El adiós a Guillermo “Lelo” Alonso, el piloto de las mil batallas

22 Jul 2017
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ACTIVO. “Lelo” amaba las carreras. MOTORPLUS TUCUMÁN

Desde mediados de los años ‘60 y durante las décadas del ‘70 y del ‘80, Guillermo “Lelo” Alonso se hizo un nombre, a base de acelerar, en el mapa del automovilismo de la región. El piloto, que sumó numerosos triunfos en distintas categorías y varios títulos, falleció en la madrugada del jueves, a causa de un infarto masivo. Estaba a punto de cumplir 70 años. Sus restos fueron velados en la sala velatoria de pasaje Padilla y fueron despedidos por gran parte del ambiente de los motores. La noticia, incluso, se expandió a la región y al país, desde donde llegaron muestras de pesar, a través de las redes sociales.

Nadie puede negar que Alonso fue un piloto de mil batallas. Incluso, hasta el año pasado, estuvo planeando volver de manera continua a la actividad en una categoría de autos clásicos de pista. De hecho, fue a hacer pruebas en el autódromo de Río Cuarto, el 19 de abril.

Según los registros de archivo, su última competencia en Tucumán fue con un Fiat Regatta en 1992, cuando se “pegó” subiendo a San Javier. A nivel nacional, su última incursión fue en el gran premio de 1984 de Bariloche.

Según él mismo contó, fue en 1964 cuando hizo su primera carrera, en Cebil Redondo. “Y la gané, claro. Corrí con un Gordini que mi papá había comprado para sacar a pasear la familia. Cuando se dio cuenta ya no había vuelta, ya estaba acelerando”, recordó con picardía.

“Lelo” nació el 24 julio de 1947. En su haber, cuenta con campeonatos en 1973, 1975 y 1977 de la Categoría B. A ellos se agregan los subcampeonatos de 1974 y 1976. Es recordado su paso por la Monomarca Dodge.

Alonso tuvo cuatro hijos: Micaela, Agustina, Guillermo (que también fue piloto) y María Victoria. Muchos lo recuerdan en los últimos tiempos, caminando por el centro de la ciudad o bien sentado a una mesa de café.

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