Neufeld hizo notificaciones en el horario en el que dijo que trabajaba en el gimnasio

No parecen idénticas las firmas y caligrafías atribuidas al jefe de los notificadores en la demanda laboral, y en la cédula que niega su relato

29 Jul 2017

Una notificación hallada ayer acrecentó las dudas que la Sala VI de la Cámara del Trabajo expuso respecto de Enrique Rodolfo Neufeld, jefe de los oficiales notificadores y personal trainer, en un fallo del 13 de junio remitido el mismo día de su emisión a la Corte Suprema de Justicia de Tucumán “a los fines que correspondiente”.

La notificación en cuestión fue practicada el 13 de agosto de 2014 a las 10.15 de la mañana y lleva el sello del entonces prosecretario-oficial notificador Neufeld, y una firma. Pero el Neufeld instructor había dicho en la demanda que presentó para reclamar una indemnización al gimnasio Altos de Urquiza que cumplió tareas allí entre julio de 2002 y febrero de 2015, de lunes a viernes entre las 9 y las 13. En el transcurso del juicio laboral y luego de que se constatara que a partir de 2005 trabajaba en simultáneo en Tribunales, Neufeld precisó que entraba a las 7 al Palacio de Justicia de donde se iba a las 8.30 para estar de 9 a 13 en el gimnasio y que a esa hora retomaba sus funciones de oficial notificador hasta las 20.

La cédula número 2.015 de agosto de 2014 no sólo controvierte la versión de los hechos -fechas y horarios- que dio Neufeld en sede judicial para justificar su reclamo de una indemnización de $ 258.522 más intereses: también generaría incertidumbre respecto de la autenticidad de los instrumentos. Sucede que a simple vista no parecen iguales las rúbricas ni las caligrafías atribuidas a Neufeld en la demanda laboral y en la notificación. Este instrumento público consta en el juicio “Olivera” (expediente 1570/2010), que también se tramitó en el fuero laboral, y sería una de las cientas -sino miles de cédulas- que Neufeld entregó en el período 2012-2015, cuando, ascenso mediante y en paralelo a su trabajo como personal trainer, pasó de la Secretaría Administrativa a la Oficina de Oficiales Notificadores, repartición que le permitía salir a la calle. Neufeld entró a la Justicia como ordenanza en 2005 gracias a una designación discrecional de la Corte y fue escalando posiciones hasta llegar a secretario judicial “A”, una de las más altas jerarquías del funcionariado (el cargo está remunerado con un sueldo básico de $ 48.329). Entre 2011 y 2017, el alto tribunal lo promovió cinco veces.

Fuentes judiciales indicaron que el hallazgo de la notificación que pone en tela de juicio el relato del Neufeld podría repercutir en su propio pleito laboral: sucede que la sentencia de las camaristas María Poliche de Sobre Casas y Beatriz Bisdorff que rechazó la indemnización todavía no está firme, y que Diego Courel, abogado del profesor de gimnasia-funcionario judicial, ya anticipó que existe la intención de solicitar su revisión en la Corte. Amén de ello, la cédula entra dentro del universo de papeles que requirió la fiscala Adriana Giannoni (N°8) al alto tribunal en el ámbito de la investigación penal abierta de oficio luego de que LA GACETA publicara el contenido de la sentencia de Poliche de Sobre Casas y de Bisdorff. Se sabe que Giannoni ya recibió parte de la documentación que solicitó el 20 de julio y que incluso empezó a citar como testigos a quienes debían controlar a Neufeld (ayer testificó Gabriela Saguir, superiora de los oficiales notificadores hasta 2016, cuando la Corte creó la posición que desde entonces ocupa Neufeld en virtud de un concurso interno en el que fue el único aspirante).

La notificación que indica que el personal trainer también trabajaba para los Tribunales en el horario matutino en el que dijo que estaba en el gimnasio podría incidir en la posición de los miembros de la Corte respecto del fallo de la Sala VI de la Cámara del Trabajo. Los vocales Antonio Gandur (presidente), René Goane, Antonio Estofán, Claudia Sbdar y Daniel Posse aún no decidieron si, en ejercicio de sus potestades de superintendencia, ordenarán una investigación interna que podría derivar en sanciones disciplinarias.

Distintos interlocutores de la Justicia advirtieron que la cédula también abría un frente inesperado de proporciones incalculables: ¿qué pasaría si se determinara que la firma y la letra insertadas en ella no pertenecen a Neufeld, y si aparecieran más notificaciones de esta especie? Esa posibilidad no sólo obligaría a establecer quién se habría hecho pasar por él y cómo lo consiguió, y en última instancia a revisar el funcionamiento de la Oficina de Oficiales Notificadores, sino que además podría desencadenar una avalancha de planteos de nulidad en un número incierto de litigios.

NEUFELD SE MANTIENE EN SILENCIO 
El funcionario judicial y “personal trainer” Enrique Rodolfo Neufeld no pudo ser ubicado ayer. Su abogado, Diego Courel, recibió la consulta de LA GACETA sobre el hallazgo de una cédula notificada por Neufeld en el horario en el que este dijo que estaba trabajando en el gimnasio, pero no emitió comentarios (Courel reemplazó a Martín Picón, quien actuó en el juicio laboral hasta que la Cámara del Trabajo rechazó la demanda de Neufeld). 
NEUFELD SE MANTIENE EN SILENCIO 
El funcionario judicial y “personal trainer” Enrique Rodolfo Neufeld no pudo ser ubicado ayer. Su abogado, Diego Courel, recibió la consulta de LA GACETA sobre el hallazgo de una cédula notificada por Neufeld en el horario en el que este dijo que estaba trabajando en el gimnasio, pero no emitió comentarios (Courel reemplazó a Martín Picón, quien actuó en el juicio laboral hasta que la Cámara del Trabajo rechazó la demanda de Neufeld). 

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