Adiós a Landrú, el talentoso que cambió el humor político

El dibujante tenía 94 años. Creador de Tía Vicenta y de muchos personajes

08 Jul 2017
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El humorista gráfico Juan Carlos Colombres, conocido popularmente como “Landrú”, falleció a los 94 años dejando una obra que refleja más de siete décadas de la historia política y social argentina. La noticia fue confirmada ayer por la Fundación Landrú, que precisó que el dibujante -como le gustaba que lo presentaran- murió el jueves en la ciudad de Buenos Aires rodeado de su familia, informaron Télam y DyN.

Su mirada ácida y punzante sobre la realidad del país se plasmó a la perfección en su creación más emblemática: la revista de actualidad política Tía Vicenta.

Publicó su primer dibujo en 1945, en la revista Don Fulgencio, que dirigía Lino Palacio. Empezó a firmar como Landrú en 1947. Y ya no paró más. En 1957 se convirtió en el primer libretista de Tato Bores y fundó Tía Vicenta; en 1968 publicó la revista Tío Landrú, y cuatro años después ingresó en el diario Clarín, donde publicó sus dibujos hasta 2007. Se lució con su humor en publicaciones exitosas como las revistas Rico Tipo, Vea y Lea, El Hogar, Loco Lindo, Medio Litro, Leoplán, Dinamita, Mundo Argentino, Popurrí y Patoruzú, entre otras.

Con su lenguaje desopilante y atrevido, Landrú también fue el encargado de ponerles los apodos de “La morsa” a Juan Carlos Onganía, de “El chancho” a Álvaro Alsogaray, de “La jirafa” a Arturo Frondizi y de “La tortuga” a Arturo Illia.

También introdujo la sigla GCU (Gente como uno), como una expresión satírica para hablar de los gustos y costumbres de las clases sociales más altas.

Entre sus personajes más emblemáticos están Tía Vicenta, Rogelio, Gato Clase A, Jacinto W, Cuculiu, Sir Jonás, Señor Cateura, Señor Porcel y Duddy Gorgola. Su recreación más representativa, “El gato”, que de personaje secundario pasó a formar parte de su firma, el año pasado cumplió 70 años.

Su humor fue destacado en 1971, con el premio Maria Moors Cabot de la Universidad de Columbia; en 1982, con el Konex; y en 2003, cuando fue nombrado Ciudadano Ilustre por la Legislatura porteña.

Según su familia, Landrú pasó sus últimos años en su casa del barrio porteño de Recoleta, donde estuvo siempre rodeado por sus seres queridos. 

> PUNTO DE VISTA

El humor es algo muy serio

BERNARDO VIDES ALMONACID / HUMORISTA E HISTORIETISTA

No. Tía Vicenta no se quedó sin su sobrino preferido, sólo que Landrú (el gran Juan Carlos Colombres, dibujante), a su manera le dijo adiós a la tía irónica, humorista, socarrona, punzante, cuya gordura de varias páginas atraía la mirada y reflexión del país entero.

Lo conocí en las postrimerías de mi adolescencia; yo dibujaba “Goyito el lustrín” en el diario El Pueblo, bajo la dirección de José Ignacio García Hamilton, ubicado en calle Entre Ríos primera cuadra. Andaba de visita por Buenos Aires de la mano de mi maestro Fued Amín, quien me lo presentó no recuerdo dónde. “Muchacho, si sos dibujante, debés tener presente que el humor es algo muy serio”, me dijo mirándome por sobre los anteojos de marcos negros mientras yo lo miraba aún incrédulo de estar frente a tamaño genio. A partir de aquel día (a mis 17 años), todo mi trabajo de humorista tuvo el sesgo de seriedad que a muchos incomodó, como lo hizo Landrú, a quien le doy el adiós correspondiente a todo grande.

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