Los padres quieren que Charlie muera en casa

Elevaron un pedido a la Corte Suprema de Gran Bretaña. El niño permanece en el hospital.

26 Jul 2017
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ENFERMEDAD TERMINAL. Charlie no puede moverse, ni ver, ni oír.

Los padres de Charlie Gard, el bebé enfermo terminal que quedó en el centro de un largo y doloroso proceso judicial, regresaron a los tribunales porque quieren llevar a su hijo a casa. Los abogados de Chris Gard y Connie Yates expresaron ante la Corte Suprema: “queremos pasar unos días de tranquilidad fuera del hospital antes de que Charlie pase a mejor vida”.

El lunes los padres desistieron de la pelea legal con la que buscaban llevar al pequeño a Estados Unidos para un tratamiento experimental, después de que fueron informados de que era demasiado tarde para darle ayuda. Desde entonces han estado pasando unos preciados últimos momentos con el bebé, quien está conectado a un sistema de soporte vital.

Charlie padece una enfermedad genética llamada síndrome de depleción del ADN mitocondrial, la que le provocó un daño cerebral considerado irreversible. No puede ver ni oír y no es capaz de moverse, respirar o tragar por su cuenta.

Los padres entablaron una batalla legal luego de que el equipo médico a su cargo en el hospital Great Ormond Street dijera que la extensión de tratamientos sin perspectivas sólo prolongaría el sufrimiento del bebé. Después de juicios y apelaciones que incluyeron la Corte Europea de Derechos Humanos, los tribunales estuvieron de acuerdo con los médicos.

“Ahora vamos a pasar estos preciados últimos momentos con nuestro hijo Charlie, que por desgracia no llegará a su primer cumpleaños, en menos de dos semanas”, le dijo su padre a los periodistas al salir del tribunal, informó BBC Mundo.

El abogado Grant Armstrong dijo que el último deseo de los padres es que Charlie muera en su casa”. Explicó a la Corte que se podía usar un ventilador portátil y un suministro de oxígeno para auxiliarlo.

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