EL PRIMERO. Nicolás Carrizo fue el primero de la delegación “santa”, que ayer viajó rumbo a Pergamino, en llegar a La Ciudadela. De muy buen ánimo, el arquero saludó efusivamente a los choferes. la gaceta / fotos de FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO

El viernes 10 de marzo de 2017 será un día que Nicolás Carrizo no olvidará nunca en su vida. Contra Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en el retorno del fútbol oficial a La Ciudadela, luego del receso y el paro de futbolistas, el arquero jugó su primer partido en la Primera B Nacional.
Minutos antes de saltar al campo para enfrentar al “Lobo”, Diego Cagna le dio la buena noticia al confirmalo entre la formación inicial. “Diego quiere que el arquero sea un líbero más; no se quede atrás. Quizás por eso me eligió a mí. Soy más rápido de piernas”, explicó el “1” nacido en Aguilares sobre su inclusión en el primer equipo.
Durante la pretemporada, el entrenador había probado con él y con César Taborda, pero recién se decidió en la previa al primer juego por los puntos. “La idea es que el arquero esté bien rápido para salir en los cruces y poder solucionar pelotazos a espaldas de los defensores”, agregó.
Carrizo casi no tuvo trabajo en el juego contra los jujeños. El gran nivel que mostró el equipo impidió que los delanteros rivales pudieran acercarse a su área. Por eso, el arquero está feliz con este presente. “Estoy contentísimo por mi debut; por el buen nivel que mostró el equipo en general y porque los tres puntos quedaron en casa”, afirmó, quien casi no pasó sobresaltos en su debut en la segunda categoría del fútbol argentino. “La única complicada fue un cabezazo llovido que cayó en el segundo palo. Por suerte volé y pude sacarla. Me sentí muy bien, tranquilo”.
Quiere seguir creciendo
“Picolé” quiere seguir de festejos. “Debemos ratificar el buen partido que hicimos el viernes”, pidió antes de subirse al micro para viajar a Pergamino y jugar contra Douglas Haig, un rival que a pesar de venir alicaído no es para subestimar, según la mirada del arquero. “Por más que haya perdido como local, no será un partido fácil. Debemos hacer bien las cosas y tratar de traer un buen resultado. Nosotros vamos con la idea de ganar y a eso vamos a apuntar. Pero si no se puede, debemos sumar. No tenemos que perder”, sentenció.
La idea de todos en La Ciudadela es que el equipo pueda extender en el tiempo el buen rendimiento que mostró ante Gimnasia. Ese será quizás el principal objetivo para las próximas semanas en Bolívar y Pellegrini. Así también lo pide Carrizo. “De a poco fuimos creciendo en el juego. Durante la pretemporada hicimos buenos partidos, pero contra Gimnasia alcanzamos un gran nivel. Ahora debemos mantenerlo. Si podemos extender en el tiempo ese rendimiento vamos a ser protagonistas del torneo. Eso es a lo que apuntamos. Ojalá podamos conseguirlo”, remató el arquero.
Carrizo está feliz por el presente, pero no se conforma. “Este es el momento para ir por más”, sentenció. Que así sea.
Sin Ferrero ni Gracián, San Martín viajó a Pergamino
San Martín tendrá dos bajas sensibles y obligadas para al cotejo de mañana, a las 21, contra Douglas Haig, en Pergamino.
Luego de un partido casi perfecto, Diego Cagna no podrá darse el gusto de ratificar a los jugadores que lograron el contundente 3-0 sobre el “Lobo”.
Alexis Ferrero y Leandro Gracián no integraron la delegación del “santo” que ayer partió desde el estadio rumbo a la ciudad bonaerense.
El viernes, el capitán sumó su quinta tarjeta amarilla y deberá purgar una fecha de suspensión. En tanto, Gracián, que había dejado el campo en el entretiempo del duelo contra Gimnasia, padece una contractura en el izquiotibial derecho y hoy se realizará los estudios para conocer el grado de su lesión.
Pero no todas son pálidas. Matías Catalán, que cumplió la sanción, está en condiciones de volver a la titularidad en el duelo de mañana que será dirigido por Ramiro López.
Catalán, Maximiliano Rodríguez y Leonardo Acosta son los tres jugadores que se sumaron a los que habían estado convocados para el último partido, contra el “Lobo” jujeño.








