Un fiscal Federal le pidió al Gobierno datos sobre las 100 casas donde se venderían drogas
Camuña envió un oficio a todos los responsables del área de Seguridad para saber si los casos están realmente judicializados. El pedido se realizó en una semana donde se planteó la necesidad de unificar la lucha contra el flagelo. Estadísticas.
20 Agosto 2016 Seguir en 
Pablo Camuña analizó las declaraciones y dio un paso más. El fiscal federal les envió un oficio a las autoridades del Gobierno para que le aporten datos de las 100 viviendas en las que se estaría vendiendo droga. Ese número fue proporcionado por Regino Amado, ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia de la Provincia en un informe sobre la lucha contra el narcomenudeo, publicado hace una semana por LA GACETA.
El pedido, según trascendió, fue enviado a Amado; al secretario de Seguridad, Paul Hofer; y al jefe de Policía, comisario Dante Bustamante, quien se lo derivó al titular de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop), comisario Jorge Nacuse. De acuerdo a la misma fuente, a Camuña le interesa saber datos precisos de las viviendas sospechadas y si alguna autoridad judicial estaba al tanto de las investigaciones que estaban realizando. “Pretende saber si esas sospechas están judicializadas porque supuestamente están ante un delito y deben informarlo”, destacó una fuente de tribunales.
Desde el Gobierno se confirmó la recepción de los oficios e informaron que los responsables de la fuerza ya están realizando todos los relevamientos para entregárselos al fiscal.
Amado, en días anteriores, declaró que ese número es resultado de investigaciones que estaba realizando la fuerza policial. “De ahí surgieron los datos que permitieron cerrar dos quioscos en Villa 9 de Julio el lunes pasado”, declaró una alta fuente policial.
El funcionario aclaró en aquella oportunidad que la Justicia Federal está luchando contra el narcomenudeo, pero opinó que es muy importante que tengan más recursos. “Por eso es fundamental la promesa que realizó el ministro de Justicia (Germán) Garavano. Él, en su última visita a la provincia, prometió duplicar la cantidad de fiscalías y juzgados federales en Tucumán”, destacó.
El debate
Amado, en una nota publicada por LA GACETA, pidió colaboración a la Justicia Federal y a las fuerzas nacionales para luchar contra este flagelo. “Estamos preocupados por el desarrollo del narcomenudeo. Todos debemos unirnos para acabar con este problema”, aseguró en aquella oportunidad.
“Estamos investigando a todos los grupos y no sólo estos. Son personas con un nivel de violencia muy fuerte que generan terror en los barrios de la periferia de la ciudad. Vamos a seguir luchando contra ellos, pero necesitamos aliados en esta batalla”, sentenció Amado.
Días después, Antonio Estofán, vocal de la Corte Suprema de Justicia, también se sumó a esa postura. “Las fuerzas están desperdigadas y no hay un trabajo consciente y conjunto muy apretadito para combatir este flagelo”, aseguró en una entrevista publicada en “Infobae”.
El debate se instaló cuando se dieron a conocer la cantidad de allanamientos que realizaron las fuerzas de seguridad, que no coinciden con el crecimiento del narcomenudeo. La Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía realizó, según confiaron fuentes judiciales, unas 27 medidas en todo 2016. Sin embargo, de manera casual, esta división participó en 13 secuestros de sustancias que fueron encontradas por uniformados de otras reparticiones en investigaciones originadas por delitos comunes.
Desde enero, por decisión del Gobierno nacional, en la provincia funciona la División Antidrogas Tucumán de la Policía Federal. Es un cuerpo conformado por 70 hombres, que están muy bien pertrechados, con equipos de última generación y al que hasta le cedieron un helicóptero para realizar trabajos de seguimiento y apoyo desde el aire. Sin embargo, desde que abrió sus puertas, sólo entraron en acción en 18 oportunidades. Los hombres que forman parte de sus filas investigan causas de narcotráfico en Salta, Catamarca y Jujuy.
Sumados los trabajos que realizaron ambas fuerzas, los integrantes de Gendarmería Nacional y la Policía de Seguridad Aeroportuaria hicieron 58 procedimientos, es decir que a lo largo de 2016 concretaron, en promedio, siete allanamientos por mes.
El pedido, según trascendió, fue enviado a Amado; al secretario de Seguridad, Paul Hofer; y al jefe de Policía, comisario Dante Bustamante, quien se lo derivó al titular de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop), comisario Jorge Nacuse. De acuerdo a la misma fuente, a Camuña le interesa saber datos precisos de las viviendas sospechadas y si alguna autoridad judicial estaba al tanto de las investigaciones que estaban realizando. “Pretende saber si esas sospechas están judicializadas porque supuestamente están ante un delito y deben informarlo”, destacó una fuente de tribunales.
Desde el Gobierno se confirmó la recepción de los oficios e informaron que los responsables de la fuerza ya están realizando todos los relevamientos para entregárselos al fiscal.
Amado, en días anteriores, declaró que ese número es resultado de investigaciones que estaba realizando la fuerza policial. “De ahí surgieron los datos que permitieron cerrar dos quioscos en Villa 9 de Julio el lunes pasado”, declaró una alta fuente policial.
El funcionario aclaró en aquella oportunidad que la Justicia Federal está luchando contra el narcomenudeo, pero opinó que es muy importante que tengan más recursos. “Por eso es fundamental la promesa que realizó el ministro de Justicia (Germán) Garavano. Él, en su última visita a la provincia, prometió duplicar la cantidad de fiscalías y juzgados federales en Tucumán”, destacó.
El debate
Amado, en una nota publicada por LA GACETA, pidió colaboración a la Justicia Federal y a las fuerzas nacionales para luchar contra este flagelo. “Estamos preocupados por el desarrollo del narcomenudeo. Todos debemos unirnos para acabar con este problema”, aseguró en aquella oportunidad.
“Estamos investigando a todos los grupos y no sólo estos. Son personas con un nivel de violencia muy fuerte que generan terror en los barrios de la periferia de la ciudad. Vamos a seguir luchando contra ellos, pero necesitamos aliados en esta batalla”, sentenció Amado.
Días después, Antonio Estofán, vocal de la Corte Suprema de Justicia, también se sumó a esa postura. “Las fuerzas están desperdigadas y no hay un trabajo consciente y conjunto muy apretadito para combatir este flagelo”, aseguró en una entrevista publicada en “Infobae”.
El debate se instaló cuando se dieron a conocer la cantidad de allanamientos que realizaron las fuerzas de seguridad, que no coinciden con el crecimiento del narcomenudeo. La Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía realizó, según confiaron fuentes judiciales, unas 27 medidas en todo 2016. Sin embargo, de manera casual, esta división participó en 13 secuestros de sustancias que fueron encontradas por uniformados de otras reparticiones en investigaciones originadas por delitos comunes.
Desde enero, por decisión del Gobierno nacional, en la provincia funciona la División Antidrogas Tucumán de la Policía Federal. Es un cuerpo conformado por 70 hombres, que están muy bien pertrechados, con equipos de última generación y al que hasta le cedieron un helicóptero para realizar trabajos de seguimiento y apoyo desde el aire. Sin embargo, desde que abrió sus puertas, sólo entraron en acción en 18 oportunidades. Los hombres que forman parte de sus filas investigan causas de narcotráfico en Salta, Catamarca y Jujuy.
Sumados los trabajos que realizaron ambas fuerzas, los integrantes de Gendarmería Nacional y la Policía de Seguridad Aeroportuaria hicieron 58 procedimientos, es decir que a lo largo de 2016 concretaron, en promedio, siete allanamientos por mes.
Lo más popular
Ranking notas premium







