Una nueva realidad

Ya establecido en Buenos Aires, Noguera Paz comparte las peripecias del cambio de entorno.

17 Ene 2016
1

PRETEMPORADA. “Estas semanas han sido muy exigentes desde lo físico; ya vendrá el trabajo técnico”, resumió Lucas. prensa uar

En los últimos años, sobre todo desde 2011 a esta parte, el calendario competitivo de Los Pumas y demás seleccionados nacionales creció de manera exponencial, tanto en cantidad como en calidad. Pero fue con el Súper Rugby, la NBA ovalada, que a los jugadores del interior se les hizo impostergable hacer las valijas y mudarse a Buenos Aires, allí donde la franquicia de la UAR se entrenará y jugará sus partidos de local.

Entre los tucumanos que debieron sentarse a felponear los avisos clasificados en busca de un espacio propio en la capital está Lucas Noguera Paz. A los 22 años, el pilar surgido en Lince tuvo que cambiar el cobijo del hogar familiar por los desafíos de la vida independiente, y pasar de la serenidad provinciana al apuro y extensión de la metrópoli bonaerense. Para amortiguar el timonazo, buscó un espacio fuera del centro y cercano al Buenos Aires Cricket & Rugby Club, sede de las prácticas de Jaguares.

“Me gustan los lugares tranquilos, poder estar cerca del verde, y estar cerca de Biei. Puse eso en la balanza a la hora de elegir un lugar para vivir en Buenos Aires”, explica su criterio “Luquitas”, que por ahora trata de pilotear el desarraigo con la compañía de su novia, Sofía Goyeneche. “Pero en una semana ya se va. La verdad que se extraña. Si bien no es como estar en el exterior viviendo solo, ya que acá es tu idioma, tu país, para mí sí es como estar en otro lado. No es mi lugar, no sé como explicarlo. Estoy cerca de mis afectos, pero a la vez están un poco lejos... aunque supongo que nos acostumbraremos todos a esta nueva situación. Ojo, igual estoy muy contento. Está buenísimo poder jugar en mi país”, pasa en limpio el primera línea.

“Vivo hoy en el mismo complejo en el que viven ‘Legui’ (Juan Manuel Leguizamón) y Leo Senatore. Si bien hay diferencia de edad y de actividades -ellos están casados y tienen hijos- siempre está bueno tener a alguien del plantel viviendo cerca, sobre todo para uno que es nuevo en esta ciudad”, rescata.

Educación a distancia

Al margen del caos inicial, el cambio de domicilio trae aparejada otra complicación en el caso de Lucas: tener que continuar a distancia con sus hasta ahora bien llevados estudios de Medicina. “Tengo seis materias cursadas en las que estoy regularizado, y sólo me resta rendir finales para completar cuarto año. No quiero pedir el pase a Buenos Aires ahora porque eso significaría tener que volver a cursar las materias, así que estudiaré para rendir esos finales y una vez que los haya aprobado, pediré el pase para seguir estudiando en Buenos Aires. A la carrera la voy a terminar”, enfatiza Lucas, aunque no hace falta.

Su otro gran desafío, lógicamente, será el que lo ha llevado a establecerse a 1.200 kilómetros de su hábitat natural: el Super Rugby. “Va a ser increíble. Todavía no empezamos a hacer cosas propias de cada uno de los puestos, sino que estamos en plena pretemporada. Estas dos semanas han sido muy duras desde lo físico. Ya vendrá la parte en la que trabajaremos aspectos relacionados más a lo técnico, pero de todas formas, todo lo que hemos entrenado está muy relacionado con el Super Rugby en cuanto al ritmo de juego. Ha sido muy exigente”, cerró.

Comentarios