y seguir... Lo que me conmovió, realmente, es saber que pagan el mismo porcentaje de impuestos que nosotros y eso les sobra para tener un perfecto Estado de bienestar . Pero eso no es todo: allí los empresarios son cuidados y respetados porque saben que gracias a ellos se genera la riqueza. Nadie los denosta; al contrario, los admiran y hasta los incluyen en el libreto de los guías de turismo como un orgullo nacional. Son respetados tanto por la monarquía y el gobierno como por los ciudadanos. Aquí, en Argentina, no tan sólo son mal mirados, sino acusados de muchos males que no cometieron y hasta tenemos una marcha que dice “combatir al capital”. Aquí, en Argentina, el empresario es un rehén del Estado y desplumado impositivamente con dobles imposiciones y una lista interminable de tributos que ni los contadores entienden. Y ¡cuidado! No vayan a ganar algo de dinero, porque inmediatamente la pregunta surge nefasta, malintencionada... ¿qué habrán hecho? El empresario en Argentina se levanta a las seis de la mañana y se va a dormir a las 12 de la noche; vive mal porque nada se le facilita y a fin de mes tiene que pagar sueldos, sea como sea. ¡En realidad, no duerme, levita! No hay satisfacción alguna que lo impulse, ni social, ni espiritual ni económica. Repito, es un rehén del sistema de este país. Y no voy a hacer una lista de las cosas que no poseemos pagando impuestos; todos las conocen por igual. Se suplica por inversiones externas pero no cuidan a los inversores internos. Les confieso que me costó volver... mucho... como nunca antes, pero tengo aquí mi vida, mis afectos y lamentablemente mis inversiones y mis sueños.

Catalina Lonac

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Déficit fiscal

En LA GACETA del 6/8, los candidatos exponen sobre cuáles son los problemas más urgentes a resolver por las futuras legislaturas. Pero en mi modesta opinión, ninguno plantea un problema crucial para resolver muchos de los problemas. Según nuestro sistema institucional, los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se fijan sus propios salarios; esto ha llevado a que en la actualidad la desproporción de los sueldos entre los funcionarios de esos poderes, e inclusive los empleados comunes, asesores, redactores, choferes, etcétera, es abismal, si se compara con las retribuciones de los otros trabajadores privados. Se pide en todos los sectores productivos que se bajen o eliminen impuestos, pero esto no es posible con el monumental déficit fiscal, existente desde hace 10 años. Acá algún legislador valiente y honesto debería proponer congelar las retribuciones de los funcionarios de los tres poderes hasta que tengan relación con lo que puede ganar un trabajador en nuestro país. Además, no pagan impuesto a las Ganancias, se jubilan con el 82 % móvil, tienen varias vacaciones durante el año, choferes, secretarios, etcétera. Además trabajan, con suerte, cinco o seis horas diarias. Ellos son los responsables del enorme déficit fiscal. Y son los únicos que, con valentía y honestidad, lo pueden solucionar. Estas ideas deberían ser propuestas por los candidatos para las elecciones de octubre.

Rodolfo Dagum

Avenida Salta 721, San Miguel de Tucumán


La visita de Macri

LA GACETA no deja de ofrecernos a todos un espacio para expresarnos escribiendo libremente; sin embargo, a veces quienes no somos profesionales tenemos terribles problemas al querer expresarnos, la mala interpretación. ¡Cuántas veces no hacemos un comentario o afirmación que no tarda en ser respondida por alguien que malinterpretó nuestro mensaje! En este caso, lamento que el lector Fernando R. Franco (7/8) se haya sentido aludido por mi carta del 4/8. Desde ya espero acepte mi disculpa; en realidad lo que pretendí, al parecer erróneamente, era defender su posición, la libre expresión en contra de todas aquellas actitudes que significan agredir a los demás utilizando el ataque. Esta conducta que se repite en algunos lectores no tiene nunca un ganador, porque esta práctica agresiva sólo va dirigida a atacar al otro creando resentimientos e impidiendo la mejora de la situación.

Pablo José Giunta

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Efluentes cloacales

La SAT se autodefine como una “empresa de agua y saneamiento comprometida con mejorar la calidad de vida de nuestra comunidad” y establece como visión “brindar servicio sustentable de agua potable y tratamiento de efluentes, contando con infraestructura adecuada y procesos establecidos para una gestión eficiente y eficaz”. Lamentablemente estos objetivos se quedan en un eslogan, en meras y simples declaraciones que no son llevadas al terreno de lo fáctico. En mi caso es constante el reclamo diario que realizo sin obtener respuesta, luego de más de dos semanas con inconvenientes por efluentes cloacales. Tanto la SAT como la Provincia no deben olvidar que el derecho a vivir en un ambiente limpio y sano se encuentra contemplado en el art. 41 de la Constitución nacional, del cual también surge implícito el derecho a la salud. María Cecilia Ávila

