“El problema es de la persona que excluye”

Los policías suelen preguntar cómo requisar a las personas trans y cómo elaborar las actas.

02 Jul 2017

¿Quién debe requisar a una persona trans: un hombre o una mujer? ¿Qué hacer si hay dos mujeres besándose en la vía pública? ¿Con qué nombre se labran las actas que se envían al Juzgado? Esas son algunas de las preguntas más repetidas por los policías durante los talleres que dicta el Inadi.

“Es importante que tengamos una Policía capacitada porque al primer lugar al que acuden las personas para hacer respetar sus derechos es a la comisaría. Es fundamental que las fuerzas de seguridad puedan ejecutar buenas prácticas”, remarca Augusto Moeykens, coordinador en el NOA de los Centros de Acceso a Justicia (CAJ) y otro de los capacitadores.

Moeykens siempre les responde lo mismo: que a las personas trans se las debe tratar de acuerdo a cómo se autoperciben. “La ley dice: es mujer, requisan mujeres; es hombre, requisan hombres. Ahí se ve cómo la sociedad le asigna cargas emocionales o hasta morbosas a determinadas situaciones que están vinculadas a la labor profesional. Si requiso a una persona no tengo que sexualizar con la persona a la que estoy requisando, tengo que ejercer mi rol de la manera más profesional posible y por eso no tengo que sentir ninguna situación que me incomode. Es un cambio de paradigma lo que hicieron las leyes desde 2009, un cambio de mirada porque se consideraron los derechos fundamentales de las personas”, aclara.

Respecto a los lugares de alojamiento, Moeykens reitera la misma regla. “Si tengo en mi DNI que soy de sexo femenino, todo el protocolo que se tiene que utilizar es el previsto para ese caso. Si es una mujer trans, tendrá que ir a la institución en la que se alojan las mujeres. Si esta situación requiere de algunos cuidados especiales para resguardar la integridad de esa persona, y no sobre la mirada que tienen los demás sobre esa persona, quizás se puedan tomar medidas particulares y excepcionales para seguir garantizando ese derecho”, aclara.

Respeto

Lo mismo vale para la elaboración de actas y formularios. “Se los debe completar con las iniciales, el número de DNI que es único y el nombre autopercibido, y durante todo el trámite se la debe tratar a la persona con el nombre y el género autopercibido”, explica. “En función de la identidad -agrega Moeykens- uno construye toda su vida y todas sus relaciones. Ahí está el deber del Estado de respetar la identidad, de no avasallarla”.

“Nos preguntan mucho en las capacitaciones por qué las personas trans se visten así, por qué no respetan el sexo con el que han nacido o qué hacer si hay dos mujeres besándose en la plaza. Y en ese caso no podés vulnerar el derecho de dos personas de amarse y de manifestar sus sentimientos. Tenemos que respetar la diversidad sexual porque cuando discriminamos estamos ejerciendo violencia. Por eso la idea de los talleres no es solamente bajar la ley (de Identidad de Género) para que los policías sepan cómo hacer su trabajo sino porque tienen que respetar. Por eso buscamos concientizar y sensibilizar en este sentido, que entiendan que el problema no es el gay, la lesbiana, la travesti o la persona trans o intersex, el problema es de la persona que excluye”, agrega Emilia Muñoz, responsable del área de Comunicación del Inadi.

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