El hielo preservó los cuerpos de una pareja desaparecida en 1942

Fueron encontrados en los Alpes suizos. Habían salido a ordeñar vacas y no se supo más de ellos

19 Jul 2017
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RESTOS. Una bota y una botella, parte de lo encontrado en la montaña.

Un glaciar en retroceso reveló dos cuerpos congelados y se cree que son de una pareja que desapareció hace más de siete décadas. BBC Mundo cuenta que los esposos Marcelin y Francine Dumoulin habían ido a ordeñar sus vacas en la ladera de una montaña en los Alpes cuando se desvanecieron sin dejar rastro el 15 de agosto de 1942. La prensa suiza sostiene que este hallazgo supone el fin del misterio.

La hija menor del matrimonio, de 79 años, reveló que, al fin, siente una profunda sensación de calma. “Nos pasamos toda nuestra vida buscando a mi madre y a mi padre”, le dijo al diario Le Matin, de Lausana.

La policía local informó que los cuerpos fueron descubiertos la semana pasada en el glaciar de Tsanfleuron, en un macizo conocido como Les Diablerets, en el sur de Suiza.

Un operario del centro de esquí Glacier 3000 encontró los restos de la pareja. El lugar se encuentra a más de 2.600 metros de altura. El director del centro, Bernhard Tschannen, señaló que además de los cuerpos se hallaron mochilas, platos de metal, una botella de vidrio, un libro y un reloj.

Tshannen cree que la pareja probablemente cayó en una grieta. Apuntó que, por la ropa, podía inferirse que el matrimonio había permanecido en el hielo entre 70 y 80 años. “Los cuerpos yacían uno al lado del otro. Ambos vestían ropas que datan del período de la Segunda Guerra Mundial -indicó-. Gracias al hielo los cuerpos están perfectamente preservados”.

Las autoridades realizarán pruebas de ADN para establecer en forma definitiva la identidad de los restos. Marcelin era zapatero y tenía 40 años, cuando la pareja desapareció. Su esposa Francine, era maestra y tenía 37.

Francine no solía acompañar a su esposo a la montaña porque pasó gran parte de su vida embarazada y el terreno era muy difícil y agreste, relató la hija menor de la pareja, que tenía 4 años cuando desaparecieron sus padres.

Ellos vivían en Chandolin, una aldea en el cantón de Valais. Los vecinos realizaron infructuosas operaciones de búsqueda durante dos meses desde aquel agosto de 1942. Los siete huérfanos, cinco varones y dos niñas, fueron enviados a vivir con otras familias.

“Ya no pensábamos que sería posible darles a mis padres el funeral que se merecen”, señaló la hija. Y cuando el funeral tenga lugar, ella afirma que no se vestirá de negro. “El blanco es un color más apropiado porque representa esperanza -señaló-. Y yo jamás perdí la esperanza de hallarlos”.

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