10 Marzo 2004 Seguir en 
Los versos de "Cantares" del poeta español Antonio Machado (1875-1939) quedaron en el acervo popular gracias no sólo a su calidad poética, sino también porque Joan Manuel Serrat musicalizó el poema. "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar...", decía el vate sevillano.
Ser un caminante no es sencillo en San Miguel de Tucumán. Las veredas rotas, el traumático tránsito en el microcentro, la excesiva velocidad de los vehículos en las avenidas Sarmiento o Mate de Luna, por dar sólo algunos ejemplos, pueden provocar zozobra y angustia en el peatón tucumano. Se trata, por cierto, de un caminante que debe sortear obstáculos, y que corre el riesgo de darse un golpe. También debe sortear la gran cantidad de basura que se amontona en las calles; como ser en Mendoza esquina Maipú y esquina Junín, luego de que cesa la actividad comercial. Ya desde el mediodía, los ambulantes comienzan a tirar todo tipo de desperdicios en la vía pública.Si Machado hubiera conocido el San Miguel de Tucumán actual, haciendo gala de su buen humor, seguramente habría dicho: "los tucumanos hacen basura al andar" y hubiésemos quedado penosamente eternizados por nuestra suciedad.
Ser un caminante no es sencillo en San Miguel de Tucumán. Las veredas rotas, el traumático tránsito en el microcentro, la excesiva velocidad de los vehículos en las avenidas Sarmiento o Mate de Luna, por dar sólo algunos ejemplos, pueden provocar zozobra y angustia en el peatón tucumano. Se trata, por cierto, de un caminante que debe sortear obstáculos, y que corre el riesgo de darse un golpe. También debe sortear la gran cantidad de basura que se amontona en las calles; como ser en Mendoza esquina Maipú y esquina Junín, luego de que cesa la actividad comercial. Ya desde el mediodía, los ambulantes comienzan a tirar todo tipo de desperdicios en la vía pública.Si Machado hubiera conocido el San Miguel de Tucumán actual, haciendo gala de su buen humor, seguramente habría dicho: "los tucumanos hacen basura al andar" y hubiésemos quedado penosamente eternizados por nuestra suciedad.







