21 Marzo 2016 Seguir en 

Guido Lucangeli | Desde Córdoba, especial para LA GACETA
Febrero un mes de duras críticas para el poder de turno, muchas de ellas destructivas y otras constructivas, pero el fanatismo no permite un punto medio sino que la brecha o la grieta se va alimentando día a día. Los que forman parte de la vereda de enfrente, mal intencionados y con una hipocresía ya aprendida en la escuela K quieren llevar al estado a sus pies generando signos de interrogación en la sociedad e incertidumbres sobre el futuro cercano respecto a la economía específicamente. En una simple descripción se puede decir que es un movimiento revolucionario que observando cada acción llevada a cabo por el gobierno oficialista operan incentivando el repudio. Y sí estamos hablando de ese sector que representa al pueblo, al populismo, un populismo mentiroso ya que sus “jefes o patrones” integran una secta millonaria que actuó estratégicamente dominando a sus “seguidores” que vendrían a ser la clase media – baja que sin otro recurso de escapatoria a sus necesidades básicas y primarias insatisfechas o por algún beneficio especial se dejó llevar sin retorno y sin elección propia, un populismo que de a poco se está fugando de América Latina dejando graves problemas socioculturales y socioeconómicos no por mejorar desde el punto de llegada sino por reconstruir nuevamente desde el punto de partida.
El Kirchnerismo, es el ejemplo más claro de un populismo vestido con ropa importada, adornado con joyas y alhajas europeas y disfrazado con propiedades e inmuebles ubicados a lo largo y a lo ancho del país, caracterizado por poseer una gran inteligencia ya que sus integrantes tienen un conocimiento amplio para someter a través de reproducciones sistemáticas antiliberales y para enriquecer sus bolsillos por intermedio de la anulación del sector productivo, ese que da trabajo y al cual ellos detestan profundamente. Tienen en claro que demostrar ese veneno en contra de la “Sociedad Burguesa” como la llaman ellos significa captar con mayor facilidad el amor de sus cómplices, lo que no saben es que anular al sector productivo agropecuario e industrial implica anular el crecimiento propio de terratenientes y accionistas pero así mismo eso influye directamente en quienes se encuentran en relación de dependencia de un salario para poder vivir. La cara opuesta de la moneda es el empresario argentino principalmente aquellos que son dueños de las grandes cadenas de supermercados, vendrían a ser los marcadores de precios del país y es la fuente de trabajo irresponsable y extorsionadora ya que cuando se le solicita ayuda o colaboración para mejorar aspectos que se encuentran en decadencia en la economía es muy difícil que tienda una mano para sostener la rama sino que la quita para que el pájaro herido se caiga al precipicio, sin importarle las secuelas que le dejarían.
Esto hace que el responsable absoluto sea el gobierno por no tener control sobre ellos. Y es así, porque si se deja una economía abierta sin límites ni interrupciones lo más probable es que a partir de un puñado de inútiles y comodistas que antes se manifestaban en las calles por despidos que se justificaban, ahora puede que se incremente ya que una numerosa cantidad de trabajadores sentirán verdaderamente el pesar de una inflación galopante para su salario sumado a esto la determinación de cerrar paritarias para evitar que los índices de inflación sigan subiendo en la escala.
A estos problemas que afronta el macrismo se le suma la disputa frente a los radicales, típicos conformistas cuando tienen un laburo o un puesto dentro de reparticiones públicas del estado pero que sin un cargo el enojo los transforma en un partido autónomo del resto que quizás siga en ese camino extenso de espera para volver a retomar el bastón de la Rosada.
Y si seguimos con problemas, le agregamos lo de Milagro Sala, una jujeña de un patrimonio abultado, ilegal y con manchas negras de trasfondo. Es tan oscuro el negocio “cooperativista” que llevan a cabo para beneficiar a la clase baja que a la luz del día ponen en evidencia la corrupción del grupo de la Tupac Amaru, ¿O llevarse 14 millones de pesos de un banco a escondidas es para hacer viviendas, escuelas, hospitales? La verdad es marcada por los hechos delictivos que están registrados en un prontuario no identificado por quienes quieren evadir esa realidad, no es llamativo que el país esté en una revolución permanente por cada decisión tomada en detrimento de ellos, ese es el fin con respecto a esto, piquetes, manifestaciones, cortes de ruta y a accesos importantes del país, comandados nada más ni nada menos por grupos montoneros de izquierda de este siglo XXI. No los vi en la calle reclamando por el esclarecimiento del caso Nisman, ni cuando apartaron a los jueces federales Campagnoli, Bonadío, Rafecas, Rívolo, Lijo por investigar negocios ilícitos del kirchnerismo o por ejemplo no los vi reclamando en contra de Lazaro Baez, Federico Elaskar, Leonardo Fariña, Amado Boudou, el Caso Ciccone.