Jujuy 4.191, San Miguel de Tucumán

Ruta 307 Transitar la ruta 307 desde Las mesadas hasta Tafí del Valle es un rally, ya que a diario ponemos en riesgo nuestras vidas... los animales -vacas, caballos y cerdos- sueltos son uno de los obstáculos que se debe sortear; otro son los cráteres que se hacen y no son tapados por los que debieran encargarse de mantener la ruta en condiciones. Esta es una de las tantas repavimentadas a nuevo, pero con materiales de baja calidad y facturados como si fueran de primera. La falta de señalización en gran parte de la traza; las piedras sueltas en el camino, sumado a todo lo antes descripto hace que comencemos a verla como posible ruta de la muerte. ¿Acaso nos siguen tomando el pelo? Bueno... pareciera que sí. Alguien debiera ponerse las pilas y resolver estos asuntos. Los lamentos son vanos cuando se los hace tarde. Claudio Félix Carlos Ybrahim

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Saludos a LA GACETA

La Junta de Estudios Históricos de Tucumán saluda a LA GACETA con motivo de la celebración de sus 105 fructíferos años acompañando la evolución y desarrollo de la provincia de Tucumán.

Teresa Piossek Prebisch. Presidente

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Intereses personales

Después de la derrota de la Guerra de Malvinas, los militares anunciaron la devolución del poder que habían usurpado al pueblo. Comenzó un proceso de reorganización institucional que desembocó en el traspaso del mando en diciembre de 1983. Con 21 años de edad, me afilié a la Unión Cívica Radical, no sólo por historia familiar, sino porque los grandes próceres del partido, Alem, Irigoyen, Illia, Elpidio González, Sabatini y Balbín habían marcado un rumbo, signado principalmente por valores, tales como honestidad, humildad, austeridad, solidaridad y la defensa de la Libertad y la igualdad en Democracia. Y los colores y símbolos partidarios representaban esos valores. Treinta y cinco años después, observo con mucha pena y también rabia, cómo, por culpas propias y de terceros, a muchas personas que forman parte de nuestro partido sólo las guían sus intereses personales, tanto a nivel nacional como en nuestra provincia, y no dudan en utilizar cualquier acción que esté a su alcance para lograr sus objetivos, que no son el mismo de la población ni del partido. Ejemplo de lo mencionado son los recientes episodios en Yerba Buena. Aparecen en fotos rodeados de símbolos del partido, pero no dudan en aliarse con adversarios políticos para ir en contra de los intereses de la comunidad y de sus copartidarios. En algunos casos, su propia incapacidad les impide ver que son manejados como títeres, y terminan cometiendo papelones que quedarán impresos en sus antecedentes. Estoy convencido que, si muchas personas que consideramos que los valores mencionados más arriba, son más importantes que sólo ganar dinero, participáramos activamente en la vida política y partidaria, podríamos lograr restablecer principios e intereses generales por sobre los personales.

Patricio Poliche Gálvez

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Elecciones (I)

Las próximas elecciones tienen una importancia fundamental, porque la opción es votar la defensa de valores y principios que nos conduzcan a un futuro de prosperidad, o votar la impunidad de funcionarios y políticos para que sigan enriqueciéndose. El país quedó sorprendido e indignado cuando José López tiró bolsones por arriba de la tapia de un convento, pero a los tucumanos parece que no nos sorprende ni indigna cuando a plena luz del día se sacaron bolsones del banco del Tucumán con destino incierto y en vehículos oficiales. El dinero que debía destinarse a hacer rutas, puentes y obras hídricas para impedir inundaciones, está en hoteles, estancias, casas, autos y fincas de políticos y funcionarios. Menem se fue del gobierno con 30 % de pobres, y resulta que luego de 12 años de kirchnerismo con condiciones de mercados internacionales excepcionales, terminaron con el mismo 30 % de pobres. ¿Dónde está el éxito de la “década ganada”? ¿En los chicos y chicas que salen del primario con dificultades para leer y del secundario con dificultades para comprender, o en las aguas servidas corriendo a cielo abierto entre casillas de chapa y zanjones contaminados que se desbordan cuando llueve? Los apologistas del rol del Estado engendraron un Estado ausente, sin cloacas en el 60 % de los hogares, sin prestaciones eficientes a las escuelas y hospitales públicos, y sin seguridad a millones de pobres, que son presas fáciles de la delincuencia y la droga, y padecen como nadie la complicidad de los policías corruptos. En realidad engendraron un Estado para hacer negocios. Y fueron muy eficientes en crear pobreza y practicar asistencialismo. Provocaron la enfermedad para repartir aspirinas, que son las migajas que se distribuyen para lograr votos, y seguir en el poder acumulando más riqueza. Para el que no tiene nada, las migajas son muchísimo. Es la demagogia a los pobres manejada por millonarios. Es imprescindible llegar a las casas con pobreza y en un trabajo lento pero sostenido, explicarles que sólo saldrán de la marginalidad con trabajo digno, como el que tenían sus abuelos. En su genética hay cultura del trabajo, pero también se la robaron. Hace muchos años nos prometieron la Argentina Potencia, y nos llevaron a esta Argentina Impotencia, de la que hoy debemos salir votando valores, principios, honestidad y gestión eficiente. La pauperización, la resignación, la marginalidad, el clientelismo, y la droga, podrán ser desterrados con una larga, dura y sostenida marcha, asistiendo las necesidades de los pobres, pero sumándoles una educación de calidad, oportunidades de trabajo genuino para que recuperen la cultura de sus ancestros, sacarlos de la pobreza, para su bienestar, autoestima y dignidad. Y de los ladrones se ocupe la Justicia, que es su deber. También nos gustaría saber quién mató a Nisman. Para emprender este camino de esperanza, el poder lo tiene el pueblo con su voto, y la Justicia electoral con las fuerzas de seguridad, custodiar esos votos para evitar la urnas cambiadas, quemadas y embarazadas. La responsabilidad es nuestra y el objetivo está en las próximas elecciones.

