El ritual del mate se repite en cada juego

Los Trigás llevan 35 años en La Ciudadela.

ESPECTADORES. Desde la entrada de su garaje, los Trigás ven el desfile de los hinchas “cirujas”. ESPECTADORES. Desde la entrada de su garaje, los Trigás ven el desfile de los hinchas “cirujas”.
17 Noviembre 2016
Un domingo de partido en La Ciudadela resulta una excelente excusa para que la familia Trigás salga a la vereda a matear. Una de esas reuniones se dio el miércoles 2 de este mes, antes del partido que San Martín jugó contra Estudiantes (San Luis).

Alrededor de la pequeña mesa dispuesta a la entrada del garaje de la casa -donde ubicaron los recipientes de azúcar y de yerba, y algo para comer- se sentaron los papás, Manuel y “Grace”, y las dos hijas del matrimonio, Lizet y Agostina -Matías, el único varón, no estaba esa noche-. Mientras la mamá ceba los mates, las hijas se acomodaron en la vereda para oír cómo el papá conversa con LG Deportiva.

“Hace 35 años que vivimos aquí. Nos sentimos muy identificados, porque es un club muy de familia. Cuando gana se aprecia mucho la alegría la gente, como así también el dolor cuando pierden, pero es una hinchada fiel”, cuenta Manuel. También cuenta que antes de mudarse a esa casa, ubicada sobre el 1.900 de la Bolívar, vivían en Monteros. “Ahora soy hincha de San Martín, imaginate que son 35 años de vivir frente a la cancha, pero también siento algo fuerte por Ñuñorco”, explica.

A los Trigás no les molesta el gentío que suele pasearse por el frente de su casa los días que el “Santo” juega de local. “Es gente distinta. Conocemos muchos que vienen del interior, y sabemos que es gente simple. Y eso nos agrada”, dice. Y agrega que los divierte ver cómo la muchedumbre va acelerando el paso, a medida que se acerca la hora del inicio del partido. La mamá deja un momento de cebar para insistir en algo que su marido dijo. “Aquí viene mucha gente del interior de la provincia. Se nos acercan a saludar y se toman unos mates”, indica.

Entre esos apurados, Manuel ve algo que lo conmueve. “Llama la atención que cada vez vienen más familias enteras con hijos. Vemos muchos chicos. Eso es notable. San Martín tiene mucho futuro, cosa que no veo en otros clubes”, afirma. Y también destaca una cualidad de los “Cirujas”: “otros equipos pierden dos partidos y la gente ya no va (a la cancha). En cambio la hinchada de San Martín es muy fiel”. “Grace” interrumpe otra vez su actividad matera para hacer un nuevo aporte, en ese sentido. “Yo no creo que haya hinchada más grande”, considera.

Tras resaltar la fidelidad del fanático “santo”, Manuel se anima a sugerirle un velado consejo a la dirigencia. “Yo iba mucho a la cancha. Un día, circunstancias particulares me llevaron a trabajar a Córdoba. Y noté que allá, sin ser socio, pagaba $ 30 para ingresar a la cancha, mientras que aquí, donde era socio, pagaba $ 50. Eso me dolió. Averigüé y me dijeron que eran normas que la dirigencia había establecido en su momento. Y entonces dejé de ir”, recuerda.

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