Lentini y G. Rodríguez fueron artilleros cuando el "Santo" más lo necesitaba

Ambos fueron las figuras de un San Martín que funcionó eficazmente como equipo.

GRITALO, GONZALO, GRITALO. Rodríguez aseguró el empate con un remate rasante y así festeja.  GRITALO, GONZALO, GRITALO. Rodríguez aseguró el empate con un remate rasante y así festeja.
Ramón Lentini no habla de más. Aunque siempre está predispuesto para responder preguntas de la prensa o para tomarse fotos con los fanáticos, no es un tipo mediático. Hasta podría decirse que el delantero se expresa mejor en su propio lenguaje: el gol. Y ayer, entonces, habló muy bien.

Como Gonzalo Rodríguez sonríe siempre, casi nunca puede saberse con precisión cuándo se encuentra moderadamente alegre o cuándo está exultante. Salvo que él mismo lo cuente, claro. Por ejemplo, durante la mañana de ayer, cuando en los pasillos de su hotel le porfió a LG Deportiva que se encontraba “muy bien”. Y durante el partido despejó, con un golazo, cualquier duda de que así era.

Ambos fueron las figuras de un San Martín que funcionó eficazmente como equipo. Sobre todo porque convirtieron los goles, obviamente. Pero también porque se destacaron por sobre sus compañeros, porque colaboraron en la marca, porque aguantaron todas las pelotas que les llegaron, y porque las corrieron a las que les quedaban lejos.

Lentini agradecía las felicitaciones, y aunque precisaba que el ascenso era responsabilidad de todo el equipo, era consciente de su aporte. “Estos goles valen mucho; es algo único. Nunca había jugado una final, gracias a Dios se nos dio el ascenso”, dijo. Tras un inicio de sequía goleadora, el misionero se destapó en la segunda parte de la fase clasificatoria -a partir de la llegada de Diego Cagna-, pero, muy especialmente, durante la instancia de play offs, donde consiguió goles clave; acaso porque nunca se desesperó. “Como equipo, y en lo personal, fuimos de menor a mayor; y terminamos haciendo un buen campeonato. Y yo siempre estuve tranquilo; sabía que la que me toque la iba a embocar, y así fue”, señaló. El ascenso logrado ayer con el “Santo” ocupa un segundo puesto en el “alegrómetro” del “Tanque”: “después de la Copa Libertadores que gané con Estudiantes, este es el motivo más grande para festejar”.

Rodríguez logró emerger de una montonera abrazos de hinchas para hablar con LG Deportiva. “Hoy no importaba nada más que la final”, dijo, en referencia al partido de ayer, contra los catamarqueños de Unión Aconquija. Al igual que su compañero, también reivindicó el trabajo del equipo entero. “El grupo tiene unos huevos tremendos; y estuvimos muy bien”, dijo. Sin embargo, se le escaparon algunas palabras que sugirieron que vivió el triunfo -y el ascenso- como una revancha personal. “Hace ocho años que vengo buscando esto. Me las pasé a todas las malas, y que llegue este momento, que soñé siempre, es algo único”, expresó. Añadió que nunca dudó de que este San Martín podía llegar a la B Nacional. “Más allá de los altibajos, sabíamos que este equipo estaba para pelear, y hoy (por ayer) logramos lo que nos pusimos en la mente”, afirmó. Y dejó muy en claro sus planes de las próximas horas: “ahora, festejo, festejo y festejo”.

Los dos sobresalieron. Se buscaron, se asociaron y triunfaron. Hicieron goles en momentos clave. Si San Martín ahora está en la B Nacional, una gran porción se la debe a sus socios del gol.

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