Concesiones de Israel para frenar la crisis en Jerusalén

Suplantan detectores de metales por cámaras

25 Jul 2017

JERUSALÉN.- El gobierno israelí comenzó ayer a remover los detectores de metales de las entradas de la Explanada de las Mezquitas, que provocaron las protestas de miles de musulmanes del viernes y una escalada de violencia en Jerusalén que terminó con varios muertos, pero los reemplazará por cámaras de seguridad, una medida que los fieles palestinos ya habían rechazado.

El jeque Najeh Bakirat, el director de la mezquita de Al Aqsa, el lugar de oración más importante de la explanada, informó que, en medio de la noche, fuerzas de seguridad israelíes comenzaron a sacar los detectores de metales de los ingresos al complejo, pero destacó que esa concesión no es suficiente porque mantendrán cámaras de seguridad para registrar a los que entren y salgan del lugar sagrado.

El gobierno israelí no confirmó públicamente la retirada de los detectores de metales, pero fuentes oficiales le dijeron al diario local Haaretz que los reemplazarían por cámaras de seguridad “de tecnología de avanzada” que permitirán “una inspección inteligente”.

Este cambio sucedió apenas horas después de que el enviado de la ONU para Medio Oriente, Nickolay Mladenov, pidiera a todas las partes que encuentren “una solución a la actual crisis antes del viernes de esta semana”, el día santo para los musulmanes y cuando se espera que miles de palestinos vuelvan a rezar en las puertas de la Ciudad Vieja para repudiar las medidas de seguridad israelíes.

El viernes pasado los rezos masivos y las protestas de miles de palestinos fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad de Israel, lo que terminó en una batalla campal en las puertas de la simbólica Ciudad Vieja y con cuatro fieles musulmanes muertos. La ola de violencia llegó incluso a extenderse al vecino territorio ocupado de Cisjordania, donde un joven palestino mató a tres miembros de una familia de colonos dentro de un asentamiento judío. (Télam)

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