Abanico de sonidos en La Cangola Trunca

El grupo surgido en Jujuy presenta sus versiones de temas folclóricos propios y de autores conocidos

20 Jul 2017
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CUARTETO. Maldonado, Arias, Cinalli y Agustoni son La Cangola Trunca. prensa

FUNCIÓN GRATUITA

• A las 21.30 en el Centro Cultural Virla (25 de Mayo 265).

El diccionario no arroja resultado para la palabra cangola. Pero existe: La Cangola Trunca surgió de la fusión de dos grupos (cada uno aportó una palabra) para tener una identidad propia que se podrá conocer en vivo y en directo esta noche, cuando actúe en el Centro Cultural Virla, con entrada libre y gratuita. Como colaboración se solicita un alimento no perecedero, a beneficio de las Cocinas Comunitarias.

“Cangola es un invento del inconsciente, que viene de una formación anterior que teníamos en Jujuy -recuerda Santiago Arias-. Después fue mutando la formación original y algunos nos fuimos a vivir a Buenos Aires en 2007, donde me reencontré con Hugo Maldonado, con quien teníamos el dúo La Trunca. Nos juntamos todos y así nació el nuevo nombre”.

Junto a los dos están también Mariano Agustoni y Quintino Cinalli, para conformar un cuarteto que crea música libre (se lo puede confirmar al escuchar su disco “Calisaya”, de 2012, mientras están preparando el segundo). Ellos parten de las raíces de la tierra nativa y le escapan al rótulo de fusión, de algún modo vaciado y diluído.

“La fusión no es algo premeditado ni planeado, estamos fusionados nosotros mismos como sujetos culturales y nos sale así la música. Para mí es algo natural, que está y estuvo siempre en la música; por ejemplo el tango es una gran fusión de culturas, de instrumentos, de todo. Hubo un momento en que el género tomó una personalidad fuerte, hasta hubo gente ortodoxa y una especie de fanatismo, pero a su vez muy disociada por los cientos de compositores e intérpretes, que tuvo que ver con un contexto social, cultural, histórico. Está bueno ver que ese resultado tan terminado, que parecía puro y que nadie quería que se contamine, fue el producto de un choque multilateral de culturas y nacionalidades”, señala Arias.

El multiinstrumentista (toca bandoneón, bajo, guitarras, saxo alto y percusión) aclara: “al mencionar la idea de fusión hay quien ya se imagina un sonido, una manera de hacer música, cuando nosotros tratamos de tocar y de que suene como nos gusta: tenemos influencias de la música jujeña y boliviana que escuchamos en la infancia, de lo clásico, del jazz y del folclore de distintos lugares del mundo, entre otras”.

Aparte del recital, el grupo dictará esta tarde (entre las 16 y las 19) un taller de ensamble instrumental en el Virla, con el objetivo de mostrar su forma de trabajar y de pensar la música en su armonía y con la aplicación de los ritmos irregulares a los tradicionales, como el candombe, la cueca o la saya.

“No tenemos la intención de afincarnos en ningún ritmo en particular, aunque quizás se note nuestra inevitable relación con lo andino. Pero, a la vez, el revestimiento que termina teniendo la música, sea una cueca o un huayno, responde a una estética mucho más grande. Tomamos nuestro trabajo con seriedad, sobre todo en el juego. Y la libertad que se escucha es el resultado de un proceso largo”, sostiene. Esa concepción se traslada a la gráfica, con un aporte en dibujos en acuarelas que Ariel Cortez hizo para “Calisaya”.

Maldonado y Agustoni son los compositores de La Cangola Trunca, que también trabaja con versiones de autores folclóricos conocidos y con arreglos propios. “Cada tema tiene su historia distinta, pero una vez propuesto, lo tocamos, lo conocemos, nos familiarizamos con él y lo trabajamos conjuntamente. Por eso es que para nuestro próximo CD esperamos todo y nada”, destaca Arias.

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