Quejas por el blanqueo de obras en infracción - LA GACETA Tucumán

Quejas por el blanqueo de obras en infracción

El concejal Zelaya tildó de contradictorio al intendente Campero. “Controles nulos”

29 Nov 2016
La primera reacción en contra del blanqueo de obras en infracción que propone el intendente de Yerba Buena, Mariano Campero, fue del concejal radical Benjamín Zelaya, presidente de la comisión de Obras Públicas. El edil, incluso, deslizó que detrás de la iniciativa podrían esconderse presuntos “negociados”. Al mismo tiempo, advirtió que el acuerdo entre el municipio y el Alperovich Group no fue aprobado por el Concejo Deliberante. “Es un peligroso antecedente la modalidad y los detalles del convenio”, alertó Zelaya.

Luego de varias idas y vueltas administrativas, el Tribunal de Faltas de Yerba Buena condenó al Alperovich Group a pagar $ 4,6 millones debido a una serie de infracciones al Código de Ordenamiento Urbano (COU) en la edificación de las torres sobre la avenida Perón. A su vez, la empresa se comprometió a construir una calle. Tras ese convenio, Campero elevó al Concejo un proyecto de ordenanza para implementar un Plan Excepcional de Regularización de obras que no respetan el COU municipal. Según la iniciativa, quienes se acojan podrán solicitar el certificado de Propiedad Horizontal y, por cada metro excedido en la construcción, deberán pagar una multa.

“Ahora resulta que el intendente Campero, frente a su contradicción, quiere generalizar el problema vinculándolo con otras edificaciones; luego de años de gestión en los cuales los controles a las edificaciones ha sido nulo”, remarcó Zelaya, quien junto a su correligionario Maximiliano García y los peronistas Héctor Aguirre y Walter Aráoz conforma la oposición a la Intendencia. “Esta realidad pone al municipio en una total vulnerabilidad. Si bien debemos tener en cuenta la doctrina de la Corte de la Nación en cuanto al respeto por los derechos adquiridos en materia urbanística, para no caer en el riesgo de convalidar la ilegalidad de muchas edificaciones, esto exige en forma inevitable un muy riguroso control preventivo edilicio”, dijo. “No se que pasó con la gestión de Campero que cambió de parecer: nos manifestó la problemática de las construcciones ilegales y al principio tuvo bastante rigor, pero esas preocupaciones quedaron en el pasado. Una muestra es la obra del Alperovich Group. Creo que el convenio, celebrado a las apuradas y sin nuestra intervención, es una muestra del deterioro de la gestión en cuanto al control edilicio y se parece más a un negociado”, remarcó Zelaya.

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