“El humor tiene el valor de la catarsis”

En una charla distendida, Alberto Calliera y Miguel Martín contaron anécdotas de su trabajo. Los políticos aportan buena parte del material.

28 Jul 2017
1

ENTRE RISAS. Calliera y Martín distendieron el clima de “Panorama Tucumano” con chistes y anécdotas. LA GACETA / FOTO DE JOSÉ NUNO.-

Alberto Calliera y Miguel Martín son sinómimo de humor en Tucumán. Y a pesar de la diferencia generacional, ambos coincidieron en que la risa es muy importante en la sociedad, pero que deben agudizar el ingenio para provocarla. El miércoles, ambos protagonizaron un desopilante bloque en “Panorama Tucumano” y pusieron la cuota de buena onda, tan importante en los tiempos que se viven.

Calliera fue definido por Martín como “El Tato Bores tucumano”, por sus columnas diarias de humor político en LA GACETA y en TV Prensa. “El vago les pega a los políticos pero ellos no se dan cuenta”, dijo el famaillense.

“Perdonalo Tato, no sabe lo que habla”, le contestó Calliera, entre risas. El humorista de larga trayectoria explicó que no le cuesta conseguir el material para sus speechs ya que los políticos se lo entregan de manera involuntaria. “Si ya me lo dan hecho (al guión). Ellos (los políticos) siembran, y yo cosecho”, comentó.

Para dar ejemplos de eso, citó una frase del ex gobernador provincial, Julio Miranda. “Dijo que en Tucumán había una población de 54 habitantes por metro cuadrado”, recordó. Calliera también contó que los funcionarios, al ser ridiculizados a través de su humor, rara vez le hacen pasar momentos incómodos, no así los “alcahuetes” que los rodean.

Por otro lado, Miguel Martín se definió como el “Justin Bieber tucumano”, y contó que las redes sociales son fundamentales para promocionarse. “A mí me ha servido de mucho. Desde que empieza el tema de las redes sociales, subiendo los videos de la operadora, me di cuenta de cómo lo tenía que hacer. Al Oficial Gordillo lo subo, no para que se conozca mi trabajo, sino para que se queme, para que cambie el show, porque venía ‘choreando’ 10 años con lo mismo”, reveló.

Calliera sostuvo que el valor del humor reside en distender a las personas. “Pienso que el humor tiene el valor de la catarsis, es decir, la descarga de la emoción de la gente, porque puede pasar un momento desagradable en su vida, pero con algún chiste que le pueda llegar a gustar de lo que yo hago, sonríen”, comentó, contento.

Sobre eso, contó una anécdota conmovedora. Relató que una vez se encontró con una señora en la calle, cuyo marido se estaba muriendo de cáncer. “Me contó que el marido le pedía verme, y que ella se ponía contenta por notarlo feliz al menos un minuto mientras me veía. Ahí te das cuenta de hasta dónde estás llegando con el humor: a la intimidad, a un hogar, a la gente que está sola”, explicó. El humorista reveló que él mismo se pone límites a la hora de pensar con qué hará reir a las personas: “el humor debe tener límites, como el horror”.

Cómo nació Gordillo

Martín recordó que el “Oficial Godillo” en el que inspiró su personaje es de Famaillá, y que decidió crear el perfil debido a una insólita situación que vivió al renovar su cédula. “(El oficial) me pidió mis datos y no me creyó que mi apellido era Martín. ‘Vos debes ser Martínez’, me dijo, y me clavó Martínez”, reveló, entre risas. “Lo miré y me pregunté: ‘¿qué hago? ¿Lo denuncio o le hago un personaje?’, y decidí hacerle un personaje”, develó Martín, que el fin de semana estrena espectáculo en el teatro Alberdi.

Comentarios