Activismo y solidaridad: chispazos que encienden el Tucumán futuro

En un taller sobre tendencias sociales se construyó el posible escenario de los próximos tres años.

El futuro puede estar en un graffiti, en un stencil, en una obra de arte. En la prenda que en el presente sólo un loco o un distinto podría ponerse, en una forma de encontrarse en la ciudad. Y también, claramente, el futuro puede comenzar a gestarse en una frase o una foto de Facebook, en un deseo retratado en Instagram, o en un modo de presentarse en un chat de WhatsApp.

Antes que nada, aclarar que el futuro se encuentra en las calles mucho antes que en las redes sociales. Esa afirmación, aparentemente contraria al imaginario colectivo digital, es uno de los mantras que repitió sin cansancio Laureano Mon durante el workshop “Anticiparse al futuro. Del análisis social a la innovación en el mercado”, que se dictó durante dos días en la Facultad de Arquitectura.

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Politólogo, investigador del INTI y consultor independiente para la innovación, Mon ayudó a limpiar las gafas para que los asistentes puedan ver esos chispazos de futuro en lo cotidiano. En un vuelo veloz por la ciudad y las redes locales, se desprendieron dos ideas generales que representarían lo que ya comienza a latir en Tucumán y lo que posiblemente se vea en los próximos tres años. “Furia participativa” y “Comunidades activadas” son las caras de una misma moneda: el impulso casi desesperado por tomar el espacio público para manifestar a los gritos el pensar y el sentir; y esa necesidad ardiente de agruparse, aunque sea de una manera pasajera, para producir los cambios inmediatos que no llegan desde las instituciones tradicionales. Si estas semillas prenden, es posible que Tucumán vuelva a ser ese bastión contestatario que no está dispuesto a callarse el descontento.

Antes de comenzar con el taller, Mon había charlado con LA GACETA sobre las tendencias sociales que se perciben a nivel global. Durante esa conversación había enumerado tres tendencias como fuertes: un despertar del activismo, con características particulares de la época; una búsqueda de la autonomía, que va desde la independencia de las instituciones más tradicionales y de las empresas como forma de estructurar el trabajo, hasta la producción de los propios bienes y creencias; y las formas no lineales de construir la identidad, tanto en nuestro mundo analógico como en el digital. Las personas se transforman en managers de los diferentes fragmentos identitarios que se expresan en la calle y en las redes, donde cada uno de esos fragmentos muestra solamente algunas aristas de esa identidad.

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En un primer momento, entonces, pareciera que Tucumán está en línea con las tendencias globales. Pero no se trata de eso.

“No se trata de comportamientos o necesidades que ‘bajan’ desde lo global y luego se imitan, sino que emergen desde lo local y van armando esa tendencia. Va desde abajo hacia arriba, y la parte más interesante es ver cómo se expresan en cada lugar, cómo es la versión local de esa tendencia social”, aclaró. Por eso, el ejercicio más difícil fue despegarse de la mirada general y considerar que al Tucumán alejado de las grandes ciudades llega todo tarde; lo que sucede en realidad es que tarda más en surgir, en emerger. Por eso, algo que puede ser visto como “viejo” en otro lado del mundo no lo sea acá, y por tanto, a nivel local, es una tendencia que vale la pena explorar, investigar y explotar.

 

“Anticiparse al futuro”
El taller “Anticiparse al futuro. Del análisis social a la innovación en el mercado” se dictó en la Facultad de Arquitectura. El objetivo fue brindar herramientas para decodificar el presente en busca de señales que anticipen comportamientos y necesidades del futuro. Participaron diseñadores de indumentaria, de interiores y de mobiliario, comunicadores y arquitectos. Fue organizado por el Gabinete de Diseño de Indumentaria y Textil de la FAU.
 