José Manuel García González

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Elecciones (II)

No son pocos los motivos que tenemos la mayoría de los argentinos para renegar de la nefasta gestión del presidente Macri. Los “salvajes” tarifazos del gas y la luz, los tremendos aumentos de los medicamentos y alimentos, los dolorosos cierres de empresas y comercios con la consecuente pérdida de empleos que esto significa, la muy dañina apertura de las importaciones de todo tipo de producto, el incesante crecimiento del número de compatriotas que “no llegan a fin de mes” y que en muchos casos están abarrotándose en los comedores comunitarios, son sólo algunos de estos. Lo curioso es que, a pesar de esto, todos aquellos que votaron a Macri, y que en otros tiempos solían salir con toda la furia a golpear sus cacerolas, ahora se mantienen callados y aceptan mansamente todos los perjuicios que padecen. Pareciera que tienen temor de ser considerados “kirchneristas” si es que expresan sus disgustos al respecto, pero, aunque parezca una obviedad, es necesario decirles que esto no es así. Tal vez, muchos de estos estén esperando encontrarse en la soledad del cuarto oscuro para ahí sí manifestar su repudio a todas las políticas del gobierno nacional. Ojalá así sea, y ojalá piensen en un futuro mejor para todos, algo que está claro Macri no les dará, sobre todo si se considera que este presidente no ha cumplido con ninguna de las promesas que realizó en la campaña presidencial y ha perdido toda credibilidad al respecto. Votar a los candidatos de Macri en las próximas elecciones sería volver a tropezar con la misma piedra y eso no habla bien de quien lo hace.

Oscar Alberto Beltrán

Avenida Belgrano 3.350, San Miguel de Tucumán


Elecciones (III)

“Vote a Jaldo, un tucumano que nos defienda en Buenos Aires”, se lee en miles de afiches en todo el ámbito de la provincia; y los Jubilados de la Plaza comentábamos: “¿entonces los siete diputados nacionales son foráneos?”; “Oh sorpresa, llegó el Mesías a Tucumán”, decía una jubilada en tono gracioso y surgieron otros comentarios en un clima de chanzas como “recién me entero que tal diputado es formoseño” o “mirá ahora sale que zutano es mendocino”. La leyenda de ese afiche despertó la picardía de varios jubilados que se lucían con anécdotas risibles, llenas de buen humor, poniendo en ridículo el mensaje de la mayoría de los precandidatos, de todos por igual, que de estar presente el “Oficial Gordillo” encontraría material para mejorar su repertorio; pero otros, con más seriedad, hacían notar que ese afiche ponía en ridículo a sus correligionarios porque confiesa “que no son tucumanos y no nos defienden”. Nosotros, los viejos que todos los miércoles nos reunimos en la Plaza Independencia reclamando que el PE nos pague el 82% móvil y automático, estamos enojados porque ningún político, sea o no precandidato, se anima a presentarse en la plaza y jugarse asumiendo el compromiso de defendernos aquí en Tucumán. Día a día somos menos pero nuestro problema no es sólo de dinero; está también la obra social Subsidio de Salud donde no tenemos voz ni voto; no tenemos prioridad y en la mayoría de los casos somos mal atendidos y la solución llega tarde.

Ángel Ricardo Salguero

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Sin salida de emergencia

Me llama poderosamente la atención que los responsables de la sucursal Plazoleta Mitre del Subsidio de Salud no hayan considerado, al habilitar esta sede, que la misma no cuente con una salida de emergencia. Concurrí en dos oportunidades este último mes y la verdad sigo sin entender cómo Defensa Civil pudo autorizar el “normal funcionamiento” del mismo. No nos olvidemos que allí concurren muchas personas con distintas discapacidades y que Dios nos proteja si sucede alguna emergencia. Espero que esta misiva alerte a los responsables para subsanar este error.

Héctor Osvaldo Manconi

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