Scooters eléctricos chinos quieren "invadir" Europa

En la lucha contra el smog y por mejorar la calidad del aire, el Gobierno de China ha prohibido en varias de las grandes ciudades los vehículos con motores de combustión.

30 Jul 2017
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REVOLUCIÓN EN DOS RUEDAS. Sólo el año pasado se vendieron en el país asiático más de 20 millones de scooters eléctricos.

FRANKFURT/PEKÍN.- Si fuera por Token Hu, las calles de muchos países europeos recordarían pronto a las chinas. Allí hace ya tiempo que no ruge el motor de ningún scooter por las grandes ciudades: sólo el año pasado se vendieron en el país asiático más de 20 millones de scooters eléctricos y la tendencia sigue al alza. Con su start-up de scooters Niu, Token Hu es uno de los más de 10 proveedores que luchan por hacerse un hueco en el mercado de la automoción eléctrica en China. Pero el empresario de 33 años también tiene echado el ojo al mercado internacional. “Queremos convertirnos en una marca global”, dice.

La empresa austríaca KSR Group planea crear una amplia red de distribución de motos eléctricas de Niu en Alemania, Austria, Bélgica, Francia e Italia. En estos cinco países se espera vender al año 10.000 scooters, señala la empresa austríaca.

El primer modelo, N1S, tampoco será el único por mucho tiempo: dentro de unas semanas saldrá a la venta el modelo M1, más pequeño y ligero, y en el futuro se desarrollarán también motos eléctricas más fuertes. En realidad, la empresa espera desde hace cinco años un auge de los motores eléctricos en Europa, especialmente ventajosos en las ciudades, además de que no emiten gases contaminantes.

Por una parte, la autonomía desempeña un papel menos importante en estos scooters que en el caso de los coches y además sus pequeños y ligeros motores y baterías permiten recargarlos en casa, igual que los de las bicicletas eléctricas. Numerosos fabricantes han tratado de sacar modelos de scooters eléctricos al mercado, pero por el momento no se ha producido un verdadero boom. Actualmente no hay cifras exactas sobre las ventas de estos vehículos, ya que los vehículos de hasta cuatro kilowatios no requieren autorización, pero la asociación europea de fabricantes de motos ACEM calcula que, como mucho, tienen una cuota del dos por ciento del mercado.

La clave del éxito de las motos eléctricas en China son las iniciativas estatales. En la lucha contra el smog y por mejorar la calidad del aire, el Gobierno ha prohibido en muchas grandes ciudades los vehículos con motores de combustión. En Pekín ya sólo se pueden comprar motos tradicionales de gasolina en las afueras. Pero Token Hu no sólo quiere proteger el medio ambiente con sus vehículos. “Se trata de una actitud”, dice. Sus motos, a las que él mismo denomina “e-scooters inteligentes”, están dirigidas sobre todo a los jóvenes de las grandes ciudades amantes de la tecnología.    

Algunas funciones de los scooters como la carga de la batería y la autonomía se pueden controlar a través de una app para smartphones. Token Hu es además un diseñador cualificado, como muestra la estética minimalista de su scooter.

Aunque Niu fabrica todos sus scooters en una planta propia en China, estos contienen también tecnología alemana. El gigante Bosch proporciona piezas para todos los tipos de scooter, también los eléctricos.

Los motores y los aparatos de mando correspondientes de los scooters de Niu se hacen en una fábrica de Bosch en Suzhou, en el este de China. La filial alemana Coup y el fabricante taiwanés Gogoro ya ofrecen en Berlín una flota de scooters eléctricos de alquiler que está creciendo rápidamente. Este año llegarán a la capital alemana 1.000 motos eléctricas más y otras 600 a París. (DPA)

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