Tirotearon a un hijo de una de las Madres del Pañuelo Negro

Creen que el tirador sería “Gaviota”, el mismo que asesinó a Marcelo Gallardo en la Cruz Papal hace tres meses.

03 Jul 2017
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“Ellos saben que yo soy una Madre del Pañuelo Negro y creen que haciendo daño a mis hijos, yo me voy a calmar. Creen que yo estoy detrás de esos allanamientos imprevistos que hicieron esta semana. Pero yo no les tengo miedo”, bramó Elsa Juárez, luchadora contra la droga, luego de que hirieran a su hijo “El Mudo” de un tiro en el barrio Capitán Candelaria de Banda del Río Salí. Si bien ya hay un detenido por el ataque, se cree que el autor de los disparos sería “Gaviota”, un hombre que se encuentra prófugo por un homicidio.

El episodio ocurrió el sábado a la madrugada. “Estoy con mucho dolor. Mi hijo, que se está recuperando de sus adicciones, estaba en la esquina y un dealer le baleó las piernas. Ya hay un detenido pero estoy siendo amenazada, y tengo siete nietos conmigo”, le dijo la mujer a LA GACETA.

Fuentes policiales confiaron que el detenido es conocido como “Pelao”, de 21 años. “El mudo” recibió un disparo en un pie y otro en un muslo. Antes de huir, los atacantes le quitaron un camperón.

“Yo le compré un par de zapatillas y mi otra hija le regaló un camperón; lo ayudamos cuando se lo gana, cuando hace algún mérito en su lucha contra las drogas. Al rato vienen a decirme que le habían pegado un tiro. Yo pensé que ya me lo habían muerto a mi hijo. Ya me lo traían ensangrentado”, relató Juárez. Su hijo quedó internado desde ese momento en el hospital Padilla de la capital.

Pese a que la Policía ya atrapó a “Pelao”, ahora están buscando a “Gaviota”, quien ya tiene un pedido de captura por el asesinato de Marcelo Gallardo (ocurrido en abril), quien lo atropelló para evitar que asaltaran a otra persona en la Cruz Papal. Antes de huir, “Gaviota” lo asesinó de un tiro. La víctima tenía 38 años.

Por último, Juárez le pidió a la Policía que le pongan una consigna en su casa por las amenazas que recibe. “Al hacer la denuncia, me dijeron que le tenían que preguntar al comisario, porque no tienen móviles”, lamentó.

La Madre del Pañuelo Negro ya había sido protagonista de una historia que tomó trascendencia nacional el año pasado: en octubre, cuando estaba por tomar un avión a Buenos Aires para brindar una entrevista, un grupo de hombres la secuestró durante varias horas y la tuvo dando vueltas en un auto para evitar que viajara.

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