Se dilucida el juicio oral contra el sociólogo Nahuz

El procesado negó los cargos. Su abogado, Juan Robles, acusó a la Fundación María de los Ángeles “por instigación” La denunciante repitió, en cámara gesell, que él la secuestró

01 Ago 2017
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EN EL BANQUILLO. Nahuz, junto con su abogado, Juan Robles. la gaceta / foto Inés Quinteros Orio

El sociólogo Mario Pedro Nahuz negó rotundamente tener que ver con el caso de supuesta trata por el que está acusado desde 2008. La denunciante, M.V.I., que entonces tenía 14 años, volvió a contar en cámara Gesell que fue captada por “un tal Mario” y lo describió como un hombre en silla de ruedas, poco pelo y tez trigueña, según relata el querellante Daniel Weisemberg. Este añade que la víctima explicó que tiempo después el abogado de la Fundación María de los Ángeles, Carlos Garmendia, y una colaboradora, hicieron que una hermana de ella chatee con el tal “Mario” y ahí había una foto de Nahuz. El abogado Juan Roberto Robles, defensor del sociólogo, dice que M.V.I. lo acusó “por instigación de la Fundación de Trimarco”.

Ayer comenzó el juicio en la sala del Tribunal Oral Federal. La lectura de la acusación reveló que M.V.I contó entonces que solía ir a un ciber de avenida Alem al 500 para entrar a sitios de internet y mandar correos, y que por divertirse había subido fotos provocativas que le había sacado un amigo. El 20/6/08, dijo, le apareció un cartel de una persona que quería ser agregada a sus contactos y que ella la aceptó y se contactó con un tal “Mario”, a quien ya antes había conocido por el servicio de internet MIRC y un canal al cual concurría para conocer gente. Ella dijo que participaba de un sitio llamado “altapendeja.com”; que hablaron algunas veces por teléfono y que ese 20 de junio él le dijo que ponga una webcam, y que por ella pudo ver que él era una persona adulta, pero que se sentía cómoda por cómo le aconsejaba por sus problemas familiares. Añadió que él le aconsejó viajar a Buenos Aires para trabajar a una feria de artesanías. Relató que se encontraron en la terminal de ómnibus donde él estaba con otras personas en una trafic.

Junto a ellos estaba una chica llamada Florencia, de 12 años, y ella y las chicas le dijeron que iban a ir a trabajar de prostitutas. M.V.I. relató que empezó a gritar y que como no pudieron calmarla la hicieron bajar en Buenos Aires. Ella recordó que tenía familiares en esa provincia y así ubicó a un tal Eulogio Ibáñez, quien “se compadeció y pese a no ser su pariente llegó con su hija a buscarla, la ayudó y la alojó en su casa”.

Nahuz, quien tiene una consultora de sociología política, negó “en forma terminante y rotunda cualquier tipo de vinculación no tan sólo con la trata de personas sino con cualquier aspecto delictivo”. Dijo que en su condición de discapacitado -se accidentó con un aladelta en España hace 22 años- nunca viaja en vehículos con extraños y enfatizó que “parece un poco ridículo que alguien en silla de ruedas esté por lo menos en la forma operativa de un hecho delictivo como este. ¿No era más fácil acusarme de ser autor intelectual?”, se preguntó. Negó tener que ver con la supuesta traffic y añadió que la Fundación María de los Ángeles -a través de la cual se hizo la denuncia- hubiera tenido la oportunidad de conocerlo ya que el comisario Jorge Tobar, que estuvo en la fundación, “me conoce desde siempre”. “El me dijo: ‘Turco, te están haciendo una cama’”.

Luego declaró la testigo Sandra Elizabeth Ibáñez, de Ezeiza, hija de Eulogio Ibáñez. Describió cómo ayudaron a la adolescente, que “estaba muy sucia, con hambre y cansada”. Dijo que no tienen parientes en Tucumán y que la jovencita los contactó porque buscó el primer apellido Ibáñez en la guía telefónica y que “todo el tiempo mintió”. “Dijo que se escapó y que vino haciendo dedo; que su padre había muerto y que su madre estaba depresiva”. Añadió que en ningún momento le comentó que haya sido víctima de ataque sexual ni obligada a la prostitución. Al día siguiente la llevaron a la comisaría de Ezeiza y ahí terminó su ayuda.

El juicio continuará hoy.

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