¿Será que reclaman según su conveniencia y ponderando por sus intereses?
Febrero un mes de duras críticas para el poder de turno, muchas de ellas destructivas y otras constructivas, pero el fanatismo no permite un punto medio sino que la brecha o la grieta se va alimentando día a día. Los que forman parte de la vereda de enfrente, mal intencionados y con una hipocresía ya aprendida en la escuela K quieren llevar al estado a sus pies generando signos de interrogación en la sociedad e incertidumbres sobre el futuro cercano respecto a la economía específicamente. En una simple descripción se puede decir que es un movimiento revolucionario que observando cada acción llevada a cabo por el gobierno oficialista operan incentivando el repudio. Y sí estamos hablando de ese sector que representa al pueblo, al populismo, un populismo mentiroso ya que sus “jefes o patrones” integran una secta millonaria que actuó estratégicamente dominando a sus “seguidores” que vendrían a ser la clase media – baja que sin otro recurso de escapatoria a sus necesidades básicas y primarias insatisfechas o por algún beneficio especial se dejó llevar sin retorno y sin elección propia, un populismo que de a poco se está fugando de América Latina dejando graves problemas socioculturales y socioeconómicos no por mejorar desde el punto de llegada sino por reconstruir nuevamente desde el punto de partida.
El Kirchnerismo, es el ejemplo más claro de un populismo vestido con ropa importada, adornado con joyas y alhajas europeas y disfrazado con propiedades e inmuebles ubicados a lo largo y a lo ancho del país, caracterizado por poseer una gran inteligencia ya que sus integrantes tienen un conocimiento amplio para someter a través de reproducciones sistemáticas antiliberales y para enriquecer sus bolsillos por intermedio de la anulación del sector productivo, ese que da trabajo y al cual ellos detestan profundamente. Tienen en claro que demostrar ese veneno en contra de la “Sociedad Burguesa” como la llaman ellos significa captar con mayor facilidad el amor de sus cómplices, lo que no saben es que anular al sector productivo agropecuario e industrial implica anular el crecimiento propio de terratenientes y accionistas pero así mismo eso influye directamente en quienes se encuentran en relación de dependencia de un salario para poder vivir. La cara opuesta de la moneda es el empresario argentino principalmente aquellos que son dueños de las grandes cadenas de supermercados, vendrían a ser los marcadores de precios del país y es la fuente de trabajo irresponsable y extorsionadora ya que cuando se le solicita ayuda o colaboración para mejorar aspectos que se encuentran en decadencia en la economía es muy difícil que tienda una mano para sostener la rama sino que la quita para que el pájaro herido se caiga al precipicio, sin importarle las secuelas que le dejarían.
Esto hace que el responsable absoluto sea el gobierno por no tener control sobre ellos. Y es así, porque si se deja una economía abierta sin límites ni interrupciones lo más probable es que a partir de un puñado de inútiles y comodistas que antes se manifestaban en las calles por despidos que se justificaban, ahora puede que se incremente ya que una numerosa cantidad de trabajadores sentirán verdaderamente el pesar de una inflación galopante para su salario sumado a esto la determinación de cerrar paritarias para evitar que los índices de inflación sigan subiendo en la escala.
A estos problemas que afronta el macrismo se le suma la disputa frente a los radicales, típicos conformistas cuando tienen un laburo o un puesto dentro de reparticiones públicas del estado pero que sin un cargo el enojo los transforma en un partido autónomo del resto que quizás siga en ese camino extenso de espera para volver a retomar el bastón de la Rosada.
Y si seguimos con problemas, le agregamos lo de Milagro Sala, una jujeña de un patrimonio abultado, ilegal y con manchas negras de trasfondo. Es tan oscuro el negocio “cooperativista” que llevan a cabo para beneficiar a la clase baja que a la luz del día ponen en evidencia la corrupción del grupo de la Tupac Amaru, ¿O llevarse 14 millones de pesos de un banco a escondidas es para hacer viviendas, escuelas, hospitales? La verdad es marcada por los hechos delictivos que están registrados en un prontuario no identificado por quienes quieren evadir esa realidad, no es llamativo que el país esté en una revolución permanente por cada decisión tomada en detrimento de ellos, ese es el fin con respecto a esto, piquetes, manifestaciones, cortes de ruta y a accesos importantes del país, comandados nada más ni nada menos por grupos montoneros de izquierda de este siglo XXI. No los vi en la calle reclamando por el esclarecimiento del caso Nisman, ni cuando apartaron a los jueces federales Campagnoli, Bonadío, Rafecas, Rívolo, Lijo por investigar negocios ilícitos del kirchnerismo o por ejemplo no los vi reclamando en contra de Lazaro Baez, Federico Elaskar, Leonardo Fariña, Amado Boudou, el Caso Ciccone.
¿Será que reclaman según su conveniencia y ponderando por sus intereses?
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