¿Qué tipo de carnes demanda hoy el mundo consumidor?

Especialistas analizan las opciones de Argentina para incorporarse como jugador importante en el mercado.

08 Jul 2017

BUENOS AIRES.- Miguel Achával, especialista y analista destacado del sector de la industria de la carne, explica que si no clasificamos la carne argentina, es muy difícil venderla por calidad y se vende algo promedio. “El mundo hoy está muy sofisticado para comprar promedio. Mientras no haya tipificación en Argentina, no se puede vender calidad, ya que va todo en la misma caja. Por otro lado, tenemos mucha competencia con otras proteínas animales, tanto con la aviar como con la porcina, ya que tanto la calidad, el sistema productivo y la industria, son muy uniformes. Y eso es lo que le llega al consumidor. En la carne bovina no pasa esto, vas al supermercado y hay variación de cortes, carnes, etc”.

El referente continúa explicando que lo que se necesita es estandarizar. “Se puede. El mundo ya lo ha hecho. Lo que pasó en los últimos años es que no había incentivo económico para hacerlo. Si tenés un mercado exportador restringido, nadie genera incentivos para innovar. Te quedás en tu nicho sin esas grandes carnes. Lo que vemos hoy, desde el punto de vista de la industria, es que los ingredientes están listos. Hay que usarlos”.   

Consultado sobre si la calidad de la res es un incentivo para el productor, Achával respondió: “Hoy se mira mucho el marmoleado y la uniformidad de producto. La gente se confunde cuando va a la carnicería y ve un peceto de 1 kg y otro de 2 kg. El cerdo y el pollo son todos iguales, pero la carne de vaca siempre es distinta y la tenemos que mirar mucho para no pifiarle. Compramos sorpresas, mientras que con el pollo y el cerdo compramos certezas”. “El mundo no demanda carne alimentada a pasto. Se busca practicidad y uniformidad. Si producís a pasto en cinco zonas diferentes de la Argentina, el pasto cambia y genera diferentes calidades de carne. En la industria genera lo mismo. No podemos exportar a Alemania un animal alimentado a pasto en La Pampa y otro en Chubut porque es distinto. El proceso debería ser: yo crío y recrío en ambientes naturales y termino en proceso industrial”.

Por su parte, Aníbal Pordomingo, Coordinador del Programa Nacional de Carnes del INTA, aclara que el desafío está en que si se quiere exportar, hay que producir novillos más pesados. “Ese novillo es un dilema en el diseño de la cadena. Hoy, sacando algunos números, la ganadería de recría con algo de terminación puede tener margen competitivo con la agricultura, que no tiene precios de otras épocas”. (news.agrofy.com.ar)

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