Los tráilers donde se expiden los certificados médicos no dan abasto

El servicio se brindará en distintos puntos de la provincia hasta el 5 de mayo, informó el Siprosa.

CONTROLES. Los tráilers sanitarios atienden de 8 a 16. Allí están los médicos de las distintas especialidades. LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO.
CONTROLES. Los tráilers sanitarios atienden de 8 a 16. Allí están los médicos de las distintas especialidades. LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO.
Por Redacción LA GACETA 07 Marzo 2017

Comienzan las clases y, además de hacer las compras, los padres se movilizan para completar los papeles que las instituciones educativas exigen a sus hijos. Los que están en el nivel inicial o primario pueden resolver el trámite de la ficha médica y el certificado de salud -emitidos en conjunto por el Ministerio de Educación y el de Salud- en los tráilers del Sistema Provincial de Salud (Siprosa).


Ayer a la mañana, en el primer día en que se ofrecía el servicio, una multitud se acercó a la plaza Independencia. Minutos antes de las 11 ya se habían atendido los 100 números repartidos y se seguía recibiendo a los que habían llegado desde lejos.

“La gente está muy ansiosa, pero quiero decirles que los vamos a atender a todos”, declaró Graciela Lavado, directora del Programa Integrado de Salud del Siprosa. La médica informó que este operativo se realizará hasta el 5 de mayo.

Los móviles sanitarios recorrerán diferentes puntos de la ciudad y del interior, instalándose en las plazas y frente a algunas escuelas. “Generalmente lo llevaremos a las zonas más carenciadas para que todos tengan acceso”, sostuvo Lavado.

Cada semana, los lugares donde se brindarán las prestaciones podrán ser consultados en la página de Facebook del Ministerio de Salud y en el sitio web www.msptucuman.gov.ar/operativo-ficha-medica/.

Los 100 números diarios se entregan alrededor de las 7.30. Es necesario presentar el documento de identidad y el carnet de vacunación. Si al niño le falta alguna inmunización, se la colocan ahí mismo.

Además, los chicos son pesados y medidos y revisados por el pediatra, el kinesiólogo, el oftalmólogo, la fonoaudióloga y el odontólogo. Los profesionales completan la ficha médica y firman el certificado que habilita a los alumnos a realizar actividades físicas.

La intención es facilitar a los padres el llenado de esta documentación, concentrando a todos los médicos en un mismo lugar. De esta forma se descomprime la demanda de estas revisaciones médicas en los centros de salud, apuntaron los funcionarios.

Elizabeth Mancilla y Juan Longo son los encargados de pesar y medir a los niños y de consignar los resultados en el formulario, y de controlar si su estado nutricional es el adecuado según su edad. Ambos observaron ayer que entre más de 100 chicos atendidos, la mayoría estaba con sobrepeso y dos de ellos por debajo del peso normal.

Los profesionales explican que esto puede ser causado por el tipo de alimentación, que suele ser típico del período de vacaciones. Golosinas, sándwiches y frituras integran este grupo que los doctores recomiendan evitar.

“Para el horario de la colación del recreo es bueno armar loncheras con botellitas de agua o jugo, porque es importante hidratarse en esta época de calor, y tratar de erradicar las gaseosas”, sugirió Mancilla. Otro consejo es incorporar frutas, galletas de cereales y lácteos. “Y no se olviden de apoyar esto con actividad física fuera de la escuela”, añadió Longo.

A la espera

Cuando Armando Gramajo pasó a las 7,30 por la plaza, la fila que esperaba por un número ya llegaba a la esquina de San Martín y Laprida. Para agilizar el trámite, Gramajo llevó a sus hijas de siete, nueve y 11 años a unos consultorios cercarnos para adelantar el trámite. A las 11.30 volvió al tráiler para ser atendido por el oftalmólogo y la fonoaudióloga y se dispuso a esperar bajo los primeros rayos del sol.

A la misma hora, a Evangelina Ruiz, que llegó desde La Florida con niños de cinco y seis años, sólo le restaba ser atendida por la fonoaudióloga que, según le dijeron, estaba demorada.

Ruiz empezó a hacer fila a las 5 y alrededor de las 7 recibió el número 42. “Hace tiempo que no conseguía turnos en el Hospital del Este ni en el de Niños, pero acá consigo todo”, manifestó.

Marta Salinas, de Villa Carmela, exigió que se respete el orden de llegada y que se brinde información más clara. “No sabía que esto va a estar por dos meses y vi muchos que vinieron con alumnos secundarios y se tuvieron que ir”, afirmó.

Según Salinas, ella llegó con su hija de siete años a las 6, pero ya eran casi las 12 y no había recibido un número.

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