La presionó por Facebook para que fuera a verlo y abusó de ella

La encerró en una habitación y le quitó el celular. La víctima convenció al agresor de ir a bailar y escapó.

19 Jul 2017
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Un hombre que había secuestrado y abusado de una mujer durante tres días fue arrestado por la Policía en Estación Aráoz, al este de la provincia. La fiscala Adriana Giannoni, que investiga el caso, pidió la detención del sospechoso.

El sábado 8, una mujer denunció en la comisaría de Yerba Buena que su hermana de 18 años había emprendido un misterioso viaje hacia el interior de la provincia y que después su hija le comentó que, al revisar el celular de ella, había encontrado un mensaje de Facebook en la que la obligaban a viajar hacia una localidad o en su caso iban a matar a toda su familia. Dijo además que al día siguiente se fue hasta Ranchillos a presentar otra demanda, ya que sospechaba que se encontraba cautiva en un paraje conocido como Quintero Tres.

Personal de Seguridad Personal fue a confirmar la versión y cuando recorrían las calles, la encontraron que iba caminando junto a un vecino del lugar que la había descubierto recorriendo la zona totalmente perdida. Después de que se recuperó, la víctima contó todo lo que le había sucedido.

Viajó obligada

Confirmó que por la amenaza que había recibido por la red social se dirigió hasta Ranchillos en un colectivo. Que al llegar al lugar, el acusado la estaba esperando y que de allí la llevó en un auto negro, aunque no supo precisar el modelo hasta una casa vieja donde la encerró en una habitación y le quitó el celular.

La víctima, desde su lugar de encierro observó cómo el atacante tomaba bebidas alcohólicas y consumía drogas. Relató también que luego, con un arma de fuego, la obligó a consumir cocaína para abusar de ella. “En todo momento me decía que me dispararía si es que hacía problemas. Luego me dio un jugo que terminó haciéndome desmayar y a partir de ahí no recuerdo lo que pasó”, dijo al declarar ante la fiscala Giannoni.

El escape

La mujer reconoció además que se despertó de noche y le pidió al abusador que fueran a bailar a un boliche del pueblo. Este aceptó y concurrieron al centro nocturno. Cuando vio la oportunidad, le pidió permiso para ir al baño y, al observar un descuido del sospechoso, huyó y logró pedir ayuda en la casa de una vecina. Los investigadores fueron hasta esa localidad y lograron aprehender al sospechoso.

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