24 Abril 2004 Seguir en 
En nuestra edición de ayer, dos cartas de lectores exponen sus airadas quejas, acerca de un problema varias veces mentado -en general y en particular- en este comentario. Nos referimos al defectuoso servicio de colectivos de transporte de pasajeros.
Señalan que las líneas 106 y 6 no cumplen nunca con las frecuencias, lo que determina que los escolares lleguen tarde a sus clases, y que los adultos no puedan arribar a su trabajo a la hora que corresponde, en referencia a ambas empresas. En el caso de la 6, agregan los coches en mal estado, que muchas veces se quedan en el camino a causa de desperfectos mecánicos; de la falta de higiene del interior, de las ventanillas que no se abren y, en fin, de las condiciones poco dignas de viaje que deben soportar, en unidades abarrotadas.
Como bien se sabe, la situación no es exclusiva de las líneas que señalan los lectores. Por el contrario, es algo que ocurre también en varias otras, perjudicando al pasajero que utiliza este servicio y que tiene derecho a recibirlo en razonables condiciones. Nos parece que la autoridad debiera tomar medidas concretas para modificar dicha realidad.
Señalan que las líneas 106 y 6 no cumplen nunca con las frecuencias, lo que determina que los escolares lleguen tarde a sus clases, y que los adultos no puedan arribar a su trabajo a la hora que corresponde, en referencia a ambas empresas. En el caso de la 6, agregan los coches en mal estado, que muchas veces se quedan en el camino a causa de desperfectos mecánicos; de la falta de higiene del interior, de las ventanillas que no se abren y, en fin, de las condiciones poco dignas de viaje que deben soportar, en unidades abarrotadas.
Como bien se sabe, la situación no es exclusiva de las líneas que señalan los lectores. Por el contrario, es algo que ocurre también en varias otras, perjudicando al pasajero que utiliza este servicio y que tiene derecho a recibirlo en razonables condiciones. Nos parece que la autoridad debiera tomar medidas concretas para modificar dicha realidad.







