Con la presencia de agentes policiales adicionales -al menos en el centro- se esperaba mayor seguridad urbana. Lamentablemente, los coloquios nocturnos de dos (y hasta cuatro) agentes con serenos de edificios no contribuyen a mejorar la seguridad. Un vigilante mira fútbol por TV en un café, mientras en la calle los "motoqueros" circulan por las veredas y los adolescentes hacen willies con sus motocicletas a 75º y a 60 km/h. Esto tampoco contribuye a la seguridad. No se diga que el tránsito es responsabilidad de agentes municipales. Esos son escasos, no trabajan de noche y son incapaces de ver de día un carro tirado por caballos. No se trata de excusas jurisdiccionales, sino de instruir debidamente al nuevo personal policial y de darle autoridad para que medio millón de tucumanos que les pagamos el sueldo tengamos algo más de tranquilidad.
Daniel C. Lecuona
lecuonalaw@sinectis.com.ar
PLANES SOCIALES
Siento mucho dolor e indignación por esta dirigencia que dice hablar de justicia social. La mala cesión de los planes sociales nacionales (ahora comprueban las autoridades su mala distribución) produce el rechazo de la comunidad. La manipulación discrecional de estos planes son el resultado de las elecciones pasadas. Y así estos señores llegaron a ocupar bancas en forma inmerecida debido a la presión que ejercieron sobre la gente. Pero no sólo son culpables estos personajes que forman y formaron parte de los consejos consultivos, sino también las autoridades que estaban al frente de todo esto. Desgraciadamente estas son las que hoy nos gobiernan en los diferentes pueblos y toman decisiones por toda la comunidad. La Justicia Federal debe tomar medidas ejemplificadoras. Una vez más compruebo que los pueblos también se equivocan.
Santos Vega
Mariano Moreno 237
Banda del R. Salí-Tucumán
EVANGELIZACION
Cuando la fe cristiana es anunciada por los hombres, corre el riesgo de ser maltratada, desvirtuada, discriminada; como la experiencia que me tocó vivir en la parroquia de Las Gracias cuando fui a encargar una misa en acción de gracia por los 15 años de mi hija. El párroco me dijo que no podía incluir esta intención en la misa comunitaria porque ya existía otra intención similar. Me sentí discriminada porque en realidad en toda misa comunitaria se incluyen múltiples intenciones. ¿Es que lo comunitario se transformó en privado? Pareciera que el fantasma de la simonía no ha desaparecido. Buscando una respuesta fui recibida por el vicario general del Arzobispado. ¿Qué encontré? Silencio, indiferencia. ¿Es esta la Iglesia Madre, la casa de todos, la que quiere Jesús? Al resucitado se lo encuentra allí donde hay capacidad de acogida.
Elsa Robles
Pasaje Padre R. Correa 1.144
S.M. de Tucumán
INSEGURIDAD
Agobia vivir con tanta inseguridad. Un sinfín de proyectos gira por distintas oficinas del Poder Ejecutivo y la Legislatura. Los responsables no deben perder el tiempo en promesas; deben dedicarse a gobernar, a legislar. No esperen que sigan sucediendo desgracias y atropellos para sancionar tardíamente las leyes ante hechos consumados y, una vez en vigencia, háganlas cumplir. Los violadores que salen de las cárceles, en la primera esquina violan nuevamente. Los menores son dueños absolutos del delito porque las leyes los protegen. El tema de los planes sociales es aberrante; no se cumplió con los mínimos requisitos antes de entregarlos. Se favoreció a los serviles y a los obsecuentes. Nuevamente el realmente necesitado quedó afuera del festín, mirando cómo repartían la torta. No esperen ni propicien que se cumpla lo que sabiamente escribió Rui Barbosa: "De tanto ver triunfar nulidades, la deshonra; de tanto ver crecer la injusticia, de tanto ver agigantarse los poderes en manos de los malos, el hombre llega a desanimarse de la virtud, a reírse de la honra, a tener vergüenza de ser honesto".
Constanza Terán de Colombres
25 de Mayo 950
Block "D" 1º "C"
S.M. de Tucumán
LA PASION
La película "La Pasión" del director Mel Gibson ha despertado muchas polémicas, algunas de buena fe; otras, manifestaciones de hipocresía y de malas intenciones. Las acusaciones de extrema violencia en sus escenas me parecen hipócritas. Películas como "El silencio de los inocentes" y su secuela "Hannibal" muestrarios de una violencia sádica y feroz, con un demente asesino como héroe amable, fueron aclamadas como obra de arte. Súmese cualquier otra película, como "Duro de matar", o la serie de Freddy Krueger, y se tiene un espectro de violencia gratuita, nunca criticada y muchas veces aplaudida por muchos que hoy se desgarran las vestiduras (nunca más acertada la imagen) ante la película de Gibson. Muchos que antes proclamaban la libertad de expresión, olvidan ante "La Pasión" tales postulados. Eso es hipocresía, utilizada para defender el pensamiento de unos pero no el derecho de otros a expresarlo. Muchos geniales artistas plásticos han plasmado a lo largo de la historia la injusta brutalidad de la crucifixión de Cristo, torturado a tal extremo que apenas unas horas después de ser crucificado murió. Mel Gibson es un artista y utiliza su arte (el cine) para plasmar exactamente lo mismo que otros hicieron con la escultura o la pintura. Seguramente estas acusaciones contra "La Pasión" de Gibson son hijas del prejuicio y un claro intento de discriminación a un artista que fue alabado hasta el momento en que decidió plasmar su fe en su obra.
Abel González
Santa Fe 2.673
S.M. de Tucumán
FRENAR
Decía el filósofo oriental Confucio: "Cuando es tiempo de avanzar, avanzar. Cuando es tiempo de detenerse, entonces detenerse". Lao Tse, en el mismo sentido, decía: "Sabiendo dónde parar, ningún peligro se corre". Mucho más próximo, en el tiempo y el espacio, Juan Manuel Fangio afirmaba: "frenar es un arte. Saber manejar es saber frenar". Cuánta sabiduría hay en saber cuándo no acelerar más y frenar hasta detenerse. Detenerse y, por ejemplo, leer o releer hasta el cansancio aquel milenario sermón que Jesús pronunció en el "Monte de las Bienaventuranzas". Frenar hasta detener, aunque sea por un rato, nuestras agitadas vidas y sentir cómo, en la quietud y el silencio, Cristo -aunque sea sólo por un rato- aliviana la invisible y agobiante carga de la cruz llamada contradicción que portamos, cada uno de nosotros, sólo por ser humanos.
Jorge Mario Murillo
Centenario 408
Tafí Viejo-Tucumán







