El Parque Nacional Los Alisos, una isla en pleno Tucumán

Sólo se accede a caballo o en un vehículo de gran porte, siempre y cuando el caudal lo permita. Mientras que pudo haber sido un boom turístico en estas vacaciones -llegó a recibir 12.000 visitantes al año- ni siquiera hay presupuesto asignado para la construcción de un nuevo puente. Está a sólo 12 kilómetros de Alpachiri.

22 Jul 2017
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CON LA GARRAFA AL HOMBRO. Así deben cruzar el río los guardaparques.

El rugido del agua era estruendoso. Todo sucedió muy rápido. La crecida del río Jaya arrastraba todo a su paso. Por el cauce de agua podían verse troncos arrancados de raíz, piedras y animales muertos, hasta que la furia del río se llevó el puente. En aquel marzo de 2015 se cortó el acceso al Parque Nacional Los Alisos, ubicado a 12 kilómetros de Alpachiri.
Dentro de la reserva habían quedado aislados el guardaparques, su esposa, sus tres hijos menores y una joven que hacía trabajos de voluntariado en el lugar. El puente se había inaugurado a mediados de 2013 para darle un impulso turístico a la reserva. Apenas dos años duró la estructura de hormigón con los pilares de base. Tan sólo pudo resistir un tramo de 18 metros que quedó en pie y que daba una imagen cabal de la fuerza con la que actuó la naturaleza.
Fue un duro golpe para el movimiento en el parque. Antes de la construcción del puente, por Los Alisos apenas pasaban 300 personas al año. Una vez que se inauguró el cruce la cantidad de visitantes trepó a 12.000. Ahora, y desde hace más de dos años, el impedimento para cruzar provocó otra vez la caída en la cantidad de asistentes.
Los guardaparques deben arreglárselas para sortear el río Jaya, porque día a día llegan al lugar a cumplir con su trabajo. Se improvisó un vado (parte firme y poco profunda de un río) para cruzar a caballo o en un vehículo. Ese trabajo se hizo de manera conjunta entre los guardaparques y la Dirección Provincial de Vialidad (DPV). Sin embargo, no se recomienda el cruce en vehículos pequeños.
El intendente del parque Los Alisos, Daniel Vega, apuntó que la construcción del puente fue una gestión de la Administración de Parques Nacionales. Desde que el río arrasó con la estructura la comunidad comenzó a pedir un puente. “No sólo los turistas; los mismos tucumanos necesitan el acceso a ese territorio. Por eso seguimos, sin cansancio, viendo las vías posibles para la concreción del proyecto; hay que darle accesibilidad al parque y estamos trabajando en eso”, agregó.
Vega reveló que hay un plan, pero todavía no tiene presupuesto estimado. Se están buscando alternativas. “Cuando estaba el puente -detalló- empezamos a desarrollar infraestructura, pero todo quedó a medio hacer. Recién ahora estamos terminando, con muchas dificultades para cruzar los materiales. Durante la temporada de verano estuvimos sin acceso vehicular el parque porque el río aumenta su caudal y no se puede trabajar”.
Vega nació en Mendoza, donde trabajó hasta que se creó el Parque Nacional Los Alisos. Entonces se trasladó a Tucumán. “Desde hace 21 años estoy aquí -recuerda-; esta provincia tiene un gran potencial; la capacidad técnica instalada es muy grande y siento mucho respeto por la capacidad de los profesionales tucumanos”.

El rugido del agua era estruendoso. Todo sucedió muy rápido. La crecida del río Jaya arrastraba todo a su paso. Por el cauce de agua podían verse troncos arrancados de raíz, piedras y animales muertos, hasta que la furia del río se llevó el puente. En aquel marzo de 2015 se cortó el acceso al Parque Nacional Los Alisos, ubicado a 12 kilómetros de Alpachiri.

Dentro de la reserva habían quedado aislados el guardaparques, su esposa, sus tres hijos menores y una joven que hacía trabajos de voluntariado en el lugar. El puente se había inaugurado a mediados de 2013 para darle un impulso turístico a la reserva. Apenas dos años duró la estructura de hormigón con los pilares de base. Tan sólo pudo resistir un tramo de 18 metros que quedó en pie y que daba una imagen cabal de la fuerza con la que actuó la naturaleza.

Fue un duro golpe para el movimiento en el parque. Antes de la construcción del puente, por Los Alisos apenas pasaban 300 personas al año. Una vez que se inauguró el cruce la cantidad de visitantes trepó a 12.000. Ahora, y desde hace más de dos años, el impedimento para cruzar provocó otra vez la caída en la cantidad de asistentes.
Los guardaparques deben arreglárselas para sortear el río Jaya, porque día a día llegan al lugar a cumplir con su trabajo. Se improvisó un vado (parte firme y poco profunda de un río) para cruzar a caballo o en un vehículo. Ese trabajo se hizo de manera conjunta entre los guardaparques y la Dirección Provincial de Vialidad (DPV). Sin embargo, no se recomienda el cruce en vehículos pequeños.

El Parque Nacional Los Alisos está ubicado al oeste de Alpachiri, entre los ríos Jaya y Las Pavas. Fue creado en 1995 con el objetivo de proteger una vasta zona de la selva y bosque montano. El territorio de la reserva cuenta con 17.600 hectáreas. El parque alberga un sitio arqueológico de gran importancia para el estudio de los asentamientos y actividades incaicas en el noroeste argentino, tales como las Ruinas de la Ciudacita o Pueblo Viejo, que se encuentran a 4.300 metros de altitud. El puente de acceso tenía un ancho de calzada de ocho metros y dos veredas en los extremos. Estaba situado a una altura de seis metros sobre el cauce del Jaya.

El intendente del parque Los Alisos, Daniel Vega, apuntó que la construcción del puente fue una gestión de la Administración de Parques Nacionales. Desde que el río arrasó con la estructura la comunidad comenzó a pedir un puente. “No sólo los turistas; los mismos tucumanos necesitan el acceso a ese territorio. Por eso seguimos, sin cansancio, viendo las vías posibles para la concreción del proyecto; hay que darle accesibilidad al parque y estamos trabajando en eso”, agregó.

Vega reveló que hay un plan, pero todavía no tiene presupuesto estimado. Se están buscando alternativas. “Cuando estaba el puente -detalló- empezamos a desarrollar infraestructura, pero todo quedó a medio hacer. Recién ahora estamos terminando, con muchas dificultades para cruzar los materiales. Durante la temporada de verano estuvimos sin acceso vehicular el parque porque el río aumenta su caudal y no se puede trabajar”.

Vega nació en Mendoza, donde trabajó hasta que se creó el Parque Nacional Los Alisos. Entonces se trasladó a Tucumán. “Desde hace 21 años estoy aquí -recuerda-; esta provincia tiene un gran potencial; la capacidad técnica instalada es muy grande y siento mucho respeto por la capacidad de los profesionales tucumanos”.

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