SIN BANDERÍAS. Jóvenes y adultos; estudiantes, profesionales, vecinos preocupados miraron la casa y la abrazaron con una ilusión: que se habilite la ley que permita salvarla para la cultura. LA GACETA / FOTOS DE ANALÍA JARAMILLO.
16 Junio 2016 Seguir en 

Jóvenes militantes como Paula y Manuel -entre muchos otros- y estudiantes como Alejandro, Ximena, Belén y Nelson, se movilizaron ayer para reclamar la expropiación de la casa Sucar. Con papel de diario y mucha prolijidad protegieron, literalmente, las columnas de la verja de la casa, así como buscan protegerla de la piqueta. Luego extendieron un lienzo de 20 metros y le dejaron el lugar a Isaac Abdala; su grafiti colorido fue la primera “capa” de abrazo” que recibió la casa Sucar, cuyos propietarios impulsan su demolición.
Frente a esa misma verja se fueron agrupando políticos, periodistas, escritores, docentes universiarios (activos y jubilados), personalidades de la cultura y simples ciudadanos de a pie. Algunos, preocupados por preservar la casa para las generación del tricentenario; y también curiosos sorprendidos por lo que sucedía en la vereda de calle Salta al 300.
Mientras Isaac pintaba, el legislador José Canelada (UCR), uno de los autores del proyecto de expropiación que espera ser tratado en comisión, destacó que la lucha en defensa de la casona lleva muchos años, desde la movilización del “Tucumán no se vende”. “Es indispensable y urgente que el Estado la declare de utilidad pública. Y los costos no son argumento. El Ente del Bicentenario tiene 300 millones de pesos de libre disponibilidad. Y ni uno solo se está usando para dejarle a la generación del tricentenario algo tangible. Ahora la Provincia tiene la chance de que, en el corto plazo, esta casa y su contexto urbano jerarquicen la belleza y la cultura de Tucumán”,enfatizó el legislador.
Un poco de optimismo
“Hace cuatro años que luchamos para impedir que demuelan (la casa Sucar- Lucci) -señaló a su vez la arquitecta Silvia Rossi, miembro de la Comisión Provincial de Patrimonio- y fue muy duro. Ahora el miedo se esfuma un poco; creo que podremos lograrlo. Y eso es posible porque la comunidad ha salido a defender lo suyo”. Recordó también lo que costó lograr la Ley de Patrimonio, “esa que hoy protege todo lo que el Estado construyó para celebrar el primer centenario, en 1916; la inmensa y valiosa obra que le mostró al mundo lo que era la ciudad de Tucumán”.
“Ya no se harán grandes obras en este Bicentenario; la casa Sucar les da una chance única. No desperdiciemos la oportunidad de dejarles algo tangible de la historia a las generaciones del futuro”, exhortó la arquitecta Rossi.
Destacó además dos virtudes del proyecto: el fin específico que se busca para la casa y la sustentabilidad.
Coincidió con ella Fernando Ríos Kissner, gestor cultural y dueño de una vasta experiencia en hacerla sustentable. “Por supuesto que se puede, y no hay que tenerle miedo a la cogestión pública-privada. en un centro cultural muchas actividades dejan dividendos y ayudan a sostenerlo: gastronomía, espectáculos, mercados de artes y artesanías; y además generan vínculos entre los artistas y la comunidad”, resaltó.
“Hacen falta algunas herramientas para que sea aún mejor la dinámica; por ejemplo, urge una ley de Mecenazgo. Y también impulsar la responsabilidad cultural empresaria, que incluye la responsabilidad social -añadió-. ¡Pero claro que se puede”.
Qué se hace
Pedido de audiencia a Jaldo
Varios de los presentes en el acto (los arquitectos Alberto Nicolini, Marta Silva y Daniela Moreno, el gestor cultural Fernando Ríos Kissner, Alejandro Akim, consejero directivo de la Facultad de Artes, entre otros) solicitaron audiencia con el vicegobernador de la Provincia, Osvaldo Jaldo, para pedirle su intervención. La nota ya ingresó en mesa de entradas.
