Atentados del ISIS provocan 153 muertos

Militantes del grupo radical yihadista atentaron contra una parada de ómnibus y de taxis y también atacaron la entrada de un hospital. Las ciudades de Yabla y Tartus, en la costa que da al Mediterráneo, fueron el blanco de los ataques. Repudio internacional.

INJUSTIFICADO. Expertos en explosivos y de las fuerzas de seguridad sirias inspeccionan el lugar del atentado en Tartus, donde hubo 200 heridos. reuters INJUSTIFICADO. Expertos en explosivos y de las fuerzas de seguridad sirias inspeccionan el lugar del atentado en Tartus, donde hubo 200 heridos. reuters
23 Mayo 2016
DAMASCO (Siria).- Al menos 153 personas murieron en varios atentados en la zona costera de Siria que está bajo control del Gobierno, en los peores ataques contra estas áreas desde el inicio de la guerra civil, informó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos. Al menos 103 personas murieron en la ciudad de ’’Yabla y al menos 50 en la de Tartus.

“La cifra de víctimas podría aumentar ya que hay decenas de heridos”, dijo un activista desde la provincia de Latakia. Según el director del Observatorio, Rami Abdel Rahman, hay unos 200 heridos, muchos de gravedad.

El grupo radical Estado Islámico (EI) o ISIS (por sus siglas en inglés) sostuvo que sus hombres mataron a más de 150 personas en los atentados de ayer en el oeste de Siria y que lo hicieron en represalia a los bombardeos aéreos de Rusia, aliado del presidente, Bashar Al Assad, “contra las ciudades de los musulmanes”.

“Ataques de combatientes del Estado Islámico golpearon zonas alauitas en las ciudades de Tartus y Yabla”, afirma el comunicado que circuló por Internet, en referencia a la minoría religiosa a la que pertenece Al Assad.

Ambas provincias están, desde 2011, en manos de las tropas del Ejército del Gobierno.

De acuerdo con el Observatorio Sirio, fueron siete explosiones en total: dos coches bomba y cinco atentados suicidas. Los ataques estuvieron dirigidos contra paradas de taxi y autobús en ambas ciudades, así como contra una empresa de electricidad y el centro de admisión de urgencias de un hospital en Yabla. Entre los muertos habría varios trabajadores del hospital y de la empresa de electricidad, y varios niños.

Tanto en Tartus como en Yabla viven muchos alauitas y desplazados internos. Según el Observatorio, los desplazados temen que el régimen lleve a cabo arrestos entre sus comunidades, ya que algunos de ellos son sunitas. Yabla se encuentra a pocos kilómetros de la base aérea militar rusa de Hamaimim, clave para los ataques rusos en Siria a favor de Al Assad. Por su parte, el puerto de Tartus es utilizado desde hace años por la Marina rusa.

Repudios

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, condenó los atentados en un comunicado leído por su portavoz, Stéphane Dujarric, en el que también expresó su preocupación por la “escalada de la actividad militar en muchas áreas de Damasco y sus alrededores”. “El secretario general reitera su llamamiento a todas las partes del conflicto a evitar los ataques a la población civil. Los responsables deben responder por sus crímenes”, señaló Ban.

El presidente ruso, Vladimir Putin, condenó duramente los atentados terroristas en Siria y los describió como barbáricos e inhumanos. Para el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, estos ataques muestran la inestable situación de Siria. El portavoz no comentó las informaciones que apuntan que Rusia podría volver a aumentar su contingente militar, tras una retirada parcial.

Según el director del Observatorio se trata de “los peores ataques que golpean la zona de Tartus en 30 años”. En abril de 1986, una oleada de ataques sacudió Tartus y Mashta al Helou. Iban dirigidos contra autobuses en los que viajaban cadetes del Ejército sirio y en ellos murieron 27 personas.

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) criticó sobre todo el atentado contra el hospital en Yabla. “No hay justificación. Los hospitales no son blancos”, señaló en Twitter.

Sectarios

La ONG Human Rights Watch (HRW), en un comunicado, hizo hincapié en el carácter sectario de los ataques y deliberados contra civiles, a los que calificó de crimen de guerra y que cualquier persona implicada en la preparación, ejecución y planificación de este tipo de agresiones debería ser llevada ante la justicia.

El subdirector de HRW en Oriente Medio, Nadim Hury, señaló que “los ataques contra estaciones de colectivos y un hospital en ciudades costeras sirias muestran la cruel indiferencia de los agresores hacia las vidas de civiles”. (DPA-Télam)

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