“Furia participativa” 
Es el nombre simbólico pero elocuente que se le dio durante el taller a los comportamientos y manifestaciones que se vieron durante el último año y que podrían madurar y profundizarse. Personas dispuestas a poner el cuerpo para expresarse, como en el caso polémico de la intervención pública frente a la Catedral que provocó un cimbronazo social durante el último Día de la Mujer. Las paredes que gritan consignas con los stencil y las sostenidas protestas en clave artística para salvar de la demolición a la Casa Sucar son otras de estas llamativas señales que podrían estar anticipando un escenario local.
“Comunidades activadas” 
Hace referencia a la voluntad o necesidad de buscar la fuerza a partir de uniones espontáneas e intermitentes para producir acciones puntuales e inmediatas. Ejemplos son la fiebre solidaria que se vivió durante las inundaciones, las comunidades que comparten conocimientos y experiencias sobre las propiedades medicinales del aceite cannábico, la autogestión del aprendizaje, entre otras.
  
Para entendernos mejor
- Una tendencia social es un patrón de comportamiento que se establece en un lugar particular durante un tiempo determinado. Se configura en ciclos: emergencia (cuando es percibido como diferente); crecimiento (cuando es adoptado por una masa crítica); y madurez (cuando lo adopta la mayoría). Por supuesto, no todas esas señales emergentes llegarán a su madurez en el futuro, o bien mutarán o se combinarán con otras para dar una nueva tendencia.
- ¿Cuándo podemos considerar que un comportamiento, un estilo, una conducta es una tendencia? Mon compartió su regla, adoptada a su vez de la socióloga Susana Saulquin. Si hay algo que te llama la atención, por distinto o “raro”, y ves que se repite al menos tres veces, ahí está la tendencia.
- Es momento de dejar de hablar de “lo real” como lo opuesto a “lo virtual”, es decir la vida física contra la vida en las redes. Ya no caben dudas de que ambas cosas son igualmente reales, entonces hay acuerdo en habla de “lo analógico” y “lo digital”, explicó Mon.

> “Anticiparse al futuro”
El taller “Anticiparse al futuro. Del análisis social a la innovación en el mercado” se dictó en la Facultad de Arquitectura. El objetivo fue brindar herramientas para decodificar el presente en busca de señales que anticipen comportamientos y necesidades del futuro. Participaron diseñadores de indumentaria, de interiores y de mobiliario, comunicadores y arquitectos. Fue organizado por el Gabinete de Diseño de Indumentaria y Textil de la FAU.

> “Furia participativa” 
Es el nombre simbólico pero elocuente que se le dio durante el taller a los comportamientos y manifestaciones que se vieron durante el último año y que podrían madurar y profundizarse. Personas dispuestas a poner el cuerpo para expresarse, como en el caso polémico de la intervención pública frente a la Catedral que provocó un cimbronazo social durante el último Día de la Mujer. Las paredes que gritan consignas con los stencil y las sostenidas protestas en clave artística para salvar de la demolición a la Casa Sucar son otras de estas llamativas señales que podrían estar anticipando un escenario local.

>  “Comunidades activadas” 
Hace referencia a la voluntad o necesidad de buscar la fuerza a partir de uniones espontáneas e intermitentes para producir acciones puntuales e inmediatas. Ejemplos son la fiebre solidaria que se vivió durante las inundaciones, las comunidades que comparten conocimientos y experiencias sobre las propiedades medicinales del aceite cannábico, la autogestión del aprendizaje, entre otras. 

> Para entendernos mejor
- Una tendencia social es un patrón de comportamiento que se establece en un lugar particular durante un tiempo determinado. Se configura en ciclos: emergencia (cuando es percibido como diferente); crecimiento (cuando es adoptado por una masa crítica); y madurez (cuando lo adopta la mayoría). Por supuesto, no todas esas señales emergentes llegarán a su madurez en el futuro, o bien mutarán o se combinarán con otras para dar una nueva tendencia.

- ¿Cuándo podemos considerar que un comportamiento, un estilo, una conducta es una tendencia? Mon compartió su regla, adoptada a su vez de la socióloga Susana Saulquin. Si hay algo que te llama la atención, por distinto o “raro”, y ves que se repite al menos tres veces, ahí está la tendencia.

- Es momento de dejar de hablar de “lo real” como lo opuesto a “lo virtual”, es decir la vida física contra la vida en las redes. Ya no caben dudas de que ambas cosas son igualmente reales, entonces hay acuerdo en habla de “lo analógico” y “lo digital”, explicó Mon.

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