Cada vez hay más bares y hoteles “pet friendly”

Por ahora la aceptación de mascotas en bares y alojamientos es más frecuente en las zonas turísticas que en la ciudad. Alternativas

18 Jul 2017
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EN EL GARDEN PARK. En el restaurante del hotel ubicado frente al parque 9 de Julio hay un sitio especial para las mascotas, y hasta les ponen agua y alimento. Según los encargados, hasta ahora nunca tuvieron problemas. la gaceta / foto de analia jaramillo

Van a la peluquería. Lucen variados modelos de ropa. Si están aburridos, un paseador puede buscarlos y llevarlos a la plaza. Tienen a disposición guarderías, pensiones y negocios con cientos de accesorios. Hasta se pueden subir a un avión y viajar. Muchos de ellos son tratados por sus dueños como verdaderos hijos. Lo único que les falta a las mascotas es poder treparse a los colectivos y tener menú propio en bares y restaurantes.

Muchos derechos fueron ganando en los últimos años los perros y gatos. De a poco, encuentran cada vez más espacios disponibles. Les permiten estar en algunos bares y también los aceptan en los hoteles. Una búsqueda sencilla en Booking, por ejemplo, muestra ocho alojamientos tucumanos que admiten mascotas. Muchos están en las zonas turísticas. En lugares como San Pedro de Colalao o Tafí del Valle no sorprende ver personas sentadas en los bares con sus canes al lado.

Frente al parque 9 de Julio, en el restaurante del hotel Garden Park, un cartel dice “exclusivo mascotitas”. Emilia Palacios cuenta que la iniciativa de ser “pet friendly” (amigable con las mascotas) surgió hace dos años. “Abrimos este espacio en un sector del restó pensando en el público que sale a pasear con su perro por el parque y que tiene ganas de sentarse a tomar o comer algo”, explicó. En el sitio destinado a quienes van con mascotas hay recipientes con agua y alimento para ellas, además de un individual personalizado al cual le ponen el nombre del animal. “A nuestros clientes les encantó la idea. Vienen todos los días con sus perros. Vemos que cada vez más las personas se preocupan por sus mascotas y les dan mejor calidad de vida, las tratan como un integrante más de la familia. Los perros están cada vez más sociabilizados y se portan bien. Nunca tuvimos problemas”, remarcó.

A Carolina Páez (32 años) le encanta salir a pasear con su caniche “Luna”. Según cuenta, en Tucumán son muy pocos los lugares donde aceptan mascotas. “Y eso que está aumentando la cantidad de hogares que tienen perros y gatos”, apuntó. Ella acostumbra a ir a algunos bares frente a la plaza Urquiza, en los alrededores del parque Avellaneda y frente al 9 de Julio.

No existe ninguna disposición que prohiba ni que permita animales en bares tucumanos. “Es una cuestión muy informal. Todo depende del dueño del local, de la cantidad de clientes que haya en el lugar, del tamaño del perro, de cómo se comporta”, remarcó el empresario Humberto Neme. No obstante, a su parecer, son más los negocios que no permiten el ingreso con mascotas. “Puede haber un cliente con fobia o miedo a los animales y entonces muchos no se quieren arriesgar. Además, está la cuestión de la limpieza. Aunque hay que reconocer que aceptar perros y gatos hoy es un valor agregado”, subrayó. Coincidió con él el presidente de la Unión de Hoteles, Confiterías, Bares, Cafés, Restaurantes & Afines de Tucumán, Ernesto Gettar.

Gettar sostiene que si bien Tucumán aún no avanzó mucho, va en el camino de tener cada vez más sitios “pet friendly”. “Las cosas están cambiando. Hace unos años era algo impensado. Ahora muchos hoteles las aceptan, aunque suelen poner condiciones que tienen que ver principalmente con el tamaño de los animales. Es algo informal, que generalmente lo arregla el turista con el dueño del alojamiento. Se da más en los destinos turísticos, aunque también hay casos en el centro de la ciudad”, dijo el empresario, que también es dueño de un hotel donde aceptan mascotas.

No tiene una cifra concreta de cuántos establecimientos, como el suyo, permiten a las personas alojarse con perros o gatos. Algunos sitios a los que asiste mucho público, como el Shopping El Portal, no admiten la presencia de mascotas “bajo techo”. Y hay otro tema: el traslado. Sin vehículo propio es muy difícil ir de un lado a otro con los animales. Por ordenanza municipal, no pueden subir a los colectivos ni a taxis. Sólo se admiten los perros guías, conocidos como lazarillos.

Debate

Permitir que entren o no en lugar lugares públicos o privados de acceso público se trata de un tema que despierta polémica. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires el Gobierno lanzó una encuesta de Participación Ciudadana preguntándoles a los vecinos si estaban dispuestos a que las mascotas puedan ingresar en bares y restaurantes. En una reñida votación, ganó el no (52% de los votos).

