Cómo sigue la carrera

09 Jul 2017
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Aunque muchos crean que un deporte puede significar el afianzamiento económico de un atleta, la realidad demuestra que la pasión por una disciplina no necesariamente va acompañada de una seguridad económica para el resto de la vida. De hecho, no todos los deportistas llegan a ser estrellas rutilantes que se aseguran el porvenir con un jugoso contrato millonario.

Muchos, sin embargo, la reman, corren detrás de un objetivo o, sencillamente, tienen que hacer fintas para llegar a fines de mes. No obstante, la carrera no necesariamente termina cuando se llega a la madurez.

Hay vida después. Por caso, ocho de cada 10 atletas, pese a las dificultades que le presenta su inserción en el mercado laboral, cree que es posible combinar su entrenamiento con el trabajo, según un reporte elaborado por Adecco Argentina, una consultora especializada en gestión de los Recursos Humanos.

Debido a las exigencias de su entrenamiento, en muchas ocasiones los atletas tienen inconvenientes en sus estudios y formación, llegando al término de su carrera deportiva con muy pocas posibilidades de conseguir trabajo, puntualiza el reporte al que accedió DINERO.

Asimismo, el mercado no valora todo su potencial y suele ser reticente a darles la oportunidad de que desarrollen sus capacidades en el marco de un entorno laboral.

¿Cuál es la situación actual y las perspectivas laborales de los atletas? Según el estudio realizado por Adecco, el 72% de los deportistas profesionales se encuentra compitiendo actualmente. De ellos, el 60% trabaja, mientras que el 40% está abocado completamente a su desarrollo deportivo.

• De los que trabajan, el 47% lo hace en algo relacionado al deporte, mientras que un 44% lo hace en otro ámbito.

• Dentro de los que no trabajan, siete de cada 10 atletas afirman que es por falta de tiempo, mientras que otro 23% cuenta que lo intenta pero no consigue insertarse en el mercado laboral.

• Casi la mitad (43%) cree que ser deportista de elite es un impedimento para insertarse en el mercado laboral. Y cuando se les preguntó si creían posible vivir del deporte que realizaban, el 62% respondió de forma afirmativa, pero sólo en las categorías de alto rendimiento.

Al consultarles si creen posible combinar el entrenamiento con el trabajo, se encontraron opiniones similares: un 43% cree que es posible, pero con mucho esfuerzo, y otro 43% también pero solo trabajando part time, mientras que un 14% sostiene que no es posible.

De los que están empleados, el 41% afirma que donde trabaja no contemplan ninguna política o programa para que los atletas puedan seguir entrenando normalmente y un 28% sí cuenta con un sistema flexible que le permite continuar con su desarrollo deportivo.

Entre los atributos que un deportista profesional puede aportar al ámbito laboral un 64% señala esfuerzo y dedicación, un 17% el valor del trabajo en equipo, el 13% trabajo por objetivos y el 6% cree que logra inculcar una vida sana.

Estudiar y entrenar

Una de las grandes preocupaciones de los atletas de alto rendimiento es la posibilidad de desarrollarse profesionalmente, mientras practican alguna disciplina deportiva, también de manera constante. La gran mayoría de los atletas (83%) ve posible combinar el entrenamiento físico con el estudio, indica el diagnóstico privado.

• De los atletas encuestados, un 17% alcanzó secundario completo y otro 17% un terciario completo.

• Luego, el 15% se encuentra cursando una carrera universitaria y otro 8% ya se recibió.

•Y un 3% alcanzó un nivel de posgrado. Un bajo porcentaje tiene estudios incompletos.

Además, al consultarles si el centro de estudios contempla o contempló alguna vez un programa para deportistas de elite, el 51% respondió que no y mientras un 31% afirmó que sí los tienen, un 18% desconocía directamente el tema.

¿Cuáles son las políticas o programas que más ayudarían a los atletas? Respecto de esta consulta, Adecco Argentina ha llegado a las siguientes conclusiones:

• El 24% cree que los programas de financiamiento ayudarían a potenciar su carrera de deportista.

• Otro 11% los programas de acompañamiento y contención.

• Mientras que el 40% cree que tiene que ser una combinación de los dos anteriores.

• Otro 26% plantea que las políticas de flexibilidad horaria serían beneficiosas para lograr un mejor balance.

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