El dolor de cabeza diario del tránsito se alimenta de infracciones y de 450.000 vehículos

Cada día ingresan al microcentro 320.000 autos, 130.000 motos y 1.200 colectivos. Ese flujo, desmesurado para tan pocas calles, se ve entorpecido además por la gran cantidad de infracciones que se cometen.

20 Jul 2017

El problema del tránsito de San Miguel de Tucumán formó parte de la agenda pública de varias gestiones municipales durante los últimos 27 años. A lo largo de esos años se habló desde establecer calles exclusivas para el transporte público hasta desconcentrar del centro las actividades de carácter administrativo. Sin embargo, nada de eso ocurrió y circular por la ciudad durante los horarios pico continúa siendo caótico. De hecho, una de las principales quejas de los conductores es la demora que eso supone. Por ejemplo, en horario no pico, una persona andando en auto tarda alrededor de 5 minutos en recorrer 10 cuadras. Sin embargo, en horario pico, se demora -como mínimo- 20 minutos. Un poco más que lo que tardaría si hiciera ese mismo tramo caminando. Esta problemática se abordó ayer por la noche en “Panorama Tucumano”, el primer programa de LA GACETA en televisión abierta.

Este caos se alimenta de 320.000 autos, 130.000 motos y 1.200 colectivos que ingresan diariamente al microcentro, según cifras que maneja la Dirección de Tránsito y Transporte.


Desde la década de 1990 que se viene estudiando el tránsito en la capital provincial. Incluso hasta lo han hecho especialistas extranjeros.

Uno de los trabajos más elaborados se concretó en 2005, hace 12 años. En ese entonces, el Plan Estratégico Urbano Territorial de San Miguel de Tucumán fue elaborado por expertos, funcionarios y vecinos. Se aconsejaba, por ejemplo, desconcentrar las actividades de carácter administrativo, avanzar en la peatonalización como un modo de desalentar que los vehículos ingresen al centro y favorecer al transeúnte.


Luego, en 2014, una de las ideas planteadas por la Municipalidad -conducida por Domingo Amaya en aquel entonces- fue establecer calles exclusivas para el transporte público, así como calles compartidas, pero con sendas exclusivas para cada tipo de vehículo. También se había deslizado la posibilidad de modificar los recorridos de los ómnibus de modo que sean menos trabados y establecer corredores exclusivos para líneas urbanas y otros para líneas interurbanas.

Hace poco más de un año, funcionarios analizaron llevar a cabo esa misma idea, en el marco de un plan integral de reordenamiento del tránsito ordenado por el intendente Germán Alfaro. “Para avanzar con el plan se conversará con los dueños de playas de estacionamientos, propietarios de hoteles y vecinos que viven en edificios a los fines de establecer una mecánica de acceso de esas personas para que no se vean perjudicadas”, había explicado el Subsecretario de Tránsito y Transporte, Enrique Romero.

Hace una semana, el mismo funcionario adelantó que antes de que termine el receso escolar (finaliza mañana) se emitirá un decreto para prohibir el estacionamiento cerca de algunos colegios céntricos. Es que, desde la institución que preside Romero, se señala a los conductores como los principales generadores del caos. A esa idea la sustentan con la cantidad de multas por infracciones viales que se labran diariamente: en 2015 fueron 32.804, en 2016 se labraron 84.827 (un 150% más que el año anterior) y en lo que va de este año ya se labraron 70.785 actas. Y calculan que serán más de 100.000 al finalizar el año.


Más allá de las actas, Romero reconoció que frente al crecimiento del parque automotor, las cuadras de la ciudad siguen siendo las mismas y que eso también origina el caos. En este sentido, la apertura de los túneles de las calles Córdoba y Mendoza ayudan a descongestionar el acceso y la salida del centro hacia el oeste. Sin embargo, tras 27 años, las ideas planteadas por distintas gestiones municipales continúan en los papeles y el tránsito sigue siendo un dolor de cabeza sin solución.

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