De Vido dijo que jamás se protegió con los fueros

El diputado nacional peronista y ex ministro de Planificación Federal, cargó contra el presidente, Mauricio Macri, y lo desafió a que diga si pagó coimas. El debate por los fueros impactó en gran parte del arco político.

09 Jul 2017
1

PESQUISA. De Vido es acusado por la malversación de fondos en una mina. dyn

BUENOS AIRES.- Luego de que el juez federal Luis Rodríguez decidiera no avanzar con el pedido del fiscal Carlos Stornelli para pedir su desafuero y detención, el diputado kirchnerista Julio de Vido aseguró que nunca buscó ampararse de las pesquisas judiciales en cargos públicos. El ex ministro de Planificación Federal durante las tres presidencias kirchneristas (2003-2015) endilgó al macrismo y a la diputada Elisa Carrió la vulneración los fueros parlamentarios.

“Jamás hago comentarios de los jueces o fiscales que tienen causas armadas e impulsadas en mi contra. Tengo una gestión de 22 años donde hice muchísimas obras. Siempre estuve (atado) a derecho, no necesito ningún salvavidas. Creo que la cuestión de los fueros, que está tan agitada estos últimos días, en mi caso particular es el mejor ejemplo de que jamás me he protegido en los fueros”, se defendió el arquitecto, investigado por presunto fraude contra el Estado mediante movimientos millonarios de fondos a favor de la firma Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT).

El ex ministro negó cualquier responsabilidad en el desvío de fondos en la mina que se investiga y afirmó que siempre estuvo a derecho: “algunos cercanos a mi espacio y muchos otros del oficialismo estoy seguro de que no resistirían no ocho horas, quince minutos un allanamiento, y se pasan el día hablando de honestidad de la boca para afuera”, lanzó.

El juez federal Rodríguez rechazó el viernes le pedido de indagatoria de De Vido al sostener que “no hay el Estado de sospecha suficiente” que justifique su citación en la causa por la malversación de casi $ 265 millones.

De ese modo, el diputado quedó liberado frente a un eventual pedido de desafuero y detención, al menos si no surgen apelaciones por parte del fiscal federal Stornelli.

El caso de De Vido llevó, a finales de la semana pasada, que diputados opositores como Sergio Massa y Margarita Stolbizer (Un País), o el jefe de la bancada del PRO, Nicolás Massot, anunciaran públicamente su intención de renunciar a sus fueros. Los fueros son una protección para quienes actúan en el ámbito legislativo. Con el objetivo de mantener la división de poderes, la Constitución Nacional (CN) impide que se encarcele a miembros de las otras ramas del Estado por cuestiones políticas. Este derecho está garantizado en el artículo 69 de la CN, establece que sólo de podrá arrestar a un diputado o senador en el caso de que sea sorprendido in fraganti en un delito.

El derecho de los legisladores fue limitado por la Ley de Fueros, aprobada en septiembre de 2000 tras el escándalo por los sobornos durante la sanción de la “ley de reforma laboral”. Establece que un legislador no puede ser encarcelado durante su mandato, a menos que haya sido desaforado, pero sí puede llevarse adelante el resto del proceso judicial.

“Para hablar de corrupción hay que estar limpio y muy pocos de los que hablan lo están; hacen como el tero ponen el huevo en un lado y ponen en el otro”, disparó De Vido contra los ex candidatos presidenciales de 2015.

“El presidente (Mauricio) Macri que dice que soy un emblema de impunidad y de corrupción, yo (le digo que) ejecuté 107 mil millones de dólares en obras; la empresa de él, la del grupo Macri, la que administraba el primo de él, (Angelo) Calcaterra, era la tercera empresa en cantidad de contratos recibidos, entonces lo desafío a que diga Calcarreta, él o cualquier mandadero de él a qué funcionario mío coimeó o si me coimeó a mí”, fue el corolario de su defensa mediática.

El diputado peronista insistió en que siempre estuvo a disposición de la Justicia y nunca se amparó en su inmunidad parlamentaria. Insistió en manifestarse víctima de una “suerte de confabulación o sociedad mediática-política impulsada por el presidente Macri, que tiene algunos adláteres como la diputada Carrió y el ministro (de Justicia, Germán) Garavano”.

Para el ex funcionario, las causas que enfrenta han sido armadas e impulsadas en su contra, aseguró, en el marco de una persecución que consideró política y personal.

En cuanto a la causa judicial, recordó el “estado de postración en que recibimos el Yacimiento de Río Turbio en 2001 y la decisión política del gobierno fue darle un apalancamiento de transparencia a través de las universidades, tanto en los procesos administrativos, como en el conocimiento o en el desarrollo de la ciencia y tecnología. La empresa estaba devastada, entonces o yo ponía a diez amigos míos a conducir la empresa o trataba con la Universidad (Tecnológica Nacional) para que la apalancara técnica y administrativamente”, justificó.

“Los pequeños contratos o las cosas pequeñas de todos los días no eran responsabilidad mía y puede haber un error que el juez lo meditará. Lo único que hice fue aplicar una política que emanaba el Poder Ejecutivo”, aseguró. (DyN)

Comentarios