En algunas ciudades del mundo, como Madrid, ver perros dentro de distintos establecimientos es parte del paisaje. Pero en Tucumán estamos todavía bastante lejos de eso, sostienen las fuentes consultadas. La aceptación de algunos clientes y la pulcritud del establecimiento aparecen entre los principales inconvenientes.


Según una veterinaria es difícil que un perro en un bar contagie enfermedades
La veterinaria Patricia El-Kadi está de acuerdo con que las mascotas puedan estar en bares o restaurantes. Respecto de las dudas sobre la seguridad y la pulcritud, hizo su aporte.
-¿Cuál es el riesgo de que las mascotas estén en bares o restaurantes?
- Creo que los perros pueden estar en bares y restaurantes sin ningún problema; es más muchos de ellos suelen estar más cuidados y más desparasitados que los mismos humanos. Como los humanos transmiten más enfermedades entre ellos, la zoonosis (cualquier enfermedad propia de los animales que puede pasarse a las personas) no son tan comunes. Lo que los perros nos podrían transmitir son parásitos, pero como existe un plan de desparasitación no es tan común. Creo que si van a estar en bares deben tener buena conducta. Hoy en día los hoteles “pet friendly” tienen cada vez más clientes porque hoy las mascotas son como integrantes de la familia.
- ¿Habría que tener algún cuidado en especial con la higiene, sobre todo si hacen sus necesidades en los bares?
- Debería ser una costumbre, una norma de convivencia, que cada persona que sale a la calle con un perro sí o sí lleve una bolsita para levantar las necesidades del animal y tirarlas en un basurero. Ahora vienen hasta collares que adentro tienen bolsas plásticas para que nunca se olviden de llevarlas consigo. Fuera de eso, cabe aclarar que los parásitos de las mascotas salen en la materia fecal en forma de huevos. A los dos días de estar en contacto con el sol eclosionan y sueltan las larvas que son las que nos transmiten enfermedades. Por lo tanto, la materia fecal no puede permanecer en el sol por dos días. No debería haberla en ningún ámbito
- ¿Cree que es necesario que los perros vayan con bozal a los bares?
- No es necesario, porque generalmente la mayoría de las mascotas ya están viviendo en comunidad y no son agresivas. Aquellos perros de talla grande que tienen alteración en su conducta son los que no deberían salir de la casa desde ningún punto de vista a no ser que lo hagan con bozal, correa y collar y con adiestrador.
estudio 
antídotos parala soledad
En Argentina, ocho de cada 10 personas tienen una mascota. El 40% de los perros vive directamente adentro de las casas y un 18% de la gente los considera “como un hijo”. 
Los animales son cada vez más importantes en la vida de las personas. Tanto que la mitad de los argentinos que tienen una mascota sienten que es un miembro más de la familia. Así lo reveló una encuesta elaborada en el país por Millward Brown Argentina para dos reconocidas marcas de alimento balanceado.
Otro trabajo, que realizó la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), demostró que perros y gatos son en la actualidad poderosos antídotos para la soledad. Quienes muestran más apego con sus mascotas son los solteros. Por ejemplo, las profesionales sin hijos son las que más consideran las mascotas como hijos. El 77% de ellas piensa eso, y gastan más en el rubro juguetes que sus pares con hijos, especialmente aquellas que tienen entre 26 y 40 años. Este grupo quiere compartir más actividades con las mascotas, en especial la intención de viajar en transporte público y llevarlas a restaurantes. Frente a este panorama y al hecho de que cada vez más personas planean vacacionar con sus mascotas, Alfredo Gustavo Paniego, profesor de la carrera de Administración de la UADE, plantea que hay un nuevo desafío para los prestadores de servicios turísticos: adaptar o ampliar su oferta para poder satisfacer a este segmento de la demanda.
a favor y en contra
“No me parece que tengan que entrar en los bares, principalmente porque ensucian y también porque hay lugares que no tienen muy buena acústica y se origina más ruido”. (María Paula Aráoz)
“Creo que sí podría haber lugares gastronómicos que acepten mascotas, con sitios adecuados para ellas. Estuve en lugares de Francia que tienen reglamentaciones que establecen que deben ir con bozal y correa. Los perros son compañía, es decir  no comen ahí. Y podés ir con mascota pero usando las mesas de afuera”. (Carolina Gallo)
“No deberían entrar, más que nada por una cuestión de higiene y también por los espacios, a menos que a alguien se le ocurra hacer un restaurante exclusivo para que vayas con tu mascota”. (Romina Eustacchio)
“Pienso que si son educados y no molestan pueden entrar. En Europa te encontrarás con mascotas en todos los ámbitos y sin ningún problema. Muchas veces hay personas que se comportan muy mal en lugares públicos: ensucian, gritan y faltan el respeto”. (Carolina Imbert)
“Solo si las mesas de los clientes con mascotas están en lugares abiertos”. (Ale Druetta)
“A mí no me gusta la idea: entrar a un bar y sentir olor a perro, o sus pelos levitando en el aire... o que se pongan a ladrar. En fin, no creo que tengan derecho los amantes de los animales a obligarnos a soportar esto. Creo que, en todo caso, podrían hacer bares o restaurantes aptos para mascotas, así uno podría elegir” (Gloria La Bruna)
“Los bares deberían tener un sector donde se pueda tener las mascotas, preferentemente al aire libre y con reglas para la buena convivencia, usar bozal, ir con correa y que los dueños se hagan responsables si es que ensucian”. (Florencia Caram)
“En Palermo, en Buenos Aires, hay una cadena de bares que permite ir con tu mascota. Hasta te ponen un plato por si le llevas comida o agua. Lo que sí, esto lo vi en la parte al aire libre del local” (Juan Ignacio Roque)
 
