La importancia de formar público para las artes

10 Mayo 2017

Es el protagonista de una de las artes más antiguas. Integra una trilogía con el autor y el público. Sin su labor y la presencia del espectador, el teatro no sería un hecho vivo. Para el diccionario, el actor es aquella persona que interpreta un papel en una obra teatral, cinematográfica, radiofónica o televisiva. Aunque también en el ámbito familiar se suele escuchar: “¡no te hagás el actor!” para describir a aquel que exagera o finge. “La vida es como una obra de teatro: no es la duración sino la excelencia de los actores lo que importa”, afirmaba Séneca. Vittorio Gassman, el gran intérprete italiano, sostenía que el actor ideal no debe tener alma, porque tiene que recibir el alma de los demás. “Y esta carencia de alma es una de las razones por las que la profesión de actor siempre ha resultado un tanto sospechosa a la autoridad oficial”, decía, no sin ironía.

Aunque en el mundo se conmemora el Día del Actor el 26 de agosto, la Ley 24.171 sancionada por el Congreso de la Nación en 1992 dispone que el segundo lunes del mes de mayo se recuerde en la Argentina el Día Nacional del Actor. En Tucumán hay alrededor de 600 actores, aunque sólo 200 están asociados a la Asociación Argentina de Actores. Según el delegado local de esa agremiación, la situación por la que atraviesa el sector es muy difícil. “Si estás en el Estado cobrar un sueldo te ayuda, pero los independientes no pueden vivir sólo de la actuación. Algunos dan clases en escuelas y talleres. Cada vez está más dura la actividad y muchas veces debemos suspender funciones porque la gente no va. Además dependemos de la ayuda a través de subsidios del Estado”, afirmó. Pese a las adversidades el año pasado, se registraron más de 50 estrenos, según expresó el directivo.

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Aunque siempre fue difícil vivir del arte, la desfavorable situación económica por la que atraviesa la mayoría de los argentinos ha afectado sobremanera a los artistas independientes. Días pasados, agobiada por la presión tributaria, el incremento de los servicios, tras 12 años, cerró sus puertas Casa Managua, un espacio cultural, por cuya sala pasaron varias de las destacadas figuras musicales del país. Era también un lugar donde los nuevos intérpretes y autores locales de los distintos géneros, así como artistas plásticos, podían hacer conocer su trabajo. El responsable de otro bar con orientación cultural, que se halla a la venta, dijo que también observa un cambio en el gusto de la gente.

Sean cuales fueren las causas de esta situación de ahogo, se debería pensar en formar al público a través de la educación, con el apoyo del Estado. Por ejemplo, implementar ciclos en las escuelas y colegios, no sólo de teatro, sino también de música, danza, poesía, plástica, y promover en los establecimientos que los mismos alumnos experimenten la experiencia propia de producir arte. Podrían ponerse en funcionamiento talleres permanentes de expresiones artísticas y generar luego un intercambio entre las escuelas, tanto de la capital como del interior de la provincia. Sería positivo si cada establecimiento contara, por ejemplo, con un elenco teatral y un coro, y se promovieran otras actividades vinculadas con el arte. La asignatura Teatro debería implementarse en todas las escuelas. De ese modo, niños y adolescentes crecerían en contacto directo con muchos de nuestros artistas. “El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana”, afirmaba Federico García Lorca.

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