Viven aislados en la montaña y ni siquiera pueden hacer el secundario

En la zona de Las Arquitas los chicos no tienen quién les enseñe.

26 Jul 2017
1

EN 2011. La imagen fue tomada cuando la escuela todavía funcionaba. La secundaria se cerró en 2015. LA GACETA / FOTO DE EZEQUIEL LAZARTE (Archivo).-

Una experiencia única. Dejar todo en la ciudad. Caminar o cabalgar durante horas en medio de la montaña. Llegar y que te estén esperando los cálidos abrazos de un puñado de niños dispuestos a aprender todo. Así definían su trabajo los docentes de la escuela Nº70 de alta montaña Las Arquitas, en 2011, durante una entrevista para el Día del Maestro. Pasaron seis años. Hoy, esos estudiantes, que deben sortear todo tipo de dificultades para llegar a clase, se encuentran con las aulas del secundario cerradas. Están angustiados. Sus padres, desesperados.

Norma Alicia Mamaní es la mamá de Lourdes, Mauricio y Josefina Arce, de 15, 14 y 13 años respectivamente. Los tres, pese a haber hecho una primaria casi sin faltas, ahora deben quedarse en casa obligatoriamente. “El año pasado tuvieron sólo 15 días de clases. Este año, una maestra interina los recibió en la escuela de buena onda, pero ya se le terminó la suplencia así que los chicos están a la deriva otra vez. Nosotros pagamos hasta el seguro escolar y los chicos no pueden ir a clases porque no hay docentes en la secundaria”, recalcó Mamaní. Detalló que, al parecer, el problema es que la escuela tiene sólo siete alumnos para toda la secundaria y se trata de un nivel que necesita por lo menos ocho profesores. En la primaria son dos estudiantes y sí tienen clases, especificó.  

Alicia le cuenta a LA GACETA, vía telefónica, que el lugar donde viven es inaccesible para llegar en auto o en camioneta. Hay que ir hasta Raco y desde ahí subirse a un caballo y andar cinco horas. Si alguien decide hacerlo caminando son nueve horas. “Los docentes que venían antes usaban un helicóptero que salía de Horco Molle”, explicó.   

Las Arquitas es un poblado de seis o siete familias que están desparramadas por el cerro, destaca Mamaní. Sus hijos, por ejemplo, van a la escuela a caballo, y demoran tres horas en llegar. Por ello, cuando hay clases, viven en el edificio escolar de lunes a viernes y los fines de semana vuelven a casa. Es lo que hacen casi todos los chicos de la zona.

La voz oficial

Juan Manuel Victoria, referente de Educación Rural del Ministerio de Educación, explicó que la escuela tenía tan pocos alumnos que en 2015 cerró. El año pasado reabrieron la primaria, donde actualmente hay un director, un alumno de primer grado y otro de cuarto grado. Ahora el Ministerio planifica volver a dictar clases en la secundaria. Esta institución será incluida dentro de un nuevo modelo de escuela rural que las autoridades para afrontar los constantes problemas que sufren estas escuelas con muy pocos alumnos y que están situadas en lugares inaccesibles.

El nuevo proyecto, según dijo, se llama “Escuelas Multinivel” y se debe adaptar a la realidad de cada una. Por eso, las autoridades están recorriendo cada uno de los establecimientos e investigando las necesidades de cada población escolar.

“La situación de las escuelas alejadas es muy particular. En muchos casos intentan imponer modelos de escuelas urbanas en zonas rurales y eso no funciona. Nosotros también defendemos el derecho a la educación, pero hay que revisar cómo se hace para que anden bien. Hoy hay escuelas con cinco alumnos que necesitan 20 docentes, los cuales a veces tienen que cubrir 80 minutos de clases, para lo cual deben ocupar dos días para subir y bajar. Este modelo no puede seguir. Esto es muy costoso para el docente y para el Estado”, resaltó.

¿Qué es lo que propone el nuevo proyecto? Básicamente se busca maximizar recursos docentes. En algunos casos -dijo Victoria- habrá un solo director y se requerirá doble titulación, primaria y secundaria; lo mismo para los docentes de contenidos básicos. En el caso de los secundarios, también se buscarán docentes con doble titularización. Además de los puntajes se analizará la aptitud física de los que se postulen, ya que las escuelas están en zonas que exigen cierta destreza. La iniciativa prevé que los docentes permanezcan en la escuela 15 días. Luego, ellos y sus alumnos regresan a sus hogares una semana a descansar.

Comentarios