“Yo creo que ya es hora que la sociedad sepa que las mascotas forman parte de la familia, y como tal deberían tener acceso con sus dueños (de manera responsable) a cualquier sitio. En Europa estar con la mascota es lo más común (en shopping, buses, metros, etcétera), acá somos tan primitivos que vemos como raro una mascota dentro de un restaurante”. (Vanina Romero)


Según una veterinaria es difícil que un perro en un bar contagie enfermedades

La veterinaria Patricia El-Kadi está de acuerdo con que las mascotas puedan estar en bares o restaurantes. Respecto de las dudas sobre la seguridad y la pulcritud, hizo su aporte.

-¿Cuál es el riesgo de que las mascotas estén en bares o restaurantes?
- Creo que los perros pueden estar en bares y restaurantes sin ningún problema; es más muchos de ellos suelen estar más cuidados y más desparasitados que los mismos humanos. Como los humanos transmiten más enfermedades entre ellos, la zoonosis (cualquier enfermedad propia de los animales que puede pasarse a las personas) no son tan comunes. Lo que los perros nos podrían transmitir son parásitos, pero como existe un plan de desparasitación no es tan común. Creo que si van a estar en bares deben tener buena conducta. Hoy en día los hoteles “pet friendly” tienen cada vez más clientes porque hoy las mascotas son como integrantes de la familia.

- ¿Habría que tener algún cuidado en especial con la higiene, sobre todo si hacen sus necesidades en los bares?
- Debería ser una costumbre, una norma de convivencia, que cada persona que sale a la calle con un perro sí o sí lleve una bolsita para levantar las necesidades del animal y tirarlas en un basurero. Ahora vienen hasta collares que adentro tienen bolsas plásticas para que nunca se olviden de llevarlas consigo. Fuera de eso, cabe aclarar que los parásitos de las mascotas salen en la materia fecal en forma de huevos. A los dos días de estar en contacto con el sol eclosionan y sueltan las larvas que son las que nos transmiten enfermedades. Por lo tanto, la materia fecal no puede permanecer en el sol por dos días. No debería haberla en ningún ámbito

- ¿Cree que es necesario que los perros vayan con bozal a los bares?

- No es necesario, porque generalmente la mayoría de las mascotas ya están viviendo en comunidad y no son agresivas. Aquellos perros de talla grande que tienen alteración en su conducta son los que no deberían salir de la casa desde ningún punto de vista a no ser que lo hagan con bozal, correa y collar y con adiestrador.
estudio 

Antídotos para la soledad

En Argentina, ocho de cada 10 personas tienen una mascota. El 40% de los perros vive directamente adentro de las casas y un 18% de la gente los considera “como un hijo”. 
Los animales son cada vez más importantes en la vida de las personas. Tanto que la mitad de los argentinos que tienen una mascota sienten que es un miembro más de la familia. Así lo reveló una encuesta elaborada en el país por Millward Brown Argentina para dos reconocidas marcas de alimento balanceado.
Otro trabajo, que realizó la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), demostró que perros y gatos son en la actualidad poderosos antídotos para la soledad. Quienes muestran más apego con sus mascotas son los solteros. Por ejemplo, las profesionales sin hijos son las que más consideran las mascotas como hijos. El 77% de ellas piensa eso, y gastan más en el rubro juguetes que sus pares con hijos, especialmente aquellas que tienen entre 26 y 40 años. Este grupo quiere compartir más actividades con las mascotas, en especial la intención de viajar en transporte público y llevarlas a restaurantes. Frente a este panorama y al hecho de que cada vez más personas planean vacacionar con sus mascotas, Alfredo Gustavo Paniego, profesor de la carrera de Administración de la UADE, plantea que hay un nuevo desafío para los prestadores de servicios turísticos: adaptar o ampliar su oferta para poder satisfacer a este segmento de la demanda.

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