Cosas de peronistas, no del peronismo

Juan Manuel Asis
Por Juan Manuel Asis 13 Enero 2016
En el peronismo, el presidente de la Nación conduce al PJ; ergo, si el jefe de Estado no es un peronista, entonces el partido no tiene conductor. Puesto vacante de líder. La pelea por el espacio empezó hace 34 días, cuando Cristina se fue a El Calafate. Disputa que se desarrolla, además, en medio de una crisis doctrinaria, ya que de las “Veinte verdades peronistas” -que son las que definen a los compañeros, al decir de Perón-, los muchachos están obviando la sexta y la octava: para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista (6) y en la acción política la escala de valores de todo peronista es: primero la patria, después el movimiento y por último los hombres (8). Hay que llenar aquel espacio, mostrarse interesado en ocuparlo y capaz de hacerlo, pero por sobre todo ceñirse el mote de peronista. Todos hablan de “peronismo” porque seduce liderar este movimiento. Así, allá los disidentes Massa y Urtubey, más lejos los camporistas de Cristina -aún perdida-, y por aquí Manzur e intendentes bonaerenses no kirchneristas, desafiándose entre sí. Picardías propias de peronistas que tienen que jugar un partido que les era desconocido, reorganizarse desde el llano, siendo opositor. Y en nombre del peronismo, pero desconociéndose al obviar la sexta y la octava verdad.

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