Argentinos: narcisistas, obsesivos e histriónicos

07 Jul 2017

Los argentinos se identificaron como seres narcisistas, obsesivos, histriónicos y desconfiados, según un estudio sobre “la argentinidad” que se realizó en varias ciudades, incluida San Miguel de Tucumán. La investigación fue encarada por el Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales de la Universidad Siglo 21, que ayer difundió sus resultados, según informó la agencia DPA.

La característica más destacada en la encuesta fue el narcisismo de los argentinos. El sondeo se efectuó en forma telefónica a 1.050 hombres y mujeres de 18 a 65 años de Capital Federal, Comodoro Rivadavia, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Rosario y San Miguel de Tucumán.

En general, los argentinos se consideran personas especiales y superiores, que tienden a sentirse por encima de las reglas, que demandan un trato especial y son excesivamente sensibles a la falta de respeto.

Un 45% de los entrevistados se considera una persona interesante y apasionante, y el 30% afirma que es muy importante obtener reconocimiento, veneración y admiración. Un 61% asegura que no tolera que le falten el respeto o que no lo traten como merece.

En segundo lugar quedó la personalidad obsesiva, que se caracteriza por la preocupación por el perfeccionismo, como lo manifiesta el 33%, y la necesidad de tener un pleno control de las emociones, como lo indica el 55%.

Un rasgo que llamó la atención fue el paranoico: un 54% de los encuestados afirma que no es seguro confiar en otros.

Individualistas

La socióloga Manuela Gutiérrez sostiene que esto tiene que ver con el individualismo, y así se pierde el sentido colectivo. “Pensamos que solos podemos y que nos podemos salvar solos. Pero no entendemos que necesitamos al otro porque somos sujetos sociales -explica la especialista-. El argentino es ególatra, sobre todo el porteño. Somos conocidos en el mundo por nuestro histrionismo y nos reconocen cuando hablamos fuerte”.

En el histrionismo, el tercer rasgo en el que más se reflejaron los encuestados, prima una búsqueda de atención y una necesidad de aprobación por parte del otro. Un 65% estuvo de acuerdo con que los sentimientos y la intuición son más importantes que el pensamiento racional y la planificación.

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