El famoso cuadro “El dormitorio en Arlés”, del holandés Vincent van Gogh (1853-1890), era de color lila y no azul como se ve en la actualidad, afirmaron investigadores. En las tres versiones del cuadro, creadas por el pintor entre 1888 y 1889, el suelo y las paredes se ven hoy azul claro, apuntó Francesca Casadio, del Art Institute de Chicago. Pero en sus numerosas cartas Van Gogh describía el color como lila. Casadio y su equipo se ocuparon de analizar la obra. Una de las investigadoras dio la vuelta una pequeña porción de la capa superior y de pronto se veía lila. “Es probable que por efecto de la luz el color de la superficie se haya ido aclarando con los años hasta adquirir un tono azul”, explicó Casadio. De ese modo se confirmó lo que el pintor había escrito.