El verbo latino "i duo" significa "yo divido". De ahí proviene "idus", palabra con la cual los romanos designaban los días que dividen en dos a cada mes. Algunas veces era el 15; otras, el 13. Ellos miraban a los idus con mucha más desconfianza y temor que como los tucumanos observan el martes 13. Y la superstición, según algunos estudiosos, radicaba en que, como el resto de los días del mes ascendían o descendían respecto de esa fecha meridiana, el idus era en sí una especie de inicio de cuenta regresiva. Un mojón que recordaba lo breve y pasajero de todo lo humano. Para rematar el espanto romano, a Julio César lo asesinaron el 15 de marzo del año 44 antes de Cristo. Desoyendo a un adivino y a su esposa Calpurnia (según Shakespeare), fue al Senado y allí lo ultimaron.
La "subida" de José Alperovich hacia su primer idus de marzo como gobernador también se muestra escarpada. Pero ayer, los hechos (más contundentes que las vísceras de las aves con la que los romanos "leían" la suerte) demostraron que el gobernador sobrevivirá la fecha. Y la señal, curiosamente, llegó desde un parlamento.
La comisión de Juicio Político de la Legislatura, en un trámite relámpago, rechazó el pedido de destitución que en la mañana del martes había presentado el presidente de Pueblo Unido, Gumersindo Parajón. El expediente se apoyaba en el polémico subsidio otorgado al empresario Oscar Macías. La cuestión seguirá su curso en la Justicia, pero ayer, el PJ evitó que el mandatario provincial pueda sufrir desgastes de índole institucional en la Cámara.
El planteo, según coincidieron legisladores de todos los colores políticos, no tenía entidad para ser admitido. De hecho, la presentación original tenía sólo una carilla. Pero no fue este criterio el que archivó las actuaciones. Si no, basta ver el voto de los opositores, que aún no convencidos del sustento del pedido de destitución, igualmente lo impulsaron. En realidad, fueron los buenos oficios del vicegobernador Fernando Juri los que determinaron que el expediente que solicitaba la separación del cargo de su compañero de fórmula apenas tuviera un día de vida parlamentaria. El martes, mientras vestía el traje de titular del Poder Ejecutivo, el presidente del Poder Legislativo mantuvo reuniones hasta bien entrada la noche con parlamentarios; en ellas, los distintos pedidos de juicio político fueron tema excluyente. Alperovich volvió de Buenos Aires más tranquilo de lo que se fue. El justicialismo, en la víspera del trascendental 11 de marzo, le dio otra muestra de afecto al "compañero José". En breve comenzará la temporada en la cual los "muchachos" del movimiento comenzarán a reclamar reciprocidad.
Igualmente, la jugada de Parajón, además de mantenerlo como un protagonista activo de la escena política, establece una advertencia ineludible para el gobernador. Una alarma amarilla en el flanco político. Alperovich está ocupado y preocupado por marcar diferencias respecto de la gobernación anterior. Y aparece trabajando febrilmente, acertando apuestas como la que hizo para que comiencen las clases, con condiciones muy favorables en materia económica y financiera, y hasta con una sensación de inseguridad en baja en ciertos sectores de la sociedad, independientemente de que las cifras le den la razón o no, a partir de una mayor presencia policial en algunos lugares. Pero aunque los contrastes en materia de gestión son notables, el primero de los seis pedidos de juicio político que le presentaron a Julio Miranda tuvo lugar en mayo de 2002. Es decir, en la segunda mitad de su mandato. No a los 100 días de asumir.
A fines de 2003, Alperovich razonaba en diálogo con LA GACETA que 2004 no iba a traerle inconvenientes económicos, de modo que si de algo debía estar prevenido era de problemas políticos. Marzo parece comprobar su análisis y habrá que ver si él mismo le hace caso. Julio César no atendió la súplica de su adivino. "Los idus de marzo han llegado", le dijo el cónsul, descreído, ante la advertencia. "¡Ay, César -le respondió-, pero todavía no han pasado!".
11 Marzo 2004 Seguir en 
Por Alvaro José Aurane







