“Hay que pensar en formas diferentes de contar”

La producción cinematográfica, según el productor. Presentación en el Virla.

VISITA. Batlle presenta hoy su libro invitado por la Asociación de Trabajadores Audiovisuales de Tucumán. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.   VISITA. Batlle presenta hoy su libro invitado por la Asociación de Trabajadores Audiovisuales de Tucumán. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.
02 Junio 2016

“En el mundo, y en el cine argentino en particular, hay muchos directores, muchos proyectos, pero hay pocos productores que asuman la responsabilidad de hacer una película. Y ser productor es también el milagro de la creación. Es como ver crecer a un niño”. Así define Nicolás Batlle el oficio y el arte del productor cinematográfico; ese oficio que, reconoce, es estratégico, aunque no se ve. “Cuando se hace cine de autor, el director es el capitán del barco; y nosotros seríamos los dueños de la compañía naviera. Es una definición de un productor mexicano, amigo mío”, explica Nicolás, que hoy a las 20 presentará en el Virla su libro “Producción de largometraje”.


“La idea del libro es contar la cocina, cómo se hacen las películas desde el punto de vista de la producción, desde el desarrollo del guión hasta la venta internacional. El libro es como una guía, un manual de producción”, anticipa el productor de películas como “Wakolda” y “El Patrón, radiografía de un crimen”, y de proyectos como el “Mundo Alas” que timoneó León Gieco.

- ¿ Cómo están dadas las condiciones para filmar en la Argentina de hoy?

- Hay un motor muy grande para la producción que es la ley de Cine, de 1994, y que afortunadamente continúa con el mismo vigor. Y esto habla de que es una política de Estado.

- ¿ Cambiará algo con esta nueva gestión?

- Seguramente van a cambiar aspectos, pero la ley sigue vigente.

- ¿Cómo se resuelve la debilidad de la distribución?

- Siempre ha sido el eslabón mas débil, el de la distribución y la exhibición. Y algo muy importante para decir, acá en Tucumán, es que por suerte uno de los cambios que se han ido dando afortunadamente en los últimos 10 años es la apertura por parte del Incaa a la producción en las diferentes provincias. Hay una mayor federalización de la producción. Todavía falta mucho. Pero las condiciones han cambiado, con concursos como el Raymundo Gleyzer... Tal vez, en ese sentido, los dos cambios más grandes en los últimos 10 años hayan sido la federalización de la producción - tal vez el caso más visible es Córdoba, aunque Tucumán no se queda atrás, y el cine de género. Es increíble cómo ha ganado terreno el cine de terror, de ciencia ficción, que antes no tenía apoyo del Estado. A través de concursos como el Raymundo Gleyzer he sido testigo de ese crecimiento del cine de las provincias en la última década. Y tan es así, que Lita Stantic, la productora más importante que tenemos en la Argentina, y que es una descubridora de talentos, entre ellos Lucrecia Martel o Adrián Caetano, dijo en un festival el año pasado que para ella el cine más interesante que se hace está en las diferentes provincias.

- Un desafío, hoy es el de formar nuevas audiencias...

- De eso se está hablando con mucha fuerza en la Argentina. Que parece un slogan, pero es mucho más. Si no formamos nuestro público futuro, no vamos a tener público. En la comisión directiva de la Academia de Cine argentino, que preside Juan José Campanella, venimos trabajando desde hace mucho tiempo con exhibición de cine en escuelas, de manuales para docentes. Nos estamos nutriendo de una experiencia que tienen los franceses. Tienen su propio “Netflix” para difundir cine francés en las escuelas, y nos están asesorando a los argentinos. Porque, ¡qué bueno es el cine en el aula ! Te ayuda para las efemérides; o Canal Encuentro...Ahí hay una potencialidad impresionante, ademas, le mostrás al niño que hay otras formas de contar.

- ¿ Cuáles son los retos de trabajar para nuevos formatos?

- Es la narrativa transmedia. Son los desafíos que tenemos a futuro. Yo empecé a estudiar cine en el 97, y uno pensaba solamente en la sala de cine, en la sala oscura. Después, con el tiempo, con lo que fue la ley del servicio de Comunicación Audiovisual, empezamos a pensar en la televisión. También, con el advenimiento de Canal Encuentro, en el formato televisivo, tanto documentales como ficcionales. Y hoy todo eso ha explotado. Y es un lindo desafío para los que generamos contenidos empezar a pensar en trabajar para diferentes diferentes formatos. Un ejemplo de un proyecto con diferentes formatos, que nunca lo formalizamos hasta después: Mundo Alas. Fue una película con 18 capítulos para canal Encuentro, un libro, una gira de presentación de la película y un disco, tal vez el único que lo tenía en la cabeza era León (Gieco). Y alguien nos dijo: “es un proyecto multiformato”. Y nosotros dijimos: qué es eso. “Es es lo que acabas de hacer”.

- ¿Qué se pierde y qué se gana trabajando para formatos tan pequeños?

- Creo que hay que pensar en el espectador, en narrativas diferentes: no es lo mismo la concentración en una sala de cine o en el colectivo. Tal vez hay que pensar en formas diferentes de contar. Y por qué no, en un proyecto pensado para cine, para TV, para video on demand, y otro pensado para celular, cómo pueden comunicarse y ayudar a la difusión de esos otros productos. Es el reto que nos propone la narrativa transmedia.

-¿Qué une el largo camino de los hermanos Lumière a la película en el celular?

- Creo que los une la necesidad de contar una historia, y si querés, antes de los Lumière, los narradores orales; fijate que hoy es necesidad del cineasta de contar; y del público, que le cuenten historias; y conmoverse y verse reflejado; eso sigue intacto, y por otro lado, en cierto sentido el cine nace con Lumiére en el documental y Meliés en la ficción. Y hoy se conservan ambas tradiciones, pero con fronteras cada vez menos marcadas. Esa tradición sigue hasta hoy.

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 Frases

El Incaa es un motor muy poderoso, pero no el único. Nosotros nos nutrimos de coproducciones y de fondos internacionales
 
Por fortuna, últimamente nosotros vamos desterrando esta frase terrible, que era tan frecuente: ‘No veo cine argentino’ 
 
Uno ve un proyecto  en un papel, en un guión; y después   de dos años de trabajo de un equipo gigante, uno ve la película terminada
 
Los festivales internacionales son muy importantes, porque posibilitan una comercialización internacional más amplia

"El Incaa es un motor muy poderoso, pero no el único. Nosotros nos nutrimos de coproducciones y de fondos internacionales" 

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"Por fortuna, últimamente nosotros vamos desterrando esta frase terrible, que era tan frecuente: ‘No veo cine argentino’" 

"Uno ve un proyecto  en un papel, en un guión; y después de dos años de trabajo de un equipo gigante, uno ve la película terminada"

"Los festivales internacionales son muy importantes, porque posibilitan una comercialización internacional más amplia"

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