Dictamen unánime de patrimonio
Ya casi en la madrugada de ayer, la Comisión de Patrimonio de la Provincia aprobó un dictamen favorable al proyecto de ley de expropiación. Se destacan la trascendencia del inmueble, la importancia de la finalidad establecida y las posibilidades de ser sustentable.
Abrazo en la Legislatura
El escritor Carlos Duguech propuso que la próxima acción sea en la sede de la Cámara, para expresarles a los legisladores el interés de la comunidad por la sanción de la ley.
Frente a esa misma verja se fueron agrupando políticos, periodistas, escritores, docentes universiarios (activos y jubilados), personalidades de la cultura y simples ciudadanos de a pie. Algunos, preocupados por preservar la casa para las generación del tricentenario; y también curiosos sorprendidos por lo que sucedía en la vereda de calle Salta al 300.
Mientras Isaac pintaba, el legislador José Canelada (UCR), uno de los autores del proyecto de expropiación que espera ser tratado en comisión, destacó que la lucha en defensa de la casona lleva muchos años, desde la movilización del “Tucumán no se vende”. “Es indispensable y urgente que el Estado la declare de utilidad pública. Y los costos no son argumento. El Ente del Bicentenario tiene 300 millones de pesos de libre disponibilidad. Y ni uno solo se está usando para dejarle a la generación del tricentenario algo tangible. Ahora la Provincia tiene la chance de que, en el corto plazo, esta casa y su contexto urbano jerarquicen la belleza y la cultura de Tucumán”,enfatizó el legislador.
Un poco de optimismo
“Hace cuatro años que luchamos para impedir que demuelan (la casa Sucar- Lucci) -señaló a su vez la arquitecta Silvia Rossi, miembro de la Comisión Provincial de Patrimonio- y fue muy duro. Ahora el miedo se esfuma un poco; creo que podremos lograrlo. Y eso es posible porque la comunidad ha salido a defender lo suyo”. Recordó también lo que costó lograr la Ley de Patrimonio, “esa que hoy protege todo lo que el Estado construyó para celebrar el primer centenario, en 1916; la inmensa y valiosa obra que le mostró al mundo lo que era la ciudad de Tucumán”.
“Ya no se harán grandes obras en este Bicentenario; la casa Sucar les da una chance única. No desperdiciemos la oportunidad de dejarles algo tangible de la historia a las generaciones del futuro”, exhortó la arquitecta Rossi.
Destacó además dos virtudes del proyecto: el fin específico que se busca para la casa y la sustentabilidad.
Coincidió con ella Fernando Ríos Kissner, gestor cultural y dueño de una vasta experiencia en hacerla sustentable. “Por supuesto que se puede, y no hay que tenerle miedo a la cogestión pública-privada. en un centro cultural muchas actividades dejan dividendos y ayudan a sostenerlo: gastronomía, espectáculos, mercados de artes y artesanías; y además generan vínculos entre los artistas y la comunidad”, resaltó.
“Hacen falta algunas herramientas para que sea aún mejor la dinámica; por ejemplo, urge una ley de Mecenazgo. Y también impulsar la responsabilidad cultural empresaria, que incluye la responsabilidad social -añadió-. ¡Pero claro que se puede”.
Qué se hace
Pedido de audiencia a Jaldo
Varios de los presentes en el acto (los arquitectos Alberto Nicolini, Marta Silva y Daniela Moreno, el gestor cultural Fernando Ríos Kissner, Alejandro Akim, consejero directivo de la Facultad de Artes, entre otros) solicitaron audiencia con el vicegobernador de la Provincia, Osvaldo Jaldo, para pedirle su intervención. La nota ya ingresó en mesa de entradas.
Dictamen unánime de patrimonio
Ya casi en la madrugada de ayer, la Comisión de Patrimonio de la Provincia aprobó un dictamen favorable al proyecto de ley de expropiación. Se destacan la trascendencia del inmueble, la importancia de la finalidad establecida y las posibilidades de ser sustentable.
Abrazo en la Legislatura
El escritor Carlos Duguech propuso que la próxima acción sea en la sede de la Cámara, para expresarles a los legisladores el interés de la comunidad por la sanción de la ley.
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