REPARACIÓN. Peatonal Muñecas. FOTO AL GACETA/ ANALÍA JARAMILLO.
27 Enero 2017 Seguir en 

Hace poco más de un año que finalizó la remodelación de las tres cuadras de la peatonal Isauro Martínez (Mendoza al 500, 600 y 700). El 19 de diciembre de 2015 -fecha de la inauguración de la obra- se prometió la pronta remodelación de las tres cuadras de la peatonal Celestino Gelsi (Muñecas), que hasta el día de hoy se encuentra pendiente.
El contraste entre la antigua peatonal Mendoza y la nueva es evidente. Se modernizaron todas las veredas, se renovó el alumbrado público, se agregaron y reformaron basureros, se restauraron los canteros, se agrandaron los desagües y se reemplazaron los naranjos por lapachos. También se reconstruyeron los quioscos de flores. “Sin dudas, las remodelaciones tuvieron un impacto positivo: las calles y veredas se volvieron más transitables, lo que permitió un mejor aprovechamiento de las mesas exteriores”, le comentó a LA GACETA Roberto Oliva, mozo de un local de comida rápida en Mendoza al 700. “Sin embargo –agregó- algunos sectores del paseo suelen inundarse durante las lluvias, y el transplante de los naranjos quitó mucha sombra”.
“Las veredas brindan ahora más seguridad y comodidad a los peatones, pero hace falta un poco de sombra”, opinaron también Gabriel y Jorge Cabbad, comerciantes de la misma cuadra.
“Las ventas se mantuvieron relativamente iguales desde las mejoras; lo que sí nos dieron fue mayor comodidad”, aseguró Laura Acuña, que atiende un puesto de bijouterie en la esquina de Muñecas y Mendoza, donde está claramente a la vista los contrastes entre el paseo remodelado y el que aún espera el cambio.
Quejas de floristas
“No todos salimos del beneficiados; los que más sufrimos fuimos nosotros, los floristas”, afirmó Sergio Botargues, encargado de un puesto de flores sobre calle Mendoza. “Ahora, con la reforma, el sol es constante a lo largo de todo el día, lo que perjudica a las plantas y a nosotros. Incluso los puestos nuevos que nos hicieron –que se ven muy lindos- no están bien construidos: hay goteras y se calientan mucho”, añadió.
A la espera
“El 70% del presupuesto para la realización del tramo restante de las remodelaciones está aprobado. Se ha enviado el pliego correspondiente a Buenos Aires a la espera de que se apruebe la no-objeción del proyecto, y así lo antes posible hacer el llamado a licitación para comenzar las obras”, aseguró Walter Berarducci, secretario de Gobierno de la Municipalidad capitalina. Eso sí: no pudo precisar fechas para el inicio de los trabajos.
Por lo pronto -y a la espera de las prometidas reformas- tanto peatones como comerciantes seguirán sintiendo el contraste de dos realidades distintas.
El contraste entre la antigua peatonal Mendoza y la nueva es evidente. Se modernizaron todas las veredas, se renovó el alumbrado público, se agregaron y reformaron basureros, se restauraron los canteros, se agrandaron los desagües y se reemplazaron los naranjos por lapachos. También se reconstruyeron los quioscos de flores. “Sin dudas, las remodelaciones tuvieron un impacto positivo: las calles y veredas se volvieron más transitables, lo que permitió un mejor aprovechamiento de las mesas exteriores”, le comentó a LA GACETA Roberto Oliva, mozo de un local de comida rápida en Mendoza al 700. “Sin embargo –agregó- algunos sectores del paseo suelen inundarse durante las lluvias, y el transplante de los naranjos quitó mucha sombra”.
“Las veredas brindan ahora más seguridad y comodidad a los peatones, pero hace falta un poco de sombra”, opinaron también Gabriel y Jorge Cabbad, comerciantes de la misma cuadra.
“Las ventas se mantuvieron relativamente iguales desde las mejoras; lo que sí nos dieron fue mayor comodidad”, aseguró Laura Acuña, que atiende un puesto de bijouterie en la esquina de Muñecas y Mendoza, donde está claramente a la vista los contrastes entre el paseo remodelado y el que aún espera el cambio.
Quejas de floristas
“No todos salimos del beneficiados; los que más sufrimos fuimos nosotros, los floristas”, afirmó Sergio Botargues, encargado de un puesto de flores sobre calle Mendoza. “Ahora, con la reforma, el sol es constante a lo largo de todo el día, lo que perjudica a las plantas y a nosotros. Incluso los puestos nuevos que nos hicieron –que se ven muy lindos- no están bien construidos: hay goteras y se calientan mucho”, añadió.
A la espera
“El 70% del presupuesto para la realización del tramo restante de las remodelaciones está aprobado. Se ha enviado el pliego correspondiente a Buenos Aires a la espera de que se apruebe la no-objeción del proyecto, y así lo antes posible hacer el llamado a licitación para comenzar las obras”, aseguró Walter Berarducci, secretario de Gobierno de la Municipalidad capitalina. Eso sí: no pudo precisar fechas para el inicio de los trabajos.
Por lo pronto -y a la espera de las prometidas reformas- tanto peatones como comerciantes seguirán sintiendo el contraste de dos realidades distintas.
Temas
San Miguel de Tucumán







