08 Abril 2004 Seguir en 
Hemos dedicado una extensa nota a la situación que crea la burocracia existente en la Anses. Ante ese organismo, como se sabe, se gestionan los trámites jubilatorios, en general; las asignaciones familiares, el seguro de desempleo y los planes sociales nacionales.
Los interesados -en muchos casos gente de avanzada edad y con problemas de salud- se ven obligados a soportar interminables colas, y les sucede que, al llegar su turno, son derivados a otra por la documentación incompleta. Por cierto que los funcionarios tienen una serie de explicaciones para justificar estos requerimientos. Pero lo real es que las demoras son muy grandes, y resultan insoportables para la mayor parte de quienes las sufren.
Todo está indicando que se debiera introducir, en el sistema vigente, las mejoras necesarias para otorgarle esa agilidad de la que actualmente carece, capitalizando la experiencia que se tiene. No parece sensato continuar aplicando una mecánica que es inadecuada para solucionar, con razonable celeridad, los asuntos que se tramitan en la Anses.
Los interesados -en muchos casos gente de avanzada edad y con problemas de salud- se ven obligados a soportar interminables colas, y les sucede que, al llegar su turno, son derivados a otra por la documentación incompleta. Por cierto que los funcionarios tienen una serie de explicaciones para justificar estos requerimientos. Pero lo real es que las demoras son muy grandes, y resultan insoportables para la mayor parte de quienes las sufren.
Todo está indicando que se debiera introducir, en el sistema vigente, las mejoras necesarias para otorgarle esa agilidad de la que actualmente carece, capitalizando la experiencia que se tiene. No parece sensato continuar aplicando una mecánica que es inadecuada para solucionar, con razonable celeridad, los asuntos que se tramitan en la